viernes, 24 de diciembre de 2010

Soneto navideño

La Seo, en Navidad

“La niebla de diciembre empapaba
el cauce de miradas, ausentadas
Las palabras que yo te pronunciaba
se apagaban en luces adornadas.

De noche la Navidad se arrastraba
por barrios de casas abandonadas
mientras en la Calle Cisne cantaba
un coro en la catedral olvidada

Es la Seo, iluminada en el frío
Caminar al lado de quien confío
Es un beso, olvidado entre los dos

El cierzo en tus labios pierde su brío
y el canto del cisne va por el río
prendiendo el fuego del último adiós.”


Ahora una maravillosa canción navideña por Ella Fitzgerald: "What are you doing New Year's eve?":


El otro día tuve lla oportunidad de pasear por las calles que rodean La Seo (Pabostría y Cisne). Me encantó el ambiente de niebla navideña que se vivía por esas callejas.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Meet me in St. Louis (Vincent Minnelli. 1944) FELICES FIESTAS A TODOS

Judy Garland (Esther) cantando "The boy next door"
Ya queda poco para que lleguen esos días tan entrañables de la Navidad en que se comparten por igual las alegrías y las añoranzas, un tiempo para el recuerdo o para la familia. Para estos días posiblemente me noten un tanto ausente en el mundo virtual de los blogs, sobretodo en los días que viajaré a Madrid, en los que pretendo estar sin ninguna conexión a internet. Por si esto fuera poco mi calendario laboral perdura hasta el día 25 (incluido). No obstante dejaré algunas entradas programadas e intentaré pasarme a visitaros por todas vuestras casas. De momento les dejo con una felicitación navideña-cinematográfica destinada a todos los amigos blogueros que engrandecen día a día este humilde rincón con mis mejores deseos para estos días.

Tremendamente adelantado a su época, "Meet me in St. Louis" marcará un antes y un después en la historia de los musicales de Hollywood, conteniendo todos los elementos narrativos y siendo revolucionario por ello ya que parece la evolución definitiva dentro del género. Esther (Judy Garland) es una de las cuatro hijas del matrimonio Smith (compuesto por Leon Ames y Mary Astor) y se enamora de su vecino John Truett (Tom Drake) justo cuando se plantean el traslado definitivo a Nueva York por requisitos laborales. La película se sitúa en el oeste crepuscular, a comienzos del siglo XX, en el año que precede a la Exposición Universal que tuvo lugar en St. Louis el año 1904. Quizá podamos advertir al verla hoy en día que el paso del tiempo no le ha hecho ningún bien a este famoso musical de 1944 pero lo que está claro es que este envejecimiento es compensado por los magníficos números musicales que tienen su punto más álgido en "The trolley song" y "Have yourself a merry little Christmas". Mención especial merece la niña Margaret O'Brien (la que fuera también la hija de Mr. Rochester en Jane Eyre) que realiza aquí un gran papel merecedor de un Oscar de la Academia. También hay que decir que, después de esta película, surgiría el martrimonio entre Vincente Minnelly y Judy Garland y fruto de ese matrimonio nacería Liza Minnelli. Así que no hay duda que estamos antes una de esas grandes películas que dio el tiempo dorado de Hollywood. Yo simplemente la traigo aquí hoy para regalaros el más bello villancico que se ha compuesto y para desearos a todos vosotros, amigos blogueros, unas felices fiestas en estas fechas tan ... ¿entrañables?. Have yourself a merry little Christmas...



Felicidades para todos los amigos bloggeros: Amaya, Manchas de tinta, sir Alfred, Roberto, Ethan, Paco, Raúl, Fernando J. Ontiveros, los amigos de Raíces de papel (Juan y Javier), Chesús, Alma, Reina, Pilar, José Mª, Kinezoe, David, Ana, Abril, Myra, Elisa, Crónicas lluviosas, Mery, Lidia, Miquel, Princesa, Pepe Cahiers, sir William, Señor Nocivo, Chabi,Quevedillo, Época, Laura Caro, Bruja, Redrum, Einer, Atikus, Gárgola, Mr. Lombreeze, Antonio, Manuel, Javier, Pabela, Herman, Jesús, Scotty, Crowley, Elvira, Ofelia, Cendrero,Xabipop,Mucipa, Azpeitia, Amaya, Félix, Laura Gómez Recas Graziela, Juanjo, Gabrielle, Tropiezos y trapecios, Yuri, Marina, Mar, David, ciclos de cine, Charlie, Vivian, Lázaro,Marta, Mayusta, Sofía, Fernando, Sean Bauer, Los días rojos, MC, Aniovedh, Luisa, TAF, Doberka, Oscar, Francisco Ortiz, El vecino del cuarto, Javier Márquez, Silvia, Yela, Jara, Elena, Federico, Becario jefe, angelus, Enrique, Bogart, Nacho, Ángel, Maria Teresa, Ricardo, Rayén, Irene... espero no haberme dejado a nadie. ¡Felices fiestas! y confíen en Dickens y en Capra...

jueves, 16 de diciembre de 2010

El hombre que odiaba los espejos (Relato breve) + un poema

Ciertamente los espejos son criminales y exactamente esto es lo que estaba pensando Javier al pasar por uno de esos escaparates que mostraban todo aquello que nunca podría comprar. Javier odiaba su reflejo porque en él veía todos sus fallos, todas sus mediocridades. Siempre que había tenido una ilusión en su vida, a la vuelta de la esquina, esperaba incondicional la bofetada del fracaso; cada vez que algo de luz había iluminado su oscura existencia, algún suceso irreparable volvía a velar la débil bombilla.

Con las manos en los bolsillos y la mirada perdida en esa tarde, como en un tren que no cesa, Javier caminaba sin rumbo bajo la lluvia hasta que, en la calle que habitaba, vio anunciada un nueva exposición del Museo de Arte Contemporáneo. Javier era pintor en sus ratos libres y aunque nunca había vendido un cuadro siempre que podía acudía a exposiciones y eventos relacionados con la pintura. La de aquella tarde comenzaba con unos retratos y unos paisajes urbanos hiperrrealistas pero fue al final del recorrido marcado donde se encontraba la obra que, sin duda, mas impactó a Javier. En ella se escenificaba con trazos magistrales el atardecer sobre un mar en calma. En aquella marina se apreciaban las mil tonalidades del ocaso mientras el sol aún destacaba como una bola naranja sobre un océano que reflejaba el cielo incendiado. Javier estaba encantado y emocionado porque, en su contemplación, recuperó su infancia, su pueblo natal; por unos instantes volvió a escuchar el eco del mar al retirarse y pudo percibir el suave aroma a salitre que tanto echaba de menos en el interior. Mientras nuestro amigo recuperaba en aquel lienzo su tierno pasado, el sol dibujó el resto de su arco hasta esconderse tras el mar. El cielo se apagó en suave degradación y con él se mezclaron las aguas de un negro mar caótico que ya no se pudo distinguir del resto del dibujo. Javier, ante un lienzo en negro, musitó: “Ciertamente los espejos son criminales”.


THE END



A continuación, un poema dedicado a una pintura de Antonio Callau que bien podría concordar con el relato anterior:

Acaso el ocaso

“Acaso el ocaso
me llama al cielo raso
Acaso el ocaso
para este ave de paso

Si ya no tiene caso
despistar al fracaso
si acaso repaso
mi horizonte tan laso
y arraso al mar
en un vaso, de lágrimas escaso,
vertidas por un error tan craso

Si acaso el ocaso
me abate al cielo raso
y este ave dio al fin
su último paso.”

lunes, 13 de diciembre de 2010

Versos de cinema (5)

Antes de volver con otra entrada de la sección "Versos de cinema" me gustaría invitarles a todos (los que no hayan entrado ya) al blog del amigo Kinezoe "No todo es kippel". Kinezoe tuvo la magnífica idea de crear un concurso en el que sus visitantes teníamos que enviarle entradas para ser publicadas en su blog. De esta manera, además de demostrar su generosidad, entrábamos en el sorteo de un ejemplar del libro "El cine contado con sencillez" (Juan Zavala, Elio Castro y Antonio Martínez. Ed. Maeva. 2000). Además de ser el agraciado premiado con el ejemplar mi mayo ilusión es hoy ver uno de mis poemas en este maravilloso blog. Desde aquí, millones de gracias al amigo Kine.

Dicho esto, debo dedicar la siguiente entrada a un gran amigo que está por Bélgica, pasando algo de frío, y que me aconsejó la película a la que van dedicados estos versos.

"A la sombra de un piano"


"Varsovia se deshace en cascotes
piedras, cemento desquebrajado
bajo este cielo de lava
sobre la ruina del ser humano.


De los brazos de mi hermano
arranco la última fruta de sangre
el último cáliz envenenado
que beberé para que no me encuentre
el nuevo orden mundial.


Aquí ya no nace nada,
nada prospera y nada crece
Nada brota de la sombra
ni mana vida de la muerte
No hay esperanza para la paz
en este mundo malogrado


Tan solo cuando callan las bombas
cuando cesan los gritos
y la agonía de un alma
se convierte en libertad,
escucho el íntimo sonido
de un piano melancólico
que, en su canto desolado,
llora...
entre esta sucia masacre,
una propuesta de libertad."



"Le pianiste" (Roman Polanski. 2002)

domingo, 12 de diciembre de 2010

My personal Jukebox (2)

Un 12 de diciembre de 1915 nació en Hoboken Francis Albert Sinatra, hace hoy 95 años. Desde esta sección le rindo homenaje. Reconozco que mi primera intención era publicar la conocida escena entre Sinatra y Rita Hayworth perteneciente a "Pal Joey" pero creo que ya he echado mano de esa escena en otras ocasiones. Así que hoy elijo una balada no muy conocida de "Levando anclas". Frank Sinatra tenía treinta años y desempeñaba un papel secundario por detrás de Gene Kelly, de marinero perdido en tierra, cantando al piano una preciosa balada de Sammy Cahn y Jule Styne:


"I fall in love too easily" (Sammy Cahn & Jule Styne. Frank Sinatra. 1945)
"Anchors Aweigh" (George Sidney. 1945)


Para celebrar su cumpleaños de otra manera pinchen aquí 

Por cierto que hoy también es el cumpleaños del blog de Roberto Malo. Felicidades.

jueves, 9 de diciembre de 2010

El tiempo del beso


Pedro Salinas es uno de los mayores representantes de la 'Generación del 27' y él como nadie ha descrito el entorno urbano, tanto de los distintos paisajes españoles que habitó como de Nueva York en su famoso poema "Nocturno de los avisos". En su poema "La voz a ti debida" don Pedro define a la perfección el instante del beso, desde el recuerdo:

"Ayer te besé en los labios
Te besé en los labios. Densos, 
rojos. Fue un beso tan corto
que duró más que un relámpago
que un milagro, más.
El tiempo, después de dártelo
no lo quise para nada
ya, para nada
lo había querido antes.
Se empezó se acabó en él."

(Fragmento de "La voz a ti debida", de Pedro Salinas)


Humildemente, yo le dedico este sonetillo:

El beso


"El único tiempo que me importó
fue nuestro ayer, precedente del beso
Por eso, después, mi hoy no aportó
ni una brizna de aquel suceso.


No vivo, viví. Tu boca raptó
fugaz mi vida, de tu lengua el preso.
Tu boca reptó y al fin me apartó.
Hoy soy muerto de trapo, alma de yeso.

No fui cárcel para tu libertad.
Así, volaste lejos, sin piedad.
¡Qué pronto cesó el rayo del amor!


Tormenta pasajera, de verano.
Tormento y yo, pasajero de invierno.
Certeza de que fuiste, mi dolor."

martes, 7 de diciembre de 2010

Pequeñas joyas del cine español: "Calabuch" (Luis García Berlanga. 1956)


Este es mi pequeño y humilde homenaje a Luis García Berlanga que, aunque llega con retraso, nunca es tarde ni está de más volver a los grandes clásicos en la historia de nuestro cine. Siempre he tenido un cariño especial a esta película que se encuentra entre mis favoritas de Berlanga y del cine, en general, porque creo que no solo se trata de un estupendo retrato de un pueblo costero español (Peñíscola), anclado en el tiempo; esta película va mucho más allá y termina siendo un estupendo reflejo de lo que en realidad es la vida. En Calabuch no es extraño encontrar un claro recuerdo del Shangri-La que James Hilton crea en su novela "Horizontes perdidos" y que posteriormente Frank Capra llevaría al cine, quizá retratado desde un plano mucho más decadente, menos fantástico, realista por una parte y entrañable por otra. La imagen que encabeza esta entrada es un ejemplo que define a la perfección esta historia. El profesor George Hamilton (Edmund Gwenn) es un afamado científico que ha conseguido ya todos sus objetivos en la vida, todos los objetivos que realmente no importan porque, al llegar la vejez, encuentra que su vida está vacía. De esta manera el profesor Hamilton decide huir a un lugar perdido en el mapa, donde la gente disfrute con las pequeñas cosas de la vida y pueda respirar y vivir en paz. Los descubrimientos del profesor Hamilton no han ayudado al avance del ser humano sino a su destrucción y ésto es algo que entristece gravemente su vida. Por eso nuestro científico decide refugiarse en Calabuch, lejos del mundo, lejos de las guerras que con sus inventos destrozan el planeta y lejos de las riquezas materiales. Allí, nada más llegar, el profesor es apresado en la cárcel del pueblo, por una equivocación, y curiosamente detrás de esos barrotes se halla más libre que en su vida anterior. Allí también encontrará la amistad de los distintos personajes del pueblo (Pepe Isbert, el farero. Franco Fabrizi, el contrabandista. Manuel Alexandre, el pintor de "eses". Valentina Cortese, la maestra.). Porque la cárcel de Calabuch no es como las del resto del mundo, pues de ella se puede salir siempre que a uno le de la gana para volver puntualmente antes de las diez de la noche y así tener un lugar donde dormir. Jorge, como conocen en el pueblo al profesor Hamilton, cada día se integra más en la vida del pueblo hasta que decide poner sus conocimientos al servicio de las próximas fiestas. De esta manera creará un cohete que convertirá por primera vez a Calabuch en ganador del concurso que valora los mejores fuegos artificiales del año. Como la noticia del cohete aparece en la prensa, acompañado de fotografía, el profesor Hamilton (al que se consideraba desaparecido) es descubierto y la aventura en Calabuch, como todo sueño, también llega al final. De una manera irónica Berlanga nos ofrece una feroz crítica de la evolución política internacional y de la miseria nacional a mitad del siglo XX, sin situar claramente ni el lugar de orígen del profesor ni en lugar donde se encuentra Calabuch. Al igual que en "Horizontes perdidos", "Calabuch" es una situación utópica que lamentablemente no puede prosperar en un mundo ya demasiado estropeado. Una de esas películas que, aunque parezcan un cuento, reconfortan sin duda.
El profesor Hamilton debe dejar atrás un sueño y volver a su realidad
Las partidas de ajedrez que mantiene por teléfono el farero (José Isbert) con el cura del pueblo
"La 's' le ha salido muy bien". Manuel Alexandre es un presunto pescador que dedica su vida a pintar barcas para la gente del pueblo.
Esta imagen es la del sueño llamado "Calabuch"







AÑADIDO NECESARIO:

Para poder disfrutar de otra joya del cine español pinchen enEl blog de Scotty. Me ha encantado esta entrada.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Retazos de una golondrina


"Esta mañana de verano, desacostumbradamente fresca
he decidido detener el reloj, viajar al pasado
aclarar dudas, saldar deudas
Esta mañana fría de verano recuerdo otras mañanas
en las que fui un niño, perdido en el azul del cielo
Recuerdo mi infancia, asomado al balcón de los sueños
Cómo empleaba las horas mirando al infinito
consciente de no poderlo alcanzar, sin embargo,
soñaba con volar
Cuando era niño fijaba la vista
en pequeños aviones cubiertos de plumas negras y azules
que surcaban fugaces los cielos
Me quedaba en ellos e imaginaba poderlos acompañar
Hoy ya no soy un niño y ya no tengo imaginación

Quizá lo que me hubiera gustado es ser como ellas
Quizá, después de todo, sea un poco como ellas
Las golondrinas vienen y van
pero sabes que se marchan para regresar
Regresan siempre, como si tuvieran algo pendiente
como si hubiera algo en el pasado
o un punto prefijado
al que poder acudir, cuando todo va mal
Yo, a mi manera, despliego mis alas negras
y sobrevuelo los campos grises de esta ciudad
para intentar dejarlo todo atrás
y conquistar al fin el mar azul
Pero, cuando llego al final del trayecto, siempre regreso
a alguna piedra del camino
donde resiste mi identidad

Después de todo, aunque no retengan nombres
es de recuerdos de lo que viven las golondrinas de ciudad
y es entonces cuando comprendo
que, muy a mi pesar,
también de retazos está confeccionado este corazón
que escribe versos nacidos
donde brotaron aquellos poemas
escritos sin palabras
y aquellas canciones
que no se pueden recitar".

 Por algún motivo que desconozco siempre me han llamado la atención estas aves, desde que era muy pequeño y mi abuela me recitaba los conocidos versos de Bécquer. Cuando era niño me maravillaba la rapidez con la que volaban y creía imposibles verlas quietas. En efecto es difícil captarlas en reposo pero el fotógrafo José María Sorando lo captó a la perfección con su cámara. Una mustra en su blog.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Rififi chez les hommes (Jules Dassin. 1955)



Esta película conocida simplemente como "Rififi  representa un estupendo ejemplo del puro cine noir francés. Dirigida en 1955 por Jules Dassin (quien también goza de un papel como actor en la película) obtuvo con ella el premio al mejor director en Cannes, el premio Méliès a la mejor película y un premio especial en el año 2000 por el Círculo de Críticos de cine de Nueva York. Tony "Le Stéphanois" (Jean Servais) acaba de salir de la prisión en la que estuvo encerrado cinco años por un sonado robo. Una vez libre, parece que en su vida todo ha terminado y se dedica a las timbas nocturnas de póker en las que pierde el dinero que no tiene. Tony intenta alejarse de la senda que le llevó al delito pero su amigo Jo le Suédois (Carl Möhner) le comenta que está esperando a Mario Ferrati (Robert Manuel) para tratar un asunto de vital importancia: el atraco a la joyería más lujosa de Paris. En un primer momento Tony desecha la oferta de Mario y su amigo Jo decidiendo no tomar parte en el asunto. Acto seguido consigue dar con su antigua novia, Mado (Marie Sauboret), que trabaja en un cabaret pero, cuando descubre que le ha engañado con el peor gángster de la ciudad, Pierre Grutter (Marcel Lupovici), Tony ve que lo poco que tenía en este mundo desapareció al pasar cinco años encarcelado. En consecuencia, totalmente derrotado, Tony acepta trabajar en el atraco de la joyería junto a Mario y su amigo Jo. Para el complicado trabajo la banda echa mano de Cesar le Milanais (el propio Jules Dassin), un experto en abrir cajas fuertes y conquistar mujeres fatales. 


Formada ya la banda, la trama se va enredando, tiñéndose de un negro cada vez más oscuro, sobretodo, después de haber conseguido hacerse con el botín de la joyería. A partir de ese momento comienzan las consecuentes complicaciones. Todo esta historia con Paris como telón de fondo y con una banda sonora de un jazz espectacular compuesta por Georges Auric, crea un ambiente estupendo de puro noir que nada tiene que envidiar a las mejores películas norteamericanas, más bien éstas aprenden de ellas. Jean Servais en el papel de Tony es el gran protagonista de esta historia y desarrolla un papel enorme, conmovedor, erigiéndose al final de la historia como un auténtico héroe cuando realmente había empezado como villano.



Kinezoe, en su blog, nos reseña otra película anterior a esta de Jules Dassin: "Noche en la ciudad"

sábado, 27 de noviembre de 2010

La Biblioteca de Babel

En febrero de 2009 el poeta Fernando Sarría abrió su particular Biblioteca de Babel a disposición de todos los internautas que quisieran enviar allí sus relatos breves. Una página que se abrió inicialmente para tener un espacio deiferente a la poesía, para que los usuarios dispusieran de un blog distinto al suyo, una iniciativa digna de agradecer. Así que desde aquí animo a todos los blogueros para que envíen relatos para la biblioteca a esta dirección: fsabadia@live.com

Actualmente en la biblioteca nos podemos encontrar con relatos de Alfredo Moreno, Chesús Yuste, Laura Gómez Recas, Luisa Miñana, Manuel Martínez Forega, Madame Pompidou, Patricia Estéban, Raúl Ariza, Raúl Garcés, Reina, Roberto Malo y servidor escribiente entre muchos otros autores.

A continuación, A la luz del flexo, publicado en la Biblioteca hace ya un tiempo y en Jazzmen (Ed. Cartonerita Niña Bonita. 2011)


Nunca debí escapar de sus brazos, ni marchar de esas manos que me entendían y sabían acariciarme como yo quiero, nunca debí huir de aquél que me supo valorar. Pero así soy yo, siempre tan valiente y sin miedo a nada. Quería probar emociones nuevas y un nuevo estilo más acorde con estos tiempos, el viejo ya me tenía aburrida siempre empezando cosas que nunca llegaba a terminar. Una se cansa y se deja llevar por el instinto, por el primero que pasa y te engatusa con sus ganas de tocarte. Me olvidé del pasado, de todos los sentimientos y despojada de ellos aposté por una nueva vida con la promesa de nunca más volver la vista atrás. Después de todo, el cementerio está lleno de estatuas de sal demasiado sentimentales. Yo sólo pensé en avanzar, avanzar y seguir avanzando al ritmo que marcaba mi nuevo dueño. Seguí avanzando ciegamente hasta tropezar con el día de hoy que me encuentro aquí conmigo misma, pensando si realmente todo esto ha servido para algo o simplemente ha sido pura autodestrucción. Mientras mi amante anterior se acercaba a mí con suavidad, éste me posee brutalmente… aunque yo no quiera. Mientras uno me acariciaba con delicadeza, éste me pulsa a golpes, me aporrea y me maltrata. Esta noche, a la luz del flexo, sólo soy una vieja y seca máquina de escribir de segunda mano soñando con que regrese mi antiguo poeta.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Rimas sin leyendas


“Aquel verano en Maria Luisa”

“¡Qué raudo pasó Sevilla!
Y es que se fue tan deprisa
la tarde en Maria Luisa
que quedé en la maravilla
de ese parque y tu sonrisa,
de aquel estanque dorado.
Hoy intento recordar
aquel escritor tallado
poeta inmortalizado
y hasta allí quiero viajar.”

Tierras baldías

“Reposo en el Café ignoto de olvido
tu sonrisa yerma, azul mediodía
y te pido en lienzo lluvia medido
que no conviertas en noche mi día

Eso es quimera de un héroe vencido
de tu silencio esperar melodía
de la caricia, el abrazo huido
soñar fruto en esta tierra baldía

Reposo los besos y el tiempo pasa
Se clausuran las madrugadas
Se apagan luces en la vieja casa

Cuando la tiniebla en la calle arrasa
se abrasa la última hora escasa
y yo repaso rimas malogradas.”

Fotografías del Parque de Maria Luisa, Sevilla. Rincón de Gustavo Adolfo Bécquer al que hace un tiempo ya le había dedicado esta entrada.

martes, 23 de noviembre de 2010

Invierno, agazapado en la próxima esquina.


De piedra, en el puente

"En la niebla el Puente de Piedra es
un animal huidizo
Cruzando su mitad desaparece
completo el paisaje
Parece que tras él no hay mundo
y la noche en silencio
todo lo inunda,
que debajo no transcurre el río
sino el oscuro abismo.

Nunca se definió mejor el planeta
como en esa línea
difusa y quebrada del paseante
que se esfuma en la bruma
como en esta ciudad que se deshace
devorada por un sueño."


El primer aullido del cierzo

"Esta noche otoño es un gato,
callejero y moribundo,
exhalando invierno en su último aliento
bajo la primera luna lánguida de noviembre

La caballería del cierzo baja la ruta de San Gil
y merodea las callejas de San Miguel
Los lanceros ocupan las primeras posiciones del pelotón
para clavarse como agujas
en el rostro del perdido peatón
La luna palidece, invierno inerte acecha en la próxima esquina
y la tundra helada se expande por un desierto que agoniza.

La nieve caerá sobre los campos verdes
pero por dentro, las arterias seguirán pudriéndose
porque esta ciudad nunca estuvo preparada
para este último infierno helado".

Louis Armstrong & Ella Fitzgerald: "A foggy day"


La fotografía de El Puente de Piedra en la niebla es obra de Nacho Viñau Ena, administrador de este blog.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Cineuá Octubre-Noviembre 2010.


Nuevo número de Cineuá . Contenidos:


CINE DE ACTUALIDAD

Especial Sitges


"Agnosia". Crítica de Nicolás Ruiz
"5150 Rue dus Ormes". Crítica de Mónica Jordán
"A serbian film". Crítica de Nicolás Ruiz
"La otra hija". Crítica de Nicolás Ruiz
"Confessions". Crítica de Nicolás Ruiz
"Tributo a los zombies". Vídeo de Nicolás Ruiz
"Frozen". Crítica de Mónica Jordán
"Rubber". Crítica de Nicolás Ruiz
"Sitges 2010: En busca de una identidad". Crónica de Mónica Jordán
"Sitges 2010: My Sitges". Videocrónica del festival por Nicolás Ruiz
"Spanish terror": "Rojo oscuro casi sangre". por David Tejero


Críticas de actualidad

"Carancho: Buenos Aires de desangra" , por Nacho Villalba
"Machete: El extraño encanto de lo Z", por Nacho Villalba
"Scott Pilgrim contra el mundo: A link to my past", por Nicolás Ruiz
"La red social: Crítica 2.0", por Victor Paz, Nicolás Ruiz, Vicente Rodrigo, Alfredo Manteca y Mónica Jordán


REALIDADES ALTERADAS



"El resplandor: contexto, mensaje y modernidad" por Alfredo Manteca
"Canino, la realidad inventada" por Nacho Villalba
"Paprika, sueños del metalenguaje en un mundo de metaficción onírica" por José Angel de Dios
"Kinetta, la realidad fracturada" por NachoVillalba
"El carnaval de las almas, la película que se negó a morir" por Javier Gómez
"Memento, la memoria que no queremos; crónica de una temporalidad invertida" por Julio C. Piñeiro
"Hermanas, el hombre que mira" por David Tejero
"El crepúsculo de los dioses. Muerde la mano que le da de comer" por Marcos Callau
"La hora del lobo, yo soy yo y mis fantasmas" por Daniel de la Cuesta
"El año pasado en Marienbad. Eres una sombra y esperas que me acerque. Por Vicente Rodrigo
El corto del mes: "MIND".



viernes, 19 de noviembre de 2010

Scarface (Howard Hawks. 1932)

 Cualquier madrugada es propicia para indagar en las oscuras aguas del cine negro, para reinventarse y descubrir esta joya que para muchos es la culminación más grande del cine policíaco. Howard Hughes produjo probablemente la mejor adaptación que hizo el cine sobre Al Capone, para que la dirigiera el impecable Howard Hawks, en la que fuera su onceava película. Posiblemente uno de los secretos de esta estupenda película es que, en 1932, nos estaban hablando de una historia contemporánea, una herida abierta y recién vivida, que había dejado graves secuelas en la sociedad norteamericana y que seguía sangrando a borbotones hasta el final de la ley seca en 1933, un año más tarde. Precisamente en el crimen organizado y en el negocio del alcohol se centra la trama de "Scarface". El actor Paul Muni encarna a Tony Camonte (Scarface-Al Capone), un ambicioso y fanfarrón pistolero de orígen italiano que se convierte, tras el primer crimen de la película, en la mano derecha de Johnny Lovo (Osgood Perkins), el jefe de la zona Sur en Chicago. La organización de Lovo, con Camonte como cabecilla, controla todo el negocio y la venta clandestina de cerveza en todos los establecimientos de la zona a golpe de revólver. Camonte va creciendo en expectativas y cada día ambiciona más hasta que se propone conquistar la zona Norte de Chicago y dejar de lado a su jefe Lovo. Camonte sigue avanzando con la ayuda de su compañero de armas Rinaldo (George Raft) y su chica Poppy (Karen Morley), antes la "novia" de Lovo y finalmente consigue hacerse con el dominio completo de Chicago derrotando al jefe de la zona Norte, Gaffney, interpretado por Boris Karloff. Lo verdaderamente apasionante de esta película es la trepidante acción que se desarrolla y las modernísimas persecuciones en automóvil con tiroteos incluidos.
Cuando te sientas a ver una obra de arte visual como "Scarface" te das cuenta de que ya reúne todos los tópicos utilizados hasta la saciedad en el cine negro. Un tío de barrio, de ascendencia italiana, tiene grandes expectativas y un dedo muy rápido para disparar. Su familia, hundida en la miseria, la componen una madre religiosa y una hermana (Ann Dvorak) de la que Tony Camonte se siente responsable, ante la ausencia de la figura paterna. Camonte intentará llegar a lo más alto aunque para ello tenga que sacrificar a las personas más importantes de su vida. En el personaje de Tony Camonte que recrea Paul Muni está el Jarrett que James Cagney protagoniza en "Al rojo vivo", el Bartlett de "Los violentos años veinte" o el Rocco de Edward G. Robinson en "Cayo Largo". Pero también en los gestos y en la actitud con la que Muni lleva a cabo su personaje se puede ver el Michael Corleone y por supuesto el Tony Montana de Al Pacino. Legendaria la interpretación de Muni en "Scarface" muy cercana a la de Edward G. Robinson en "Little Caesar", estupendo papel de Geroge Raft y gran aparición de Boris Karloff justo después de "Frankenstein". Una película para disfrutar una y otra vez y otra y otra y otra ...

Viendo esta película te preguntas varias cosas como, por ejemplo, ¿para qué un remake en 1983? (y eso que me encanta Al Pacino). Baste esta escena final para demostrar la similitud. SI NO LA HAN VISTO NO LE DEN AL PLAY.


martes, 16 de noviembre de 2010

De mesas vacías



A una mesa vacía

“Los fantasmas
de todos los amores que han muerto
ocupan las sillas y las mesas
que resisten vacías en un bar
Cenizas rebosando las palabras
colillas por el suelo
y un cerco o rastro de cafeína
que no pudo evitar
a una nueva pareja volver a soñar…

…lo malo es que soñaron despiertos…

y hoy, dos cuerpos
se vuelven a unir
en esa mesa ayer vacía
Los fantasmas han huido
por un sumidero de noches y besos
y desde el anfiteatro
espectrales contemplan
otra historia nacida para condenar.”

Hay muchas formas de vivir el otoño. También contemplando los vagones fantasmas de la "Estación olvidada" pinchando aquí
o escuchando esta maravilla:

domingo, 14 de noviembre de 2010

Premios Raíces de papel

 Como habrán podido suponer por la anterior entrada el viernes día doce tuve el honor de asistir en Madrid a la entrega de premios Raíces de papel . En el Salón de Actos de Cultural Telefónica se entregó el premio de Poesía a Blas Muñoz por el poemario "El que silba entre las cañas" (Ed. Cardeñoso 2010) y se presentó el I Breviario de Raíces de Papel titulado "De capital pecado o la gracia de pecar" (Julia Gallo Sanz, Ed. Cardeñoso). También se presentó el libro "El beso- Microrrelatos sobre cine" (Ed. Cardeñoso, 2010), Certámen del que resultó ganadora Silvia Carpena Sáez que nos leyó su magnífico relato "El beso". En este último libro, además, participo con un relato titulado "Última sesión" y para mí representa algo muy especial simplemente por ser la primera vez que veo uno de mis textos publicado en un libro. Todo un honor que desde aquí quiero agradecer al personal de la Plataforama Cultural Raíces de Papel, especialmente a Javier Bueno y Juan Calderón. Les dejo el relato que escribí hace ya un tiempo.

 Última sesión

Todo comenzó una mañana gris, en una ciudad gris, con un hombre gris. Don Pablo Móstoles Cernuda era un hombre chapado a la antigua, aficionado solo al cine clásico,con una vida humilde cuyo mayor aliciente consistía en su novia doña Margarita Sáez de Bidasoa, que ni siquiera le entendía. Aquella mañana lluviosa Pablo decidió llevar al cine a Margarita ya que en la filmoteca de su barrio emitían una reposición de “Retorno al pasado”. Cuando Margarita se enteró del título y el año de la película, bostezó.

Una vez en la filmoteca Pablo, todo un clásico, pasó su brazo rodeando a Margarita y a la media hora, se quedó dormido. Pablo, que había madrugado mucho, soñó que se metía en la película. Él era Robert Mitchum y Margarita hacía el papel de una mujer que le abandonaba propinándole al final un profundo arañazo en su mejilla izquierda. Al despertar, la película había terminado y la butaca de Margarita estaba vacía. De camino a casa descubrió que el arañazo de su mejilla era cierto y le sangraba copiosamente. Pasados unos meses la herida del rostro se borró pero aún hoy, cuando cambia el tiempo, se le resiente el corazón.

FIN

Mi estancia en Madrid fue realmente corta, demasiado corta, diría yo. Aún así pude pasear por gran Vía, Puerta del Sol, Plaza Mayor, Plaza España, Alcalá y Recoletos y debo decir que cada día me gusta más esta ciudad, a pesar de los cambios. Cerca de la Plaza España encontré a una paisana un poquito perdida en la noche madrileña que, además, estuvo muy simpática con mi amigo y conmigo. Eso sí, no nos cantó nada:
Aquí Eva Amaral junto a mi amigo Miguel y yo

 Aquí Javier Bueno, servidor y Juan Calderón, tras la presentación

 "El beso: Microrrelatos sobre cine" (Ed. Cardeñoso. 2010)

sábado, 13 de noviembre de 2010

Otoño en Madrid

"El llanto de la luna derramada
las jaurías de lobos
la autovía de faroles fundidos
con su leve intermitencia
y un cartel que se cae a pedazos
de una peli olvidada
Todo ello se expande en el cielo
presagiando lluvia


El universo en esta noche larga
es infinito abismo
un techo resquebrajado por dentro
que amenaza por fuera
con aplastar a toda esta ciudad
que casi no respira
El universo en esta noche rota
siempre al acecho





 El lienzo se va tiñendo de negro
cuando habitan los demonios de tu ausencia
donde las bocas del metro
aún vomitan tus sombras
Es la última llamada
para tu tren de la felicidad
y el resto...
el resto es solo olvido
mientras estoy perdido
y huido 
del otoño en Madrid."

martes, 9 de noviembre de 2010

My personal Jukebox

Como ya sabrán los asiduos lectores de este Sueño Eterno la música siempre ha jugado aquí un papel muy importante, hasta básico diría yo. Desde mis comienzos en la blogosfera con otros blogs hasta el comienzo de este mismo, la música siempre ha estado muy presente. Así que hoy comienza otra nueva sección en "El sueño eterno" dedicada a mis escenas musicales favoritas en el cine. Lo más lógico para mí sería empezar esta sección con Frank Sinatra, pero como ya les doy la lata con él en este otro blog he decidido ser un poquito más original, si eso es posible. El otro día, mientras trabajaba en mi centro comercial favorito, en el hilo musical sonó la canción que les ofrezco a continuación y en un momento pude recordar la maravillosa y divertida película a la que pertenece. El tema se titula "Baby elephant walk", compuesto por Henry Mancini, y forma parte de la banda sonora de "Hatari!" (Howard Hawks. 1962). Hatari es una divertida comedia con John Wayne que nos regala esta escena inolvidable con un tema musical muy simpático. Siempre se acierta con el gran Henry Mancini:


"Baby Elephant walk" (Henry Mancini. 1962)
"Hatari" (Howard Hawks. 1962)

lunes, 8 de noviembre de 2010

Una velada en los años cuarenta.


La noche del sábado acudí al Auditorio de Zaragoza para ver y escuchar a "The Glenn Miller Orchestra". Soñé con alquilarme un esmóquin, un sombrero y un Packard blanco para acudir al concierto pero acabé vistiendo mis mismas ropas negras de siempre y cogiendo un rojo y lento autobús que me desplazara hasta el recinto. Para colmo, al terminar el concierto, seguíamos en el siglo 21. Pero vayamos con lo que fue ese maravilloso recital que me hizo viajar directamente a la década de los cuarenta. En el primer acto comenzaron el repertorio con un vertiginoso "Running wild". Siguieron con "I've got a gal in Kalamazoo" y la clásica "String of pearls". El crooner (Colin Anthony) se lució en el siguiente tema titulado "My prayer" y la banda reconvirtió para nosotros el bolero "Frenesí" como ya hiciera la original orquesta de Glenn Miller en 1940. Seguímos con una estupenda "All of me", interpretada por la vocalista del grupo Jan Messeder, y el tema de Cole Porter "Begin the Beguine". Para terminar, la orquesta nos introdujo en el maravilloso ambiente del Cotton Club e interpretaron "Minnie the Moocher", esta vez con el vocalista Ray Wordsworth miembro de los Monlight serenaders. Antes del descanso se añadieron dos clásicos más de Miller, "Little brown jug" y "American patrol". Después del intermedio (veinte minutos exactos) la banda volvió al escenario para comenzar con "Anchors aweigh" y "When Johnny comes marching home again". Después de este comienzo de un swing espectacular interpretaron uno de los platos fuertes y esperados, la maravillosa "Moonlight serenade". Realmente fue espectacular poder disfrutar de este sonido en pleno siglo 21. Los trombones y las trompetas, todos con sordina, y los saxos dejando el protagonismo al clarinete solista para interpretar en conjunto una de las más dulces y suaves baladas que se han compuesto convirtieron toda la sala en una especie de sueño soñado en blanco y negro. El sonido de "Moonlight serenade" fue idéntico al que Glenn Miller ofreciá en 1939. Para continuar la orquesta se permitió un tributo a Sinatra e interpretó "I've got you under my skin" con Colin Anthony como vocalista. También hubo un recuerdo para Dean Martin en lo que llamaron el "Dean Martin Medley" con Ray Wordsworth cantando "That's amore" y "Sway". Finalmente volvieron al "sonido Glenn Miller" para atacar los clásicos "Get happy", "St. Louis blues March/Over there", "You made me love you" (con un impresionante trompeta solista interpretado por Danny Hammerton), "Pennsylvania 65000", "Perfidia/Chattanooga Choo choo" y "Tuxedo junction". En los bises la orquesta tocó lo que se llamó "Spanish medley" en el que estaban incluídos temas como "La Bamba", "Bamboleo" y el "Que viva España" de Manolo Escobar, todos reconvertidos al swing de Glenn Miller. Para terminar dejaron la bomba final
con el rabioso y frenético "In the mood".
Confieso que llegué al concierto con el temor de que no hubieran respetado el sonido original que Glenn Miller inmpuso a su banda a finales de los años treinta pero, finalmente, los resultados fueron estupendos. Con la misma formación sobre el escenario que concibió en su época Glenn Miller (cinco saxos, un clarinete, cuatro trompetas, cuatro trombones y tres percusiones), la Glenn Miller Orchestra de Ray McVay con su grupo vocalista "The moonlight serenaders" y sus cantantes principales (Anthony y Messeder) ofrecen el mismo sonido que conquistó las jukebox de toda Norteamérica a comienzos de los años cuarenta y finales de los treinta. Y ¿qué tenía de especial ese "sonido Miller" que encandiló a todo el mundo en esas décadas?. Glenn Miller, nacido en Clarinda (Iowa, 1904), empezó tocando en pequeñas bandas con gente desconocida en aquella época como Bing Crosby o Benny Goodman, hasta que se trasladó a Nueva York para buscar una oportunidad. Allí, en 1937, formó su primera orquesta que duró muy poco tiempo, pero tras esa primera ruptura fue cuando el músico de Iowa empezó a concebir el mítico "sonido Miller", caracterizado por el protagonismo de los instrumentos de viento y por los modernos arreglos musicales de jazz y blues. La gran aportación de Glenn Miller se basaba en sustituir la cuerda por el viento básicamente en todas las baladas y así nació el sonido de "Moonlight serenade" con un clarinete solista, algo muy novedoso pero que obtuvo unos resultados insospechados hasta la fecha. "In the mood", su primera gran composición, estuvo quince semanas en el número uno. Su segunda composición fue "Moonlight serenade" a la que seguiría el mítico "Tuxedo junction".En 1941 recibe su primer disco de oro por "Chattanooga Choo Choo" y en 1942 se une a las fuerzas aéreas norteamericanas donde forma la Glenn Miller Army Force Band como entretenimiento de las tropas en plena Segunda Guerra Mundial. En este periodo realiza unos programas especiales por radio desde Alemania que se conservan hoy en día y forman parte casi ya de la leyenda. En 1944 su avión se estrelló en el Canal de la Mancha perdiendo la vida. Aunque su muerte está envuelta en muchas incógnitas, ésta es la versión más aceptada. Más tarde la Glenn Miller Orchestra seguirá activa hasta nuestros días. La que tuve el placer de ver el pasado sábado se formó en 1988, en Londres y es lo más fiel al "sonido Miller" que he escuchado hasta la fecha. Ahora, unos videos de la mítica Orquesta de Glenn Miller filmados en los años cuarenta.

In the mood


Chattanooga Choo Choo

En 1954 Anthony Mann dirigió "The Glenn Miller Story" con James Stewart en el papel de Glenn Miller. Aquí se idealiza demasiado la figura del músico pero merece la pena verla por el papel de Stewart y por la soberbia banda sonora. Y para muestra un botón:

viernes, 5 de noviembre de 2010

Versos de cinema (4)

Irina

En aquella noche de viento recordé a Irina
Brutal y animal como aquella tempestad
Incomprensible, irracional, en sus ojos al mirar
Azotando los árboles, tambaleando la Tierra
En aquella noche de viento, Irina me vino a visitar

Sus ojos felinos inescrutables
recuerdan que ella es la única mujer
que yo podré amar
Mi razón, mi pasión, mi deseo más carnal
pues no hay maldición ni embrujo más potente
que el de su aliento, su aroma, el tacto de su piel
no hay atracción más fuerte
que desear ser su presa mortal

En la oscuridad es una sombra astuta
que actúa y se mueve fugaz
Es la dulce caricia del mal
cuando sientes que está tan cerca
que casi forma parte de ti

Y es entonces cuando llega el sabor de su sangre
Su beso
su mordisco
su torrente de vida
Un loco frenesí
del que nunca podré escapar.



Versos dedicados a Cat people (Jacques Tourneur. 1942) y "The curse of the cat people" (Robert Wise & Gunther von Frisch. 1944)
"Why try to change me now" (Fiona Apple tributo a "Cat people")

 ANTERIORES VERSOS:
Versos de cinema 1
Versos de cinema 2
Versos de cinema 3

lunes, 1 de noviembre de 2010

Libros Filmados VI: "Mystic river" ( Dennis Lehane. 2001- Clint Eastwood. 2003)


 El próximo martes, día 2 de noviembre, a las 18:00 tendrá lugar en FNAC Plaza España la sexta edición y última de este año, del ciclo Libros filmados. Esta vez Alfredo Moreno junto a David Mayor y Miguel Ángel Yusta nos presentan "Mystic river", la obra de Dennis Lehane del año 2001 que Clint Eastwood llevó al cine dos años más tarde.

En la anterior sesión de "libros filmados" pudimos disfrutar de "El nombre de la rosa" (Jean-Jacques Annaud. 1986)
Ciertamente la excelente ambientación de la película, la  estupenda fotografía, la música de James Horner y el insuperable plantel de actores se ven empañados por ese final que difiere de la novela de Umbert Eco y rompe así todo el sentido que el escritor quiso dar a su texto. No obstante, fue agradable volver a ver esta película que había visto hacía mucho tiempo y casi no recordaba. Es una cinta muy entretenida, ágil y con un papel soberbio de Sean Connery como William de Baskerville, del joven Christian Slater y por supuesto del villano Fahrid Murray Abraham como Bernardo Gui. Sobradamente conocida ya como para extenderse más aqui.

Sin más, esperemos vernos (al menos a los residentes en Zaragoza que caigan por este blog) en el FNAC de Plaza España el próximo martes a las 18:00 horas.

viernes, 29 de octubre de 2010

The 39 steps (Alfred Hitchcock. 1935)


Si algo me queda claro después de admirar esta obra maestra de Alfred Hitchcock, sin duda, es lo adelantado que era a su tiempo el director británico. "Los 39 escalones" se trata de una adaptación cinematográfica sobre la novela de John Buchan con el mismo título. A continuación escribiré un adelanto del argumento. Un canadiense llamado Richard Hannay (un Robert Donat en estado de gloria) está disfrutando del espectáculo mental del señor Memoria (Wylie Watson) en un teatro de Londres cuando se ve envuelto en una estúpida revuelta policial. Richard abandona el recinto tan pronto como puede, acompañado de una mujer misteriosa y desconocida que le pide ayuda y le acompaña hasta su casa. Una vez en casa de Richard la mujer llamada Annabella Smith (Lucie Mannheim) le confiesa que es una espía, que trabaja para el gobierno británico y está intentando impedir que una información de vital importancia sobre la seguridad del espacio aéreo salga del país. Esta información tiene que ver, según ella, con los 39 escalones pero Richard desconoce a lo que se refiere. También le comenta sus claras instrucciones de encontrarse en pocos días con un hombre, en Escocia. Annabella ha sido perseguida por dos hombre que aguardan bajo la casa de Richard así que éste le deja pasar la noche allí. Lamentablemente, mientras duerme, Annabella es asesinada y Richard huye de los hombres que aguardaban bajo su casa, disfrazado de lechero, convirtiéndose así en un fugitivo con una importante pero confusa información sobre los misteriosos 39 escalones. Richard decide tomar el primer tren para Escocia y una vez en el vagón descubre que, en los periódicos de la mañana, ya figura su fotografía como presunto asesino de Annabella Smith. Como vemos, es un principio trepidante, apabullante,  con un ritmo muy ágil y una historia que se desarrolla rápidamente sin dejar una oportunidad para que el espectador tome un respiro. En este comienzo y siempre bajo mi opinión creo que se pueden ver ciertas similitudes con "El hombre que sabía demasiado", rodada tan sólo un año antes; creo que aunque sólo les separe un año de diferencia, "Los 39 escalones" es mucho más moderna, ágil y genial que "El hombre que sabía demasiado", al menos en esta primera versión.

A partir de este momento de la película, la agónica escapada de Richard comienza a un ritmo espectacular, con unas escenas estupendas en los pasillos del tren donde, escapando de los policías, conoce a la bellísima Pamela (Madelaine Carroll). En este primer encuentro en el compartimento del tren, Richard besa a Pamela para hacerse pasar por su esposo y así despistar a los policías. Sin embargo Pamela le delata y Richard debe acabar saltando del tren antes de llegar a su destino.

Una vez en Escocia, Hitchcock se aproxima a la belleza plástica que Ford nos ofreció años más tarde en la Irlanda del "El hombre tranquilo" pero con la diferencia de que Sir Alfred lo consigue en blanco y negro. Desde este punto la película toma un rumbo más parecido al de "Con la muerte en los talones". Richard  se refugia para pasar la noche en la granja de un viejo Reverendo que está casado con una jóven pueblerina. Pero la policía consigue dar con su rastro y Richard acaba escapando una vez más, de manera heróica; vestido con el abrigo del Reverendo, por los campos escoceses, corre hasta llegar al lugar que Annabella tenía marcado en el mapa. Una vez en en la casa del respetable profesor Jordan (Godfrey Tearle) Richard mantiene con él una conversación acerca de Annabella y los 39 escalones. Sorprendentemente Jordan dispara a Richard y lo deja por muerto pero la bala ha quedado atrapada en un misal que el Reverendo portaba en el abrigo. Una vez más, nuestro héroe consigue salir airoso del lance. Finalmente se dirige a Scotland Yard pero los policías no creen nada de lo que cuenta y Richard se ve obligado a fugarse de nuevo refugiándose en un mítin político donde vuelve a encontrarse con la muchacha del tren, la bella Pamela. Richard intenta salir airosos una vez más lanzando un discurso y haciéndose pasar por un político pero Pamela lo vuelve a delatar, como ya hiciera en el tren. En ese momento aparecen dos extraños policías que se llevan detenidos a Richard y a Pamela. En el coche, de camino a un oculto lugar, Richard advierte que realmente los presuntos policías son dos sabuesos contratados por Jordan y vuelve a poner en marcha un nuevo plan de fuga. Pamela y Richard, unidos por los grilletes, consiguen refugiarse en un pequeño hotel de campo. En esta escena en que los dos prisioneros deben commpartir aposento realmente hay algunas escenas muy subiditas de tono para tratarse de 1935 (otro rasgo más de modernidad) y Pamela, pasada la noche, acabará confiando en la sinceridad de Richard.






 El desenlace final de la trama se desarrollará, a gusto típico de Hitchcock, en el London Palladium de Londres. Los finales espectaculares en teatros se repetirán durante la filmografía del director en "El hombre que sabía demasiado" (en sus dos versiones) y en esta película y después Coppola lo homenajeará claramente con el final de su Padrino III. El final de "The 39 steps" es realmente genial y sorprendente, un buen broche para una obra maestra que navega entre el cine negro policíaco y el de aventuras con buenas dosis de expresionismo alemán.





Robert Donat lo descubrimos aquí como un estupendo actor y si os gustó el papel que desarrolla en "The 39 steps" es muy conveniente también admirar la creación que realiza del personaje Mr. Chips, cuatro años más tarde, en la maravillosa película "Adiós, Mr. Chips" (Sam Wood. 1939), muy diferente a ésta pero también muy recomendable.

Lógicemente este post, como no puede ser de otra forma, está dedicado al ya conocido blog 39escalones

Interesantes carteles de "39 steps" gentileza del blog "Retorno a Manderley" de Sir William de Baskerville, aquí