jueves, 29 de diciembre de 2011

Ignorancia


Estaré en mi hogar,
voy camino a casa.


Las palabras resuenan en mi memoria
como un deber.

Sin embargo, hay quien dice
que, al final, el destino
se desdibuja como se borran las promesas;
y entonces la palabra,
errante como el paso,
sería solo el método de permanecer:
esto es, pura nesciencia.


Porque el hogar no existe
sino el nómada eterno
y ese gran monstruo,
reloj megalodáctilo,
siempre acechando detrás de su presa.

What are you doing New Year's eve? (Ella Fitzgerald)

lunes, 26 de diciembre de 2011

La campana de don Jacinto (Relato)


            Extraviado en su propia época se encontraba don Jacinto y según él mismo consideraba, esa era la manera más cruel de estar perdido. Su trabajo también parecía de otro tiempo. Don Jacinto ayudaba al cura de San Miguel durante los oficios religiosos; abría, cerraba y mantenía en orden las dependencias eclesiásticas. Y su obsesión era el campanario de dicha iglesia. En otros tiempos, esa torre mudéjar albergaba la campana de los perdidos que se hacía sonar en las noches de niebla más densa para que los campesinos supieran llegar a la ciudad. Pero aquella legendaria campana, haciendo honor a su nombre, también se perdió y actualmente, en su lugar, don Jacinto es el encargado de accionar un botón para que, desde un campanario vacío, suene la grabación de un alegre repicar cada vez que va a dar comienzo la misa. Cualquier tiempo pasado hubiera sido más agradable para don Jacinto que, a pesar de haber perdido ya toda su fe, en el interior de esa antigua iglesia era donde mejor se encontraba ya que el edificio parecía aislarlo por completo del frenético ritmo que había tomado el mundo, en pleno siglo veintiuno.

Pero extraña fue una noche, silenciosa como ninguna, en la que don Jacinto no podía conciliar el sueño. Desde su humilde habitación alquilada siempre veía la torre de San Miguel pero en aquella madrugada la densa niebla parecía habérsela engullido para siempre. Y fue entonces cuando don Jacinto cayó dormido, o simplemente soñó despierto, que la vieja campana de los perdidos volvió a sonar, pesadamente desde la incógnita, como si la noche hubiera desplazado para siempre al mundo.

A la mañana siguiente, los periódicos locales hablaban de un extraño suceso en el campanario de San Miguel donde, desde el vacío de su torreón, parecía haber sonado una antigua campana. Y así fue, en realidad, que la gran campana regresó de alguna época sumida en la niebla y volvió a tocar, por última vez, para que aquel hombre perdido encontrara el camino hacia su tiempo ideal. Don Jacinto nunca más volvió a trabajar en San Miguel, al menos no en la actualidad, donde fue declarada para siempre su extraña desaparición.

sábado, 24 de diciembre de 2011

A Christmas carol & The Christmas Song

Michael Caine como Scrooge, en Una Navidad con los muppets
-¡No sé qué hacer!- exclamó Scrooge, riendo y llorando a la vez y convirtiéndose con sus medias en un perfecto Laoconte-. Me siento tan ligero como una pluma, tan dichoso como un ángel, tan feliz como un colegial y estoy tan mareado como un borracho. ¡Feliz Navidad a todos! ¡Feliz Año nuevo al mundo entero! 

*******

-"¡Feliz Navidad, Bob! -dijo Scrooge con sinceridad inequívoca, mientras le daba una palmada en la espalda-. ¡Que sean más felices, Bob, amigo mío, que las que te deseé hace muchísimo saños! ¡Te subiré el sueldo, intentaré ayudar a tu esforzada familia, y comentaremos tus problemas esta misma tarde, mientras nos tomamos un buen ponche de Navidad, Bob! ¡Y antes de poner más puntos sobre las íes, enciende la chimenea y compra otro cubo para el carbón!" Scrooge fue más allá de su palabra, lo cumplió todo e hizo mucho más: fue un segundo padre para Tiny Tim, que no se murió. Se hizo tan buen amigo, tan buen amo, tan buena persona, como nunca hubo conocido la vieja ciudad o ninguna otra, ni siquiera un pueblo o barrio de este viejo mundo.

(Fragmento de A Christmas carol in prose, being a Ghost Story of Christmas, de Charles Dickens)

Y ahora, un poquito de música:

The Christmas Song es el título de una de las canciones más representativas de este tiempo. Aunque se considera única la versión de Nat King Cole, el compositor de esta maravilla fue Mel Tormé, en 1944. Con las dos versiones, de Cole y del compositor, les deseo unos felices días.

Nat King Cole:

Melk Tormé:


The Christmas Song (Traducción)

Avellanas asándose en el fuego
Jack Frost helando tu nariz
Cuentos de Navidad cantados por un coro
y amigos vestidos como esquimales

Todo el mundo sabe que un pavo y algo de muérdago
ayudarán a gacer brillar estos días
Los más pequeños, con sus ojos chispeantes,
encontrarán dificultades para dormir esta noche.

Ellos saben que Santa está en camino
Ha cargado un montón de juguetes en su trineo
Y sus madres espiarán
para comprobar si los renos, realmente, saben cómo volar

Yo ofrezco esta simple frase
a todos los niños, desde uno hasta noventa y dos (años),
Aunque se ha dicho muchas veces y de muchas maneras
Feliz Navidad para vosotros


Y ahora, otro clásico:

Have yourself a merry little Christmas (Kenny G)


martes, 20 de diciembre de 2011

Un par de microrrelatos

Gaudí

Bajo el tranvía yacían las ropas harapientas de un mendigo y quebrado en el suelo, su cuerpo inerte. La muchedumbre que se acercó hasta el lugar del accidente emitió todo tipo de comentarios pero, lamentablemente, nadie advirtió que la catedral más hermosa de aquella ciudad quedaría para siempre incompleta.



Sucesos marítimos

El capitán del barco estaba muy contrariado. Ni se encontraban en el triángulo de las Bermudas, ni en esa zona del océano había acontecido nunca suceso extraño alguno, pero lo cierto era que una barrera invisible les impedía seguir avanzando. Afortunadamente, al niño que observaba la escena se le cayó la botella y el barquito, finalmente, quedó libre para seguir tranquilamente su travesía.



Este último micro ("Sucesos marítimos") lo escribí después de leer El planeta encerrado de Roberto Malo.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Canción protesta/ El blues del domingo de apertura

Bien sé yo que no pretendo hacer publicidad...

Es domingo y los centros comerciales han permanecido abiertos. Creo que actualmente hay muchas razones para protestar pero, sin embargo, nadie parece querer cantar. Acabo de regresar a casa. Esta tarde he podido comprobar, en mis carnes, la soledad acompañada en la entrada de un centro comercial abarrotado, un domingo cualquiera. Además se comenta la posibilidad de que, al año que viene en Madrid, los centros comerciales abran al público las 24 horas del día. ¡Por fin, el señor Matute va a poder comprarse un traje de Emidio Tucci a las cuatro de la mañana! Y eso que nos quieren contentar diciendo que van a generar 20.000 puestos de trabajo (¿alguien se lo cree?) Para colmo, mientras soportaba mi jornada domínico-laboral, un cliente se ha acercado hasta mi puesto y me ha preguntado cuál era la hora de cierre. Yo le he respondido, muy amable, que se cerraba a las nueve. Y el cliente me ha preguntado que... ¡si me refería a las nueve de la noche!
¡Como lo oye, oiga!
Bueno, pues ante tanta buena noticia, uno no ha podido menos que componer "esta broma" que se titula "Blues del domingo de apertura" o "Openin' sunday blues" (¿por qué suena siempre mejor en Inglés?)

Openin' sunday blues


Es domingo por la tarde
y no quiero trabajar.
Las familias en las calles
abarrotan la ciudad.
Buscan algo que comprar,
regalos para navidad.
Me pregunto dónde está
la crisis en esta "suciedad".


Creo que sufren solo los de siempre
y engoradan más y más
los gordos hasta reventar.
Sienten frío, sienten hambre,
se mueren de soledad
solo los mendigos
que vomita esta sociedad.


¡Qué domingo por la tarde!,
¡abrió el centro comercial!
Ha perdido el Zaragoza
mas no lo pude escuchar.
Me ha tocado trabajar,
me ha tocado olvidar,
que estos días ya no son
solo para descansar.


Domingos de apertura,
triste realidad.
Puntos de sutura
solo para disimular.
La herida sigue abierta,
ya no me paro a pensar
los que al final de mes
no saben cómo llegar.


Domingos de apertura,
tristeza en la ciudad.
Puntos de sutura
que no paran de sangrar.
La última conjetura
es que no quieren cerrar
ni de noche,
ni de día,
¡ni dios
que se detenga a respirar!

Desde luego prefería el domingo en Nueva York que nos cantaba Bobby Darin. ¿Recuerdan qué maravillosa comedia la de "Sunday in New york", con Jane Fonda y Rod Taylor?

sábado, 17 de diciembre de 2011

Antonio López en Bilbao



Tanto "Madrid desde Torres blancas" como "Madrid Sur" ofrecen una visión insólita de la ciudad

Antonio López, nacido en Tomelloso (Ciudad Real. 1936) ha creado durante su trayectoria una obra atemporal, centrada en la representación realista de los seres, los objetos y el paisaje urbano que le rodea con gran maestría y casi siempre, prescindiendo del boceto. Pero el realismo de Antonio no es el del mundo real, si no el de un universo propio, llegando desde su experiencia, ofreciendo una realidad alternativa y en numerosas ocasiones injusta, alejándose de la realidad convencional, como muestra en estas dos visiones de Madrid que encabezan la entrada. Incluso su conocida Gran Vía es más cercana a la ciudad dormida que el fotógrafo Christopher Thomas nos ofrece sobre Nueva York, que a la avenida convencional, repleta de esa muchedumbre consumista a la que ya estamos demasiado acostumbrados y de la que alguna vez también hemos formado parte. La ciudad es un paisaje sufriente y Antonio López sobrevuela por encima como un demonio o un ángel que quiere dejar atrás el pasado, bueno o malo, para redescubrir otro tipo de realidad donde todavía quedan ideas para inventar. Su particular uso de la luz, su elaboración meditada (pinturas que solo tras diez años de trabajo están terminadas o algunas, incluso, que nunca lo estarán) o sus perfectas esculturas en bronce y tallas de madera realizadas tan solo como apoyo al dibujo, nos revelan que efectivamente estamos ante uno de los últimos genios del arte contemporáneo.

Una exposición que repasa la selección de algunos de sus trabajos, 130 en total, se puede contemplar en el Museo de Bellas Artes de Bilbao (Museo Plaza, 2) , hasta el 22 de enero. Completa la exposición la escultura en bronce Carmen despierta situada en la mismísima Gran Vía de Bilbao.  Esperemos que esta muestra, que se puso en marcha hace unos meses en el Reina Sofía de Madrid, podamos disfrutarla también en otras partes de España.
Atocha
Carmen despierta
Como Kinezoe mantiene es su blog la sección Este cuadro me suena y a mí no se me ha ocurrido ninguna canción para incluir en esta entrada, desde aquí le invito a dotar de música uno de los cuadros que aparecen de Antonio López.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Cerrado por invierno




Son las siete de la mañana
en las cárceles mojadas de invierno.
Cortinas de niebla son tus ojos
derramándose como telones harapientos
de un viejo teatro olvidado
y escenas sucesivas
que debieron ser borradas,
nunca repetidas ni ensayadas;
paisajes todos que debieron ser filmados
sobre caducos celuloides
para que el tiempo también
los hiciera desaparecer.


Sobre estas baldosas,
los últimos cigarrillos
y las persecuciones que nunca terminan
en las vastas extensiones del insomnio,
parecen solo un segundo
en la simple esfera del reloj
donde tu rostro siempre es joven
y tu sonrisa inagotable.


Son las siete de la mañana
por las calles empapadas de invierno
y un mendigo arregla su cama improvisada
en el interior eléctrico de un cajero.
Si este héroe consigue dormnir aquí
mañana, al despertar, le preguntaré
qué opina él del tiempo,
de las esferas en los relojes,
de las sonrisas que no caducan
y de la libertad
en este mundo extraño.


Solo son las siete de una mañana esfumada,
cerrada por invierno.



La canción que suena en la cabecera del texto se titula Serenity y  está compuesta e interpretada por el saxofonista recientemente desaparecido, Clarence Clemons

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Como humo de tabaco


Has corregido el suave matiz
que la madrugada
perfila en mi soledad
y el perfume de tragedia, azabache,
que habita en tu cabello.
Has despistado
el blanco frío de tus manos, ateridas,
y las heridas que rodean tu corazón.

Enciendes otro cigarrillo,
por teléfono,
y envías tus señales de humo
para que las reciba, una noche más,
el revólver sin balas
en la recámara de mi voz.

Otra vez el mismo sueño,
tu mismo aroma,
y ese bosque inequívoco y urbano
repleto de cariátides
que llevan tu rostro.


Amanecerá, seguramente,
lejos de aquí,
en alguna playa
de agua esmeralda.

Smoke dreams (K. D. Lang)


My last cigarrette (K. D. Lang)


Estas dos canciones que se pueden escuchar después del poema son de K. D. Lang y pertenecen a su álbum titulado Drag en el que todos los temas están dedicados a la adicción al tabaco.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Los Secretos en el Principal

Ramón Arroyo, Santi Fernández, Jesús Redondo, Juanjo Ramos y Álvaro Urquijo

Trenes perdidos:


El pasado 17 de noviembre se cumplieron doce años de la muerte de Enrique Urquijo pero, cada vez que Los Secretos se suben a un escenario, en algún lugar vuelve a resonar la inolvidable voz del autor de temas tan históricos como Déjame, Ojos de perdida o Quiero beber hasta perder el control. Justo el día anterior, el pasado 16 de noviembre, Los secretos presentaron su nuevo álbum titulado En este mundo raro cuyo título ya nos remite inevitablemente al trabajo que Enrique Urquijo publicó con Los Problemas, y que precisamente se titulaba Un mundo raro. El concierto, que tuvo lugar en el Teatro Principal de Zaragoza, nos dió la oportunidad de comprobar que este grupo no ha perdido nunca su identidad, que sigue siendo el mejor exponente del Rock-country en nuestro país y que sigue siendo fiel a las primeras influencias de Jackson Browne, los Eagles o Neil Young. Porque, aunque en el documento de identidad de los hermanos Urquijo figure Madrid como lugar de nacimiento, si nos ceñimos a su música, podríamos estar ante dos hermanos nacidos en algún lugar de una carretera polvorienta entre California y Arizona. En este mundo raro nos vuelve a deleitar con ese sonido genuino y en su directo, con un sonido cada vez más perfecto, sobretodo en la sección acústica. Destacable, el tema de cabecera en esta entrada, Trenes perdidos, composición del teclista Jesús Redondo, Bailando con la luna y el tema que lleva el título del disco, compuesto por Álvaro Urquijo. Y el momento especial de la noche en el Principal llegó con el recuerdo a Enrique y la interpretación de No digas no, uno de sus clásicos en solitario. Los Secretos siguen ofreciendo buena música con una calidad incomparable.


Este mundo raro (Los Secretos 2011)



No digas no (Enrique Urquijo)

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El poema que te dije, de Elisa Berna (Mañana 1 de diciembre a las 20:30)



Mañana, jueves, primero de diciembre, la estupenda poeta y amiga Elisa Berna publica su primer poemario titulado El poema que te dije, editado por Los libros de l(a) imperdible. La presentación tendrá lugar a las 20:30 en la zaragozana Peluquería Rosa García, calle Espoz y Mina, 6; presentarán el editor David Giménez y el escritor Fernando Sarría con la actuación de los músicos GranBob y Charly g. En el mismo acto se presentará el poemario Harlem Globetrotters de Gonzalo Ledesma, también editado por Los libros de l(a) imperdible. Si quieren disfrutar de las letras de Elisa Berna, también pueden hacerlo en su blog, pinchando encimka de su nombre. Nos vemos!

sábado, 26 de noviembre de 2011

Cierta noche de rojo neón

No, este espacio no está patrocinado por Coca Cola

Tuvo que ser septiembre
el ocaso sobre mi skyline particular.
Mudar la piel, recomenzar,
inventar una nueva forma de libertad,
diferente a la que hoy respiro
esta madrugada de sexto piso
y rastro rojo neón.


Tuvo que ser septiembre,
ladrón de infancias,
de guante blanco,
otoño sobre los años perdidos,
tormentas desde hoy sepultadas
bajo una fina sábana
no tanto de insatisfacción
como de mala pesadilla.

Al fin,
desde este otoño, primaveras

******

(Sin título)

Este poema languidece
nada más nacer
en la palidez de una hoja en blanco,
un abismo difícil de salvar.

Este poema es náufrago
recién nacido
entre las olas de un bloc-g enfurecido
con voraz apetito de escualo
que mata por unos versos varados

martes, 22 de noviembre de 2011

Miguel Servet, número 20

Autor de la fotografía: Javier Bueno (Arvikis) del blog: Traductor de miradas


Desde los viejos años oscuros,
cubierta de polvo,
como si acaso esta lluvia
se hubiera derramado durante siglos,
como la sangre,
surges de una guerra sin final,
habitada por un demonio y amortajada,
mi vieja casa enmohecida.


Como vigilan los ojos de los muertos
tus ventanas de cristales rotos
parecen mirar a un par de enamorados
y llegas entonces con el aroma incierto
del primer escarceo en un portal,
el timbre de la escuela
o el último paso que nunca avanzó,
mi vieja casa enmohecida, 
al aroma de tus balcones rotos.


Hermética y de puertas clausuradas
el perdido paseante
que camina por Miguel Servet número 20,
aún se pregunta de este otoño
qué te mantiene en pie
o qué ráfaga de viento, a él mismo,
le arrastra y empuja
hacia una insólita dirección.


Viejas casas enmohecidas,
sin saber excatamente nuestra razón,
segumios erguidas
en mitad de un mundo nuevo
que nunca nos perteneció.



Para poder ver algunas fotografías de la entrega de premios "Raíces de papel" del pasado 18 de noviembre, pulsar aquí

domingo, 20 de noviembre de 2011

Alerta Bécquer (Miguel Mena)

Portada de "Alerta Bécquer"

¿Qué seríamos capaces de hacer por amor? Probablemente Eduardo, el protagonista de esta historia y ferviente enamorado de su novia Dafne, sería capaz de cualquier temeridad con tal de asombrar a su chica. La sevillana Dafne, es una romántica estudiante de Bellas Artes, apasionada por la poesía de Gustavo Adolfo Bécquer que sostiene la idea de que el poeta está injustamente enterrado en Sevilla y defiende que sus restos, según se puede deducir por alguna de sus rimas, solo descansarían en paz a la sombra del Moncayo, en el pueblo de Trasmoz ("En donde esté una piedra solitaria/ sin inscripción alguna/ donde habite el olvido/ allí estará mi tumba") Eduardo, que conoce la debilidad que su novia siente por Bécquer y su tendencia hacia el romaticismo, ni corto ni perezoso, se dispone a profanar el sepulcro del poeta y trasladar sus restos a Trasmoz para cumplir los deseos de su amada con un acto tan heróico como romántico. Para ello contará con la inestimable ayuda de su amigo Oscar que actúa de cómplice, aunque ni él mismo pueda explicar cómo se deja convencer por Eduardo. Lamentablemente, Eduardo y Oscar extraviarán el cráneo de Bécquer y esto les llevará a realizar un disparatado viaje en su búsqueda que, curiosamente y como si la propia alma del mpoeta les guiara, les llevará desde Sevilla a Trasmoz pasando por numerosas ciudades. La noticia de la profanación de la tumba de Bécquer conmocionará a la opinión pública y movilizará al presentador de televisión Leo Rivas, responsable del programa sobre asuntos paranormales Ultramundo y al inspector Ruiz, poco antes de jubilarse. 

Con Alerta Bécquer (Alba Editorial 2011) Miguel Mena nos ofrece una historia muy divertida, de estilo desenfadado y simpático, con un punto de romanticismo y una sorpresa inesperada para un ingenioso final.

martes, 15 de noviembre de 2011

Entrega de premios "Raíces de papel" 2011


El próximo viernes 18 de noviembre, a las 18:30 en la Cultural Telefónica de Madrid (Plaza Cristino Martos) se entregarán los premios literarios otorgados por la plataforma cultural Raíces de papel y se presentará la Antología poética Raíces de papel (Ed. Cardeñoso 2011) reseñada aquí en el diario Hoy por Manuel Pellecín, miembro de la Real Academia de Extremadura.Se presentarán los libros Deseos humanos (Ed. Cardeñoso 2011), microrrelatos de cine y Por el envés del tiempo (Ed. Cardeñoso 2011) de Raquel Vázquez, ganadora del primer premio de poesía.


Agradezco a Juan Calderón Matador y a Javier Bueno su constante promoción de la creación literaria tanto con estos premios como con la revista digital en la que tengo el placer de participar. También agradezco al jurado que hayan elegido mi relato Deseos humanos como el ganador del II Certamen de Microrrelatos de cine Arvikis-Dragonfly 2011. Este relato quiero compartirlo con todos vosotros, cinéfilos:

Deseos humanos

Don Ambrosio Vidal Romero, natural de Madrid, es un señor mayor siempre vestido con traje gris que, en el metro, cede su asiento a las señoras porque es todo un caballero. Cada mañana toma un cafelito en Vergara y cada tarde una copita en el Gijón, antes de quedar con su amada Gloria. Después, cuenta la gente, que se le ve deambular siempre por las mismas calles, en soledad, y que termina sentándose todos los días en un banco frente al antiguo cine Salamanca, hoy desaparecido.


Su amigo Pedro, cansado de murmuraciones, se dispuso a hablar con él. Ambrosio insistió en que Gloria, más tarde o más temprano, habría de acudir a la cita, pues hacía ya unos años que habían quedado en verse allí todas las tardes.


Pasados unos meses don Ambrosio murió pero, un día después de su fallecimiento, Pedro recibió una carta suya. En su interior había un poema de amor dedicado a Gloria, un antiguo ticket del cine Salamanca para ver la película Deseos humanos y na foto dedicada de la actriz Gloria Grahame.


Pedro sonrió melancólico, levantó la vista al cielo y exclamó: Amigo, ahora debes estar en la Gloria.

*********

En el libro Deseos humanos, que se podrá adquirir el día 18 al igual que Por el envés del tiempo y la Antología poética Raíces de papel, en la presentación, consta de 51 relatos breves cinéfilos seleccionados para publicación, entre los que se encuentra mi amigo Roberto Malo con su relato ¿El futuro está en 3D?. La portada de Deseos humanos cuenta con la participación de Antonio Callau y su retrato de Gloria Grahame:
Retrato a lápiz de Gloria Grahame (Autor: Antonio Callau)

domingo, 13 de noviembre de 2011

Almost blue

Mujer en un tren (Edward Hopper. 1938)

Almost blue (Chet Baker)


Bajo esta penumbra
de días inciertos
y escarchas malditas
pareces una mujer abandonada,
retratada por Edward Hopper,
un borrador arrojado
en el cubo de la basura.

Bajo esta mirada
de estrellas lascivas,
como poetas,
como rimas prohibidas,
eres una santa a la intemperie,
una virgen sin hornacina;
el rumor de alcantarilla
entre cuatro paredes lejanas,
demasiado viejas,
donde se descuelgan las horas,
casi despeñadas,
al ritmo insultante de los silencios.

La vida se difumina
en torno a tu sombra
con la humareda de aquella última llamada
desvanecida en un beso que llegó, ciertamente,
pero quizá, demasiado tarde.
Hoy, frente a mí,
eres un paisaje asombroso
de despedidas y espejos
en los que no quisiste reflejarte
y bajo este último ocaso
que salpica una sangre trémula
sobre tu mirada
preguntas dónde está el arco
que complete tu iris más nublado
donde se consume la hoguera
del fuego que solo avivan las sombras.

martes, 8 de noviembre de 2011

Búsqueda+nuevo blog+recital poético

Un rincón de Zaragoza. Fotografía encontrada aquí

Las altas horas de la madrugada
son el perfecto testigo
de tus horas más bajas.

Caminas las calles donde el resuello
de las mil fiestas que han terminado,
sortean borrachos por las esquinas
y vasos rotos, estallados contra el suelo
como vidas, o risas, o esta noche misma.

Todo se quiebra a la ribera del río
donde se agolpa el silencio, inquebrantable,
como un remanso en mitad de la furia.
Observas el agua, el monótono discurrir
y nacen tímidas, bajo tus ojos,
las primeras sombras de otoño
que siguen buscando tu derecho a ciudad.
Derecho a ciudad en cada encrucijada o callejón,
en la hojarasca de un beso o en cualquier boca.
Derecho a ciudad
              en la oscuridad de un portal,
                                         en el peligro constante,
                                                              o en la suciedad
de ese charco que, en mitad de la avenida,
convierte todas las lunas
en un espejo negro.

Tus ojos cansados sobre el río
contemplan por un instante
el largo camino hasta el hogar.
Tu derecho a ciudad
es un vagón en Canfranc,
la búsqueda errante que nunca cesa.

(Marcos Callau)


Una amiga y excelente poeta, que también ha colaborado en Uni-versos para Somalia (Ed. Quadrivium 2011) ha abierto su propio blog: Yasenka No duden en darse una vuelta por sus versos. Por cierto, que el próximo sábado 12, se presenta Uni-versos para Somalia en Barcelona, a las 12:30 del mediodía en Cincómonos Espai D'Art, C/ Consell de cent 283. Participaremos en el acto junto a Fran Picón, Fernando Sarría, Yasenka, Ana María ArroyoRafael Mérida y el grupo musical Aruna.

Mañana miércoles, a las 19:00, tendrá lugar, dentro de la segunda semana de poesía Rosendo Tello, el recital llamado "Jóvenes poetas" con los escritores Ricardo Díez Pellejero (quien también participó en la presentación de Uni-versos para Somalia en Zaragoza) y Jesús Jiménez Domínguez . El recital tendrá lugar en la sala de exposiciones de la Universidad Popular, en la Calle Cortesías, 1 de Zaragoza. Nos vemos, tanto en Zaragoza como en Barcelona!


domingo, 6 de noviembre de 2011

Nueva sesión de libros filmados: El resplandor (Stanley Kubrick-Stephen King)

Jack Nicholson como Jack Torrance

El próximo martes 8 de noviembre a las 18:00 tendrá lugar en la FNAC de Plaza España la última sesión de Libros filmados en 2011 Alfredo Moreno (no necesita presentación) y el aspirante que escribe estas líneas resplandecerán y esplenderán juntos, mano a mano, divagando sobre la película que en 1980 dirigió Stanley Kubrick y la novela que en 1977 supuso el primer best seller de Stephen King: The shining (El resplandor) Intentaremos iluminar todas las diferencias, que no son pocas, entre un resplandor y otro. Jack Nicholson no acudirá a la cita porque, según comentan las autoridades de Los Angeles, permanece sentado en el palco del Staples Center esperando que comience la NBA. Como lleva siendo ya la costumbre durante las últimas sesiones, a las 18:00 se proyectará la película y a las 20:30 tendrá lugar la charla-coloquio-divagación. Nos vemos resplandeciendo todos juntos el próximo martes.



jueves, 3 de noviembre de 2011

Tony Bennett mantiene vivos los buenos tiempos

Tony Bennett, imagen reciente
Así es. En 1974 Frank Sinatra regresaba a los escenarios, en el Madison Square Garden de Nueva York y proclamaba que era el último cantante de bar (saloon singer) vivo, exceptuando al borrachín de Dean (Martin) y a Tony Bennett. Más tarde le preguntaron si había pasado por alto a Sammy Davis Jr. pero respondió que Sammy era mucho más que un cantante de bar. Pero esta es otra historia. Lo importante es que en ese concepto de 'saloon singer' que tanto utilizaba Sinatra cuando se enfrentaba una y otra noche a aquellas baladas de blues, de desamor, de bar, cigarrillo y vaso de whiskey medio vacío, a altas horas de la madrugada, en ese concepto, como digo, el último superviviente, sin duda, es Tony Bennett. Y Tony se está esforzando para que nada de esto muera, por mantener vivos los años dorados del swing, los viejos buenos años del verdadero sonido, del verdadero cool, del crooner, del cantante de jazz. Esto es lo que sigue haciendo con su Duets II donde comparte micrófono con, ¡atención!, Lady Gaga. Después de escuchar The lady is a tramp por Tony Bennett y Lady Gaga me pregunto una y otra vez por qué la voz de esta mujer está tan sumamente desaprovechada proyectando una imagen y publicando discos como puro producto comercial que se esfuerza en alargar la farsa, pongamos por ejemplo, de una Madonna crepuscular que ha perdido definitivamente el norte. Para muestra, un botón:



No, Lady Gaga no sacará un disco de jazz pero ha demostrado que podría hacerlo, como la mejor. La tristeza es que no podrá hacerlo, o peor aún, no le dejarían salir de esa imagen que produce y de ese... pop? que publica.

Amy Whinehouse ya había podido demostrar sus excelentes cualidades como voz de blues, heredera quizá de Billie Holiday que, lamentablemente, se quedó en el camino. Al menos, su música sí era más arriesgada en ese sentido que la que ofrece Lady Gaga. Junto a Tony Bennett su última grabación, la maravillosa balada Body and Soul



En definitiva, Tony Bennet ha realizado un trabajo espléndido rescatando nuevas figuras para el sonido de los viejos tiempos. Ya nos tenía acostumbrados a estos experimentos cuando compartió anteriormente escenario con Christina Aguilera para la canción Steppin' out with my baby:



Como regalo para nuestros oídos podemos escuchar en este Duets II el dúo junto a Aretha Franklin sobre la canción How do you keep the music playing y junto a Andrea Bocelli Strangers in paradise Y es que por algo Sinatra cantó con él a dúo New York, New York en el disco Duets y por algo compartió escenario con su paisano en más de una ocasión.

Anthony Dominick Benedetto (Tony Bennett) nació en Queens un tres de agosto de 1926. Paisano de Sinatra, crooner, cantante de jazz pero posterior. Probablemente esta fue su cruz. Mientras Sinatra deslumbraba en 1939 Tony Bennett comenzaba en la década de los cincuenta junto a la orquesta de Count Basie. La constante comparación con Sinatra a lo largo de toda su carrera fue inevitable pero Tony, siempre sonriente y amable, dijo que Sinatra era su ídolo, simplemente era el mejor. No obstante, Tony Bennett es dueño de una voz prodigiosa con registros muy amplios que, con el tiempo y a su edad, no han variado. Eso sí, ahora su voz es más rasgada pero no deja de ser este un aliciente más en el canto de su vocalización. En los años ochenta Tony Bennett volvió con fuerza a los escenarios y se ha mantenido desde entonces en la cima, siendo ahora el último superviviente de los años dorados. Además, una vez se dejó el corazón en San Francisco...

lunes, 31 de octubre de 2011

39 Estaciones, de Alfredo Moreno (Ed. Eclipsados 2011) PRESENTACIÓN: 3 de noviembre


Para todos los que hemos tenido la suerte de conocerlo, para todos aquellos que han ascendido los 39 escalones (más de un millón y subiendo...), para todos los que alguna vez han asistido al ciclo de Libros filmados, que cada mes se realiza en la FNAC, para los que han escuchado sus intervenciones radiofónicas en Distrito cine de TEA FM o, en definitiva, para todos aquellos que hemos podido aprender un poquito más sobre el maravilloso mundo del cine gracias a sus palabras, este momento era algo muy esperado. Al fin, Alfredo Moreno publica su primer libro titulado, 39 Estaciones (Ed. Eclipsados 2011) y más que estaciones este libro es un tren que nos lleva a través de inolvidables paisajes del celuloide, pasajes que perduran en el recuerdo de todo cinéfilo y personajes que forman parte ya de la historia de la expresión artística más importante del siglo XX. Como subraya el subtítulo del libro, será un placer para todo lector profundizar en las 39 estaciones de este viaje entre el cine y la vida. En él podemos encontrar cineastas desde Buster Keaton  a Wong Kar-Wai pasando por Nicholas Ray, temas tan interesantes como las distintas apariciones del diablo en la historia del cine o puro amor declarado al séptimo arte como en los relatos-artículos dedicados a Marty o a El hombre tranquilo.  El próximo jueves, 3 de noviembre, a las 20:00, Miguel Ángel Yusta presentará 39 Estaciones en la FNAC Plaza España de Zaragoza junto al escritor Roberto Malo, el editor Nacho Escuín y el autor del libro Alfredo Moreno. Una cita imprescindible que no se debe pasar por alto.
Cartel presentación

viernes, 28 de octubre de 2011

Bulevar de otoño (Para una noche de difuntos)


Bulevar de otoño

Se sofocó el incendio en tu mirada,
oscureció el bulevar de las llamas;
como las farolas, la flor raptada,
las hojas que desnudan las ramas.


Oscureció el bulevar de las llamas
y arrojó luz en la piel suspirada.
Cuánto vértigo en incógnitas camas,
en la nada de esta pasión crispada.


Arrojó luz en la piel suspirada,
las horas muertas, el tiempo fugado;
de esta pasión crispada es la nada,
la luz real del estanque dorado.


Las horas muertas, el tiempo fugado.
Cuando el viento brama, silba el dolor;
la luz real del estanque dorado
no reflejará en mi tumba tu amor.


Cuando tiembla octubre 

La ciudad despierta gris, empañada
y el cierzo, veteando en los rincones
cincelando tu recuerdo; mirada
cincelada entre nuestros corazones.


El viento es maestro de pincelada
cierta, para esbozar de tus tacones
el eco de tu escapada; alejada
ya del asfalto que en mi alma impones.

Te has convertido en la sombra alargada
de los cipreses que cubren mi tumba
en vida levantada y diseñada


para que siga sonando tu rumba
fúnebre, que en mis oídos retumba
hasta que, al fin, seas brisa callada.

martes, 25 de octubre de 2011

Recital de Narrativa, día 28. Recital de poesía, día 29


El día 28 de octubre, próximo viernes, a las 21:30 comienza el ciclo de Relatos breves en el Interferencias (C/ Jacinto Benavente, 11 Este ciclo está organizado por la Asociación Aragonesa de Escritores, presentado por Fran Picón y coordinado por Pilar Aguarón y Anabel Consejo. Participaremos en esta apertura de ciclo Roberto Malo, Inmaculada Marqueta, Eugenio Mateo, Angélica Morales y un servidor. Os esperamos!




El diablo viaja en autobús


El aullido de nuestra sirena rebotaba entre los edificios y las ráfagas del rotativo azul otorgaban a cada calle atravesada un fugaz resplandor neón que vestía de gala a toda la ciudad. Juan, a mi lado, como en cada emergencia, resoplaba pero conducía rápido, directo y seguro, esquivando la circulación. Los vehículos se apartaban a nuestro paso, como las aguas ante Moisés y es que cada segundo es un agónico suspiro donde la víctima de un navajazo, durante un atraco, puede perder la vida. Pero, en una calle estrecha y cercana al suceso, un viejo y gordo autobús decidió ser el protagonista no invitado. Divisó nuestras luces, escuchó el grito agudo de nuestra sirena y sin embargo, permaneció inmóvil en mitad de la calzada. Aquel vehículo era una enorme mole siniestra, de un rojo desvaído, envejecido por el paso del tiempo. Al instante, sus cristales tintados y la ausencia de numeración ya no dejaron resquicio a las dudas. No se trataba de una autobús de línea. En algún tiempo pudo haberlo sido pero no ahora. Sin dudarlo, Juan bajó del auto para obligar al supuesto conductor a mover el autobús. Justo cuando alcanzó la ventanilla, el maligno vehículo estalló en mil pedazos acabando, al momento, con la vida de mi compañero. La víctima del atraco que debíamos auxiliar, murió antes de ser atendida y yo hoy, desde mis tinieblas, solo puedo ver el fuego, las llamas, la muerte y el  estallido de aquel autobús, antes de que las sombras me envolvieran para siempre. Desde entonces nunca he olvidado que el diablo, una vez, viajó en autobús.


El día 29, sábado, en la localidad de Trasmoz se celebra la noche Luz de las ánimas 2011, donde se celebran diversos actos para preparar la noche de difuntos. Entre estos actos está el recital de poesía a partir de la medianoche en el que tendré el placer de formar parte. Gracias a Rafael Luna por su organización y por invitarme a tan hermoso evento.

domingo, 23 de octubre de 2011

Laura (Otto Preminger. 1944)

Laura (Gene Tierney)



Tantas veces que hablo de esta película, como una de mis preferidas y nunca he escrito aquí ni una pequeña reseña. Este texto fue publicado en el número catorce de la revista Eclipse, dedicada a los sueños:

Dana Andrews y Gene Tierney

Laura es solo un sueño

Se suele decir que el cine es la mayor fábrica de sueños que existe, quizá la única y puede que sea esta la razón por la que tanto nos entusiasma el séptimo arte, porque el ser humano necesita soñar y nutrirse de historias que lo alejen de la realidad o que lo aproximen a ella de una manera distinta. Mientras la literatura brinda al lector la posibilidad de crear las imágenes en ese otro mundo al que nos transporta, el cine ya nos evita esa labor y los sueños son los fotogramas apabullantes, como si el espectador, en definitiva, pudiera soñar despierto. En 1944 Otto Preminger dirigió probablemente una de las películas más oníricas de la historia del cine. Sin llegar a la fantasía romántica de Portrait of Jennie (William Dieterle. 1948), Preminger nos ofrece un objeto evanescente de deseo, un amor que navega entre la realidad y el mundo de los sueños con la insalvable frontera de la muerte. En The quiet man (John Ford. 1952) se nos ofrece un paraíso de ensueño, todo un poema de amor hacia Irlanda y a un pueblo que, por otra parte, no existe en el mundo real a la manera del Shangri-La de Horizontes perdidos (Frank Capra. 1937) Sin embargo, el mundo onírico que se muestra en Laura es despiadadamente real, duro y lleno de crudeza, rodeado de todas las bajas pasiones que existen en la vida real. Preminger se basa en la novela homónima de Vera Caspary para trasladarnos a una sociedad visiblemente corrompida, a una intriga de puro cine noir, pero también a un amor soñado que puede llegar a tener infinitas lecturas. Dana Andrews encarna al detective Mark McPherson encargado de investigar el asesinato de Laura Hunt (Gene Tierney), una joven publicitaria, soltera y emprendedora que mantenía un confuso compromiso matrimonial con Shelby Carpenter (Vincent Price) y una relación aparentemente amistosa con el crítico literario Waldo Lydecker (Clifton Webb). McPherson comienza la investigación del asesinato interrogando a las personas más allegadas, descubriendo la enfermiza pasión que Waldo sentía hacia Laura y el profundo enamoramiento de su prometido Shelby Carpenter e incluso de su amiga Ann Treadwell (Judith Anderson) . El detective, al mismo tiempo que el espectador, llega a saber cómo es Laura a través de las descripciones y las pasiones de dos hombres enamorados y de dos mujeres que la admiraban, como si realmente la hubiera conocido en la vida real. Tanto es así que McPherson llega a enamorarse de la víctima y el espectador, a la vez que el personaje, es conducido hasta ese estado de fascinación y confusión en la investigación que está llevando a cabo. El espíritu de Laura es tan presente como el de Rebeca en la película de Hitchcock pero con un sentido completamente distinto. En Laura todos los espectadores desean que la protagonista esté viva mientras que en Rebeca el efecto es precisamente el contrario. La escena culminante llegará en el apartamento de Laura, mientras McPherson está buscando entre sus cajones, entre sus ropas, y entre sus cartas alguna pista que le lleve a resolver el caso o, al menos, a mitigar la pena por la muerte de esa mujer de la que él mismo se podría haber enamorado. McPherson queda fascinado por la contemplación del retrato de Laura mientras, auxiliado por el whiskey y cansado por las largas horas de insomnio, quedará adormilado en el sillón. Al despertar, Laura aparece ante McPherson, viva, después de haber pasado unos días retirada en el campo. El asesino que quiso acabar con la vida de Laura disparó contra el rostro de su compañera de piso, muy semejante físicamente. Laura está viva. Esta escena es el punto de inflexión que cambiará el desarrollo de la investigación. Este maestro giro narrativo supone el momento culminante de esta situación onírica en la que Preminger nos ha embarcado desde el comienzo de la película. Bien sea por el ambiente diseñado entre flashbacks y diferentes planos de cámara, bien por la acertada y mágica música de David Raksin, el espectador se ha sentido también víctima de ese hechizo, de ese encanto que el personaje de Dana Andrews ha sentido por el de Gene Tierney. Por eso, la primera mitad de esta película es como un sueño, una pesadilla con un final feliz porque Laura está viva, pero un sueño que debe continuar hasta terminar la investigación.
Gene Tierney y Vincent Price

miércoles, 19 de octubre de 2011

Mañana, Uni-versos para Somalia


Mañana, a las 19:00 en El pequeño teatro de los libros se presentará el poemario Uni-versos para somalia. Este proyecto solidario se ha hecho realidad gracias a los cien autores que participan en el libro y a la Editorial Quadrivium que, del mismo modo que los autores, han cedido todos los derechos. El acto solidario será presentado por la escritora Genoveva Rodea y participarán en él los músicos de O' Carolan, el cantautor GranBob, los grupos Deep in blue y Aruna, y el cantautor Ángel Petisme. También recitará poemas de Uni-versos,el escritor Ricardo Díez de Colectivo Espoleta. Como entrada al evento se ha establecido un precio OPCIONAL y simbólico de tres euros que irán directamente destinados a incrementar el donativo a Médicos sin fronteras. El libro Uni-versos para Somalia estará disponible por catorce euros, precio que íntegramente es donado para el plan de ayuda que Médicos sin fronteras desarrolla en Somalia. O'Carolan han cedido algunos de sus discos también para incrementar el mismo donativo y se venderán en la presentación por diez euros. También contaremos con la presencia del pintor Eddy García que donará dos obras para la ocasión y cederá el cincuenta por ciento de la venta. Les esperamos en El pequeño teatro de los libros.

lunes, 17 de octubre de 2011

"El sueño de la razón produce monstruos" (Francisco de Goya y Lucientes)

Grabado de Francisco Goya

La pesadilla es la realidad.


Yo que siempre intenté unir
la fantasía con la razón,
encuentro ahora en el camino unos monstruos
que me indican la dirección
hacia el lugar y la época
donde todo es irremediablemente una estafa.


Estafa, como el café de máquina
a las siete de la mañana;
o tu voz, desde las sábanas,
a medianoche.
Estafa, el amor de neón;
el abrazo del vino,
el que proclama igualdad
desde ropas hiladas de oro
y pedestal de mármol.
Estafa es la cuna mecida 
por niñeras de alquiler,
la caricia en un mensaje de texto
o esa luna diluida y sucia
en el charco del asfalto.


Afortunadamente, esta mañana desperté
ante un mundo de cartón
y el claro presagio
de una torrencial lluvia inminente

jueves, 13 de octubre de 2011

Kilómetro 124


Ya las montañas no recortaban su grotesco perfil en el caótico entretejido nocturno que caía sobre el kilómetro 124, en la carretera de Monrepós. Bajo la tibia luz de una luna llena de tristeza, al ritmo fúnebre y monótono del lejano sonido de algún ave nocturna, Álvaro Ramírez Yáñez seguía aferrándose al pasado, precisamente, para librarse de él. El rostro desencajado por un esfuerzo sobrehumano, las manos a cada momento más fuertes; entre ellas, su presa, intentando en vano capturar una brizna del escaso viento en una noche tan quieta. Dicen que una orquídea, a pesar de parecer demasiado humana, no deja sentir ningún latido al ser apalstada. Sin embargo, entre las manos de Álvaro, los latidos de Laura, aunque más intensos, iban disminuyendo al ritmo que la vida se convertía en un fino hilo que escapaba por una mueca terrible. Álvaro no quería mirar el rostro agonizante de su amada víctima, prefería recordarla más bella mientras seguía apretando, cada vez un poco más fuerte, hasta escuchar ese ansiado chasquido que anunciaría la ruptura de la tráquea. Laura ya era un pez fuera del agua, boqueando y haciendo aspavientos sin senido con brazos y piernas hasta que, al fin, la quietud, los labios subidos de tono y los ojos que observan como sólo observan los muertos, dejaron claro que Álvaro debía soltar el cuello de su víctima. Era su primer asesinato. Separó las manos del cuello y el cuerpo de Laura se desplomó en el suelo dejando al descubierto sus preciosos muslos y el comienzo, un poco más arriba, de ese tanga rosa que tantas veces había retirado. Buñuel tenía razón -pensó Álvaro- la muerte es bella. Para advertirlo sólo había que observar el cuerpo inerte de Laura. Ante ella, Álvaro se agachó para embriagarse por última vez del perfume siempre húmedo en sus cabellos. Besó su cuello, que aún conservaba la huella de sus dedos y después rasgó el vestido para dejar al descubierto sus espléndidos, inhiestos y endurecidos senos. No pudo resistir la tentación y los mordió por última vez, a modo de despedida. Seguro que Laura, después de todo, había disfrutado del momento. Siempre había preferido el sexo violento. Cuanto más duro, mejor, solía decir. Así que Álvaro sentía que había cumplido uno de sus deseos más bajos, aunque con ello hubiera acabado también con su vida. Después de observar el cadáver poco más de media hora, terminó introduciendo el cuerpo en el maletero de su coche y a varios kilómetros del lugar, en un anónimo descampado, le prendió fuego.

Se cumplía un año del asesinato de Laura, en el kilómetro 124 de la carretera de Monrepós. Al pie de la misma cuneta en la que fue estrangulada, un camionero que intentaba descansar sus horas necesarias, creyó ver repentinamente cómo la luna se avalanzaba sobre él; al mismo tiempo, un deportivo rojo perdió el control, pasó fugaz por su lado y cayó terraplén abajo. Con el coche destrozado en el abismo, el camionero pudo observar que la supuesta luna ascendía de nuevo al cielo pero, esta vez, convertida en una sombra blanca con silueta de mujer. A la mañana siguiente los periódicos identificaban a Álvaro Ramírez Yáñez como la única víctima de un accidente de tráfico en el kilómetro 124 de la carretera hacia Monrepós. Días más tarde, el testimonio de un camionero anónimo, resucitó el antiguo misterio conocido como la mujer de la curva.

sábado, 8 de octubre de 2011

Fuegos fátuos (poema y entrevistas)



La noche comienza como una protesta,
indomable
y se inflama como la luz de neón
que no parpadea.
Es una furia eléctrica, de estrella,
o de labios que no encuentran su aliento;
es una agónico folclore
que danza y danza y danza
como un fuego fatuo
que quisiera incendiar esta ciudad.

La soledad
es una fiebre lapidaria
cuando el verso tiende un puente
que se ahoga bajo el mar.



Quiero agradecer al escritor Francisco Bermejo la entrevista que me ha realizado y la publicación en su blog. Es la primera vez que he sido objeto de una entrevista gracias a la poesía. Gracias Fran! Aprovecho la circunstancia para recordar aquí la entrevista que Miguel Mena y Eva Hinojosa me hicieron en junio para la Cadena Ser. Fue un placer compartir ondas junto a ellos y hablar de Sinatra y de los blogs. También en ella podemos escuchar a Nekane y el blog Knitting dependencia

jueves, 6 de octubre de 2011

Grito

El grito (Edward Munch. 1893)

Vomitado de las calles
y expulsado de la suave espuma
que náusea la noche,
lanzo ese grito ondulante,
con las manos en mis oídos,
sólo para no escuchar
la risa que cada esquina
me estalla en el rostro.


Son ya demasiadas
las barras habitadas
o las huellas como alcantarillas
levantadas sobre mi piel.
Son ya demasiadas madrugadas
para recordar olvidar
que una noche,
como si fuera otra vida,
tú fuiste Eros
abrazando a Thánatos
sobre nuestros cuerpos.


Es importante gritar, está claro. Un grito largo, agudo, potente como una protesta. Pero, ahora, ¿quién grita más fuerte?

The Wall, del fluído rosa



Parodia de los Simpsons

lunes, 3 de octubre de 2011

Duel (Steven Spielberg. 1971)

Los dos protagonistas de la película (camión y coche) dispuestos a enfrentarse al duelo en la carretra

Sería injusto por mi parte no reconocer la importancia que tuvo el cine de Steven Spielberg en mi infancia. Crecí con E.T., Encuentros en la tercera fase, Tiburón o las aventuras de Indiana Jones y ya en mi adolescencia, me sorprendió gratamente con Jurassic Park. Todas estas películas están irremediablemente en la memoria de mi infancia. No obstante, aparte de este recuerdo sentimentaloide sobre este tipo de cine, no he visto Super ocho y es que, según creo, toda esa magia de los ochenta no se puede resucitar ni trasladar a estos tiempos. Prefiero mantener el grato recuerdo de todos aquelllos títulos que me acompañaron las tardes de cine en los desaparecidos Cine Mola, Fleta, o Don Quilote. Pero para ser sinceros, si tuviera que elegir una película en la extensa y variopinta filmografía de Steven Spielberg, me quedo con El diablo sobre ruedas (Duel) filmada para la televisión y que descubrí en el programa Qué grande es el cine de José Luis Garci. El diablo sobre ruedas es la tercera película en la filmografía de Spielberg y además de ser un homenaje a Alfred Hitchcock, según las propias palabras del director, es una magnífica conversión en celuloide de otro gran relato de Richard Matheson.

Como único escenario, una larga y polvorienta carretera interminable. Una road movie en la que David Mann (Dennis Weaver), un tipo normal con problemas en su matrimonio y un largo viaje de negocios que realizar, conduce su Plymouth Valiant del 71 a través del desierto. Desde el principio, David, debe soportar la amenaza de un sucio y viejo tráiler oxidado que le hará el viaje imposible durante toda la carretera e incluso, estará a punto de terminar con su vida. La clave de la película es que el tráiler es un personaje más, el villano que siempre se siente presente; un camión que incluso, según se nos muestra en casi todo el metraje, carece de conductor o simplemente, no importa. Una de las escenas preferidas es la que acontece en un restaurante de carretera en el que se han detenido los dos vehículos. En el establecmiento, David intenta localizar al conductor del tráiler sin éxito. El miedo, la presión de David, llega a niveles desesperados y los espectadores le acompañamos en esta sensación de soledad y peligro que un hombre amenazado, en mitad de una carretera casi desierta, puede llegar a soportar.

Realmente el tráiler es mucho más que esto. Es el predecesor del tiburón en Jaws, el del T-Rex en Jurassic Park y la bola que persigue, aunque sea un instante, a Indiana Jones. Y el hecho de que su conductor sea anónimo es un hallazgo para que, precisamente, el peligro se centre en ese monstruo que, contemplado desde un túnel y con las luces encendidas, parece este camión.

El tráiler, la amenaza, tiene vida propia sin necesidad de ser conducido. Prueba de ello es el contínuo chirríar de suy oxidada carrocería, los rugidos del motor que más parecen un estertor de una bestia lanzando el aliento sobre el cogote de David, su presa. A continuación veremos la primera aparición del tráiler en la carretera:

viernes, 30 de septiembre de 2011

El planeta de las cápsulas (Microrrelato cinéfilo)

Adorada y vieja cafetera...

Una multitud de cápsulas multicolor rodean al último grano de café que, de rodillas y exacerbado, grita ante una vieja cafetera medio enterrada en la arena: "¡Maniáticos, sois unos maniáticos!"

FIN


Reflexión post-relato:


Sí, amigos. El mundo es diferente a las siete de la mañana, contemplado desde una máquina de café. Esos polvillos de capuchino, café con leche, chocolate, té e incluso caldo, guardan en su interior algo de sub-infierno. Nadie toma café ya como antes. Como dice un buen amigo mío, el mundo está obsesionado por las prisas y el café también es víctima de ese gusto por la rapidez. De hecho, esto ha sido un microrrelato, porque tenía mucha prisa. Ya nadie calienta café en el fuego, ya no huelen las casas a café recién hecho ni sale humo de las cafeteras. Ahora solo hay cápsulas y trenexpressos. Sí amigos, a las siete de la mañana, ante una fría máquina de café, el mundo adquiere un abismo extraterrestre si de fondo suena, en el hilo musical del trabajo, la banda sonora de "El planeta de los simios".