lunes, 22 de noviembre de 2010
Cineuá Octubre-Noviembre 2010.
Nuevo número de Cineuá . Contenidos:
CINE DE ACTUALIDAD
Especial Sitges
"Agnosia". Crítica de Nicolás Ruiz
"5150 Rue dus Ormes". Crítica de Mónica Jordán
"A serbian film". Crítica de Nicolás Ruiz
"La otra hija". Crítica de Nicolás Ruiz
"Confessions". Crítica de Nicolás Ruiz
"Tributo a los zombies". Vídeo de Nicolás Ruiz
"Frozen". Crítica de Mónica Jordán
"Rubber". Crítica de Nicolás Ruiz
"Sitges 2010: En busca de una identidad". Crónica de Mónica Jordán
"Sitges 2010: My Sitges". Videocrónica del festival por Nicolás Ruiz
"Spanish terror": "Rojo oscuro casi sangre". por David Tejero
Críticas de actualidad
"Carancho: Buenos Aires de desangra" , por Nacho Villalba
"Machete: El extraño encanto de lo Z", por Nacho Villalba
"Scott Pilgrim contra el mundo: A link to my past", por Nicolás Ruiz
"La red social: Crítica 2.0", por Victor Paz, Nicolás Ruiz, Vicente Rodrigo, Alfredo Manteca y Mónica Jordán
REALIDADES ALTERADAS
"El resplandor: contexto, mensaje y modernidad" por Alfredo Manteca
"Canino, la realidad inventada" por Nacho Villalba
"Paprika, sueños del metalenguaje en un mundo de metaficción onírica" por José Angel de Dios
"Kinetta, la realidad fracturada" por NachoVillalba
"El carnaval de las almas, la película que se negó a morir" por Javier Gómez
"Memento, la memoria que no queremos; crónica de una temporalidad invertida" por Julio C. Piñeiro
"Hermanas, el hombre que mira" por David Tejero
"El crepúsculo de los dioses. Muerde la mano que le da de comer" por Marcos Callau
"La hora del lobo, yo soy yo y mis fantasmas" por Daniel de la Cuesta
"El año pasado en Marienbad. Eres una sombra y esperas que me acerque. Por Vicente Rodrigo
El corto del mes: "MIND".
viernes, 19 de noviembre de 2010
Scarface (Howard Hawks. 1932)
Cualquier madrugada es propicia para indagar en las oscuras aguas del cine negro, para reinventarse y descubrir esta joya que para muchos es la culminación más grande del cine policíaco. Howard Hughes produjo probablemente la mejor adaptación que hizo el cine sobre Al Capone, para que la dirigiera el impecable Howard Hawks, en la que fuera su onceava película. Posiblemente uno de los secretos de esta estupenda película es que, en 1932, nos estaban hablando de una historia contemporánea, una herida abierta y recién vivida, que había dejado graves secuelas en la sociedad norteamericana y que seguía sangrando a borbotones hasta el final de la ley seca en 1933, un año más tarde. Precisamente en el crimen organizado y en el negocio del alcohol se centra la trama de "Scarface". El actor Paul Muni encarna a Tony Camonte (Scarface-Al Capone), un ambicioso y fanfarrón pistolero de orígen italiano que se convierte, tras el primer crimen de la película, en la mano derecha de Johnny Lovo (Osgood Perkins), el jefe de la zona Sur en Chicago. La organización de Lovo, con Camonte como cabecilla, controla todo el negocio y la venta clandestina de cerveza en todos los establecimientos de la zona a golpe de revólver. Camonte va creciendo en expectativas y cada día ambiciona más hasta que se propone conquistar la zona Norte de Chicago y dejar de lado a su jefe Lovo. Camonte sigue avanzando con la ayuda de su compañero de armas Rinaldo (George Raft) y su chica Poppy (Karen Morley), antes la "novia" de Lovo y finalmente consigue hacerse con el dominio completo de Chicago derrotando al jefe de la zona Norte, Gaffney, interpretado por Boris Karloff. Lo verdaderamente apasionante de esta película es la trepidante acción que se desarrolla y las modernísimas persecuciones en automóvil con tiroteos incluidos.
Cuando te sientas a ver una obra de arte visual como "Scarface" te das cuenta de que ya reúne todos los tópicos utilizados hasta la saciedad en el cine negro. Un tío de barrio, de ascendencia italiana, tiene grandes expectativas y un dedo muy rápido para disparar. Su familia, hundida en la miseria, la componen una madre religiosa y una hermana (Ann Dvorak) de la que Tony Camonte se siente responsable, ante la ausencia de la figura paterna. Camonte intentará llegar a lo más alto aunque para ello tenga que sacrificar a las personas más importantes de su vida. En el personaje de Tony Camonte que recrea Paul Muni está el Jarrett que James Cagney protagoniza en "Al rojo vivo", el Bartlett de "Los violentos años veinte" o el Rocco de Edward G. Robinson en "Cayo Largo". Pero también en los gestos y en la actitud con la que Muni lleva a cabo su personaje se puede ver el Michael Corleone y por supuesto el Tony Montana de Al Pacino. Legendaria la interpretación de Muni en "Scarface" muy cercana a la de Edward G. Robinson en "Little Caesar", estupendo papel de Geroge Raft y gran aparición de Boris Karloff justo después de "Frankenstein". Una película para disfrutar una y otra vez y otra y otra y otra ...
Cuando te sientas a ver una obra de arte visual como "Scarface" te das cuenta de que ya reúne todos los tópicos utilizados hasta la saciedad en el cine negro. Un tío de barrio, de ascendencia italiana, tiene grandes expectativas y un dedo muy rápido para disparar. Su familia, hundida en la miseria, la componen una madre religiosa y una hermana (Ann Dvorak) de la que Tony Camonte se siente responsable, ante la ausencia de la figura paterna. Camonte intentará llegar a lo más alto aunque para ello tenga que sacrificar a las personas más importantes de su vida. En el personaje de Tony Camonte que recrea Paul Muni está el Jarrett que James Cagney protagoniza en "Al rojo vivo", el Bartlett de "Los violentos años veinte" o el Rocco de Edward G. Robinson en "Cayo Largo". Pero también en los gestos y en la actitud con la que Muni lleva a cabo su personaje se puede ver el Michael Corleone y por supuesto el Tony Montana de Al Pacino. Legendaria la interpretación de Muni en "Scarface" muy cercana a la de Edward G. Robinson en "Little Caesar", estupendo papel de Geroge Raft y gran aparición de Boris Karloff justo después de "Frankenstein". Una película para disfrutar una y otra vez y otra y otra y otra ...
Viendo esta película te preguntas varias cosas como, por ejemplo, ¿para qué un remake en 1983? (y eso que me encanta Al Pacino). Baste esta escena final para demostrar la similitud. SI NO LA HAN VISTO NO LE DEN AL PLAY.
martes, 16 de noviembre de 2010
De mesas vacías
A una mesa vacía
“Los fantasmas
de todos los amores que han muerto
ocupan las sillas y las mesas
que resisten vacías en un bar
Cenizas rebosando las palabras
colillas por el suelo
y un cerco o rastro de cafeína
que no pudo evitar
a una nueva pareja volver a soñar…
…lo malo es que soñaron despiertos…
y hoy, dos cuerpos
se vuelven a unir
en esa mesa ayer vacía
Los fantasmas han huido
por un sumidero de noches y besos
y desde el anfiteatro
espectrales contemplan
otra historia nacida para condenar.”
Hay muchas formas de vivir el otoño. También contemplando los vagones fantasmas de la "Estación olvidada" pinchando aquí
o escuchando esta maravilla:
o escuchando esta maravilla:
domingo, 14 de noviembre de 2010
Premios Raíces de papel
Como habrán podido suponer por la anterior entrada el viernes día doce tuve el honor de asistir en Madrid a la entrega de premios Raíces de papel . En el Salón de Actos de Cultural Telefónica se entregó el premio de Poesía a Blas Muñoz por el poemario "El que silba entre las cañas" (Ed. Cardeñoso 2010) y se presentó el I Breviario de Raíces de Papel titulado "De capital pecado o la gracia de pecar" (Julia Gallo Sanz, Ed. Cardeñoso). También se presentó el libro "El beso- Microrrelatos sobre cine" (Ed. Cardeñoso, 2010), Certámen del que resultó ganadora Silvia Carpena Sáez que nos leyó su magnífico relato "El beso". En este último libro, además, participo con un relato titulado "Última sesión" y para mí representa algo muy especial simplemente por ser la primera vez que veo uno de mis textos publicado en un libro. Todo un honor que desde aquí quiero agradecer al personal de la Plataforama Cultural Raíces de Papel, especialmente a Javier Bueno y Juan Calderón. Les dejo el relato que escribí hace ya un tiempo.
Última sesión
Todo comenzó una mañana gris, en una ciudad gris, con un hombre gris. Don Pablo Móstoles Cernuda era un hombre chapado a la antigua, aficionado solo al cine clásico,con una vida humilde cuyo mayor aliciente consistía en su novia doña Margarita Sáez de Bidasoa, que ni siquiera le entendía. Aquella mañana lluviosa Pablo decidió llevar al cine a Margarita ya que en la filmoteca de su barrio emitían una reposición de “Retorno al pasado”. Cuando Margarita se enteró del título y el año de la película, bostezó.
Una vez en la filmoteca Pablo, todo un clásico, pasó su brazo rodeando a Margarita y a la media hora, se quedó dormido. Pablo, que había madrugado mucho, soñó que se metía en la película. Él era Robert Mitchum y Margarita hacía el papel de una mujer que le abandonaba propinándole al final un profundo arañazo en su mejilla izquierda. Al despertar, la película había terminado y la butaca de Margarita estaba vacía. De camino a casa descubrió que el arañazo de su mejilla era cierto y le sangraba copiosamente. Pasados unos meses la herida del rostro se borró pero aún hoy, cuando cambia el tiempo, se le resiente el corazón.
FIN
FIN
Mi estancia en Madrid fue realmente corta, demasiado corta, diría yo. Aún así pude pasear por gran Vía, Puerta del Sol, Plaza Mayor, Plaza España, Alcalá y Recoletos y debo decir que cada día me gusta más esta ciudad, a pesar de los cambios. Cerca de la Plaza España encontré a una paisana un poquito perdida en la noche madrileña que, además, estuvo muy simpática con mi amigo y conmigo. Eso sí, no nos cantó nada:
Aquí Eva Amaral junto a mi amigo Miguel y yo Aquí Javier Bueno, servidor y Juan Calderón, tras la presentación
"El beso: Microrrelatos sobre cine" (Ed. Cardeñoso. 2010)
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sábado, 13 de noviembre de 2010
Otoño en Madrid
"El llanto de la luna derramada
las jaurías de lobos
la autovía de faroles fundidos
con su leve intermitencia
y un cartel que se cae a pedazos
de una peli olvidada
Todo ello se expande en el cielo
presagiando lluvia
El universo en esta noche larga
es infinito abismo
un techo resquebrajado por dentro
que amenaza por fuera
con aplastar a toda esta ciudad
que casi no respira
El universo en esta noche rota
siempre al acecho
El lienzo se va tiñendo de negro
cuando habitan los demonios de tu ausencia
donde las bocas del metro
aún vomitan tus sombras
Es la última llamada
para tu tren de la felicidad
y el resto...
el resto es solo olvido
mientras estoy perdido
y huido
del otoño en Madrid."
las jaurías de lobos
la autovía de faroles fundidos
con su leve intermitencia
y un cartel que se cae a pedazos
de una peli olvidada
Todo ello se expande en el cielo
presagiando lluvia
El universo en esta noche larga
es infinito abismo
un techo resquebrajado por dentro
que amenaza por fuera
con aplastar a toda esta ciudad
que casi no respira
El universo en esta noche rota
siempre al acecho
El lienzo se va tiñendo de negro
cuando habitan los demonios de tu ausencia
donde las bocas del metro
aún vomitan tus sombras
Es la última llamada
para tu tren de la felicidad
y el resto...
el resto es solo olvido
mientras estoy perdido
y huido
del otoño en Madrid."
martes, 9 de noviembre de 2010
My personal Jukebox
Como ya sabrán los asiduos lectores de este Sueño Eterno la música siempre ha jugado aquí un papel muy importante, hasta básico diría yo. Desde mis comienzos en la blogosfera con otros blogs hasta el comienzo de este mismo, la música siempre ha estado muy presente. Así que hoy comienza otra nueva sección en "El sueño eterno" dedicada a mis escenas musicales favoritas en el cine. Lo más lógico para mí sería empezar esta sección con Frank Sinatra, pero como ya les doy la lata con él en este otro blog he decidido ser un poquito más original, si eso es posible. El otro día, mientras trabajaba en mi centro comercial favorito, en el hilo musical sonó la canción que les ofrezco a continuación y en un momento pude recordar la maravillosa y divertida película a la que pertenece. El tema se titula "Baby elephant walk", compuesto por Henry Mancini, y forma parte de la banda sonora de "Hatari!" (Howard Hawks. 1962). Hatari es una divertida comedia con John Wayne que nos regala esta escena inolvidable con un tema musical muy simpático. Siempre se acierta con el gran Henry Mancini:
lunes, 8 de noviembre de 2010
Una velada en los años cuarenta.
La noche del sábado acudí al Auditorio de Zaragoza para ver y escuchar a "The Glenn Miller Orchestra". Soñé con alquilarme un esmóquin, un sombrero y un Packard blanco para acudir al concierto pero acabé vistiendo mis mismas ropas negras de siempre y cogiendo un rojo y lento autobús que me desplazara hasta el recinto. Para colmo, al terminar el concierto, seguíamos en el siglo 21. Pero vayamos con lo que fue ese maravilloso recital que me hizo viajar directamente a la década de los cuarenta. En el primer acto comenzaron el repertorio con un vertiginoso "Running wild". Siguieron con "I've got a gal in Kalamazoo" y la clásica "String of pearls". El crooner (Colin Anthony) se lució en el siguiente tema titulado "My prayer" y la banda reconvirtió para nosotros el bolero "Frenesí" como ya hiciera la original orquesta de Glenn Miller en 1940. Seguímos con una estupenda "All of me", interpretada por la vocalista del grupo Jan Messeder, y el tema de Cole Porter "Begin the Beguine". Para terminar, la orquesta nos introdujo en el maravilloso ambiente del Cotton Club e interpretaron "Minnie the Moocher", esta vez con el vocalista Ray Wordsworth miembro de los Monlight serenaders. Antes del descanso se añadieron dos clásicos más de Miller, "Little brown jug" y "American patrol". Después del intermedio (veinte minutos exactos) la banda volvió al escenario para comenzar con "Anchors aweigh" y "When Johnny comes marching home again". Después de este comienzo de un swing espectacular interpretaron uno de los platos fuertes y esperados, la maravillosa "Moonlight serenade". Realmente fue espectacular poder disfrutar de este sonido en pleno siglo 21. Los trombones y las trompetas, todos con sordina, y los saxos dejando el protagonismo al clarinete solista para interpretar en conjunto una de las más dulces y suaves baladas que se han compuesto convirtieron toda la sala en una especie de sueño soñado en blanco y negro. El sonido de "Moonlight serenade" fue idéntico al que Glenn Miller ofreciá en 1939. Para continuar la orquesta se permitió un tributo a Sinatra e interpretó "I've got you under my skin" con Colin Anthony como vocalista. También hubo un recuerdo para Dean Martin en lo que llamaron el "Dean Martin Medley" con Ray Wordsworth cantando "That's amore" y "Sway". Finalmente volvieron al "sonido Glenn Miller" para atacar los clásicos "Get happy", "St. Louis blues March/Over there", "You made me love you" (con un impresionante trompeta solista interpretado por Danny Hammerton), "Pennsylvania 65000", "Perfidia/Chattanooga Choo choo" y "Tuxedo junction". En los bises la orquesta tocó lo que se llamó "Spanish medley" en el que estaban incluídos temas como "La Bamba", "Bamboleo" y el "Que viva España" de Manolo Escobar, todos reconvertidos al swing de Glenn Miller. Para terminar dejaron la bomba final
con el rabioso y frenético "In the mood".
Confieso que llegué al concierto con el temor de que no hubieran respetado el sonido original que Glenn Miller inmpuso a su banda a finales de los años treinta pero, finalmente, los resultados fueron estupendos. Con la misma formación sobre el escenario que concibió en su época Glenn Miller (cinco saxos, un clarinete, cuatro trompetas, cuatro trombones y tres percusiones), la Glenn Miller Orchestra de Ray McVay con su grupo vocalista "The moonlight serenaders" y sus cantantes principales (Anthony y Messeder) ofrecen el mismo sonido que conquistó las jukebox de toda Norteamérica a comienzos de los años cuarenta y finales de los treinta. Y ¿qué tenía de especial ese "sonido Miller" que encandiló a todo el mundo en esas décadas?. Glenn Miller, nacido en Clarinda (Iowa, 1904), empezó tocando en pequeñas bandas con gente desconocida en aquella época como Bing Crosby o Benny Goodman, hasta que se trasladó a Nueva York para buscar una oportunidad. Allí, en 1937, formó su primera orquesta que duró muy poco tiempo, pero tras esa primera ruptura fue cuando el músico de Iowa empezó a concebir el mítico "sonido Miller", caracterizado por el protagonismo de los instrumentos de viento y por los modernos arreglos musicales de jazz y blues. La gran aportación de Glenn Miller se basaba en sustituir la cuerda por el viento básicamente en todas las baladas y así nació el sonido de "Moonlight serenade" con un clarinete solista, algo muy novedoso pero que obtuvo unos resultados insospechados hasta la fecha. "In the mood", su primera gran composición, estuvo quince semanas en el número uno. Su segunda composición fue "Moonlight serenade" a la que seguiría el mítico "Tuxedo junction".En 1941 recibe su primer disco de oro por "Chattanooga Choo Choo" y en 1942 se une a las fuerzas aéreas norteamericanas donde forma la Glenn Miller Army Force Band como entretenimiento de las tropas en plena Segunda Guerra Mundial. En este periodo realiza unos programas especiales por radio desde Alemania que se conservan hoy en día y forman parte casi ya de la leyenda. En 1944 su avión se estrelló en el Canal de la Mancha perdiendo la vida. Aunque su muerte está envuelta en muchas incógnitas, ésta es la versión más aceptada. Más tarde la Glenn Miller Orchestra seguirá activa hasta nuestros días. La que tuve el placer de ver el pasado sábado se formó en 1988, en Londres y es lo más fiel al "sonido Miller" que he escuchado hasta la fecha. Ahora, unos videos de la mítica Orquesta de Glenn Miller filmados en los años cuarenta.
In the mood
Chattanooga Choo Choo
En 1954 Anthony Mann dirigió "The Glenn Miller Story" con James Stewart en el papel de Glenn Miller. Aquí se idealiza demasiado la figura del músico pero merece la pena verla por el papel de Stewart y por la soberbia banda sonora. Y para muestra un botón:
viernes, 5 de noviembre de 2010
Versos de cinema (4)
Irina
En aquella noche de viento recordé a Irina
Brutal y animal como aquella tempestad
Incomprensible, irracional, en sus ojos al mirar
Azotando los árboles, tambaleando la Tierra
En aquella noche de viento, Irina me vino a visitar
Sus ojos felinos inescrutables
recuerdan que ella es la única mujer
que yo podré amar
Mi razón, mi pasión, mi deseo más carnal
pues no hay maldición ni embrujo más potente
que el de su aliento, su aroma, el tacto de su piel
no hay atracción más fuerte
que desear ser su presa mortal
En la oscuridad es una sombra astuta
que actúa y se mueve fugaz
Es la dulce caricia del mal
cuando sientes que está tan cerca
que casi forma parte de ti
Y es entonces cuando llega el sabor de su sangre
Su beso
su mordisco
su torrente de vida
Un loco frenesí
del que nunca podré escapar.
Versos dedicados a Cat people (Jacques Tourneur. 1942) y "The curse of the cat people" (Robert Wise & Gunther von Frisch. 1944)
"Why try to change me now" (Fiona Apple tributo a "Cat people")
ANTERIORES VERSOS:
Versos de cinema 1
Versos de cinema 2
Versos de cinema 3
En aquella noche de viento recordé a Irina
Brutal y animal como aquella tempestad
Incomprensible, irracional, en sus ojos al mirar
Azotando los árboles, tambaleando la Tierra
En aquella noche de viento, Irina me vino a visitar
Sus ojos felinos inescrutables
recuerdan que ella es la única mujer
que yo podré amar
Mi razón, mi pasión, mi deseo más carnal
pues no hay maldición ni embrujo más potente
que el de su aliento, su aroma, el tacto de su piel
no hay atracción más fuerte
que desear ser su presa mortal
En la oscuridad es una sombra astuta
que actúa y se mueve fugaz
Es la dulce caricia del mal
cuando sientes que está tan cerca
que casi forma parte de ti
Y es entonces cuando llega el sabor de su sangre
Su beso
su mordisco
su torrente de vida
Un loco frenesí
del que nunca podré escapar.
Versos dedicados a Cat people (Jacques Tourneur. 1942) y "The curse of the cat people" (Robert Wise & Gunther von Frisch. 1944)
"Why try to change me now" (Fiona Apple tributo a "Cat people")
ANTERIORES VERSOS:
Versos de cinema 1
Versos de cinema 2
Versos de cinema 3
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lunes, 1 de noviembre de 2010
Libros Filmados VI: "Mystic river" ( Dennis Lehane. 2001- Clint Eastwood. 2003)
El próximo martes, día 2 de noviembre, a las 18:00 tendrá lugar en FNAC Plaza España la sexta edición y última de este año, del ciclo Libros filmados. Esta vez Alfredo Moreno junto a David Mayor y Miguel Ángel Yusta nos presentan "Mystic river", la obra de Dennis Lehane del año 2001 que Clint Eastwood llevó al cine dos años más tarde.
En la anterior sesión de "libros filmados" pudimos disfrutar de "El nombre de la rosa" (Jean-Jacques Annaud. 1986)
Ciertamente la excelente ambientación de la película, la estupenda fotografía, la música de James Horner y el insuperable plantel de actores se ven empañados por ese final que difiere de la novela de Umbert Eco y rompe así todo el sentido que el escritor quiso dar a su texto. No obstante, fue agradable volver a ver esta película que había visto hacía mucho tiempo y casi no recordaba. Es una cinta muy entretenida, ágil y con un papel soberbio de Sean Connery como William de Baskerville, del joven Christian Slater y por supuesto del villano Fahrid Murray Abraham como Bernardo Gui. Sobradamente conocida ya como para extenderse más aqui.
Sin más, esperemos vernos (al menos a los residentes en Zaragoza que caigan por este blog) en el FNAC de Plaza España el próximo martes a las 18:00 horas.
viernes, 29 de octubre de 2010
The 39 steps (Alfred Hitchcock. 1935)
Si algo me queda claro después de admirar esta obra maestra de Alfred Hitchcock, sin duda, es lo adelantado que era a su tiempo el director británico. "Los 39 escalones" se trata de una adaptación cinematográfica sobre la novela de John Buchan con el mismo título. A continuación escribiré un adelanto del argumento. Un canadiense llamado Richard Hannay (un Robert Donat en estado de gloria) está disfrutando del espectáculo mental del señor Memoria (Wylie Watson) en un teatro de Londres cuando se ve envuelto en una estúpida revuelta policial. Richard abandona el recinto tan pronto como puede, acompañado de una mujer misteriosa y desconocida que le pide ayuda y le acompaña hasta su casa. Una vez en casa de Richard la mujer llamada Annabella Smith (Lucie Mannheim) le confiesa que es una espía, que trabaja para el gobierno británico y está intentando impedir que una información de vital importancia sobre la seguridad del espacio aéreo salga del país. Esta información tiene que ver, según ella, con los 39 escalones pero Richard desconoce a lo que se refiere. También le comenta sus claras instrucciones de encontrarse en pocos días con un hombre, en Escocia. Annabella ha sido perseguida por dos hombre que aguardan bajo la casa de Richard así que éste le deja pasar la noche allí. Lamentablemente, mientras duerme, Annabella es asesinada y Richard huye de los hombres que aguardaban bajo su casa, disfrazado de lechero, convirtiéndose así en un fugitivo con una importante pero confusa información sobre los misteriosos 39 escalones. Richard decide tomar el primer tren para Escocia y una vez en el vagón descubre que, en los periódicos de la mañana, ya figura su fotografía como presunto asesino de Annabella Smith. Como vemos, es un principio trepidante, apabullante, con un ritmo muy ágil y una historia que se desarrolla rápidamente sin dejar una oportunidad para que el espectador tome un respiro. En este comienzo y siempre bajo mi opinión creo que se pueden ver ciertas similitudes con "El hombre que sabía demasiado", rodada tan sólo un año antes; creo que aunque sólo les separe un año de diferencia, "Los 39 escalones" es mucho más moderna, ágil y genial que "El hombre que sabía demasiado", al menos en esta primera versión.
A partir de este momento de la película, la agónica escapada de Richard comienza a un ritmo espectacular, con unas escenas estupendas en los pasillos del tren donde, escapando de los policías, conoce a la bellísima Pamela (Madelaine Carroll). En este primer encuentro en el compartimento del tren, Richard besa a Pamela para hacerse pasar por su esposo y así despistar a los policías. Sin embargo Pamela le delata y Richard debe acabar saltando del tren antes de llegar a su destino.
Una vez en Escocia, Hitchcock se aproxima a la belleza plástica que Ford nos ofreció años más tarde en la Irlanda del "El hombre tranquilo" pero con la diferencia de que Sir Alfred lo consigue en blanco y negro. Desde este punto la película toma un rumbo más parecido al de "Con la muerte en los talones". Richard se refugia para pasar la noche en la granja de un viejo Reverendo que está casado con una jóven pueblerina. Pero la policía consigue dar con su rastro y Richard acaba escapando una vez más, de manera heróica; vestido con el abrigo del Reverendo, por los campos escoceses, corre hasta llegar al lugar que Annabella tenía marcado en el mapa. Una vez en en la casa del respetable profesor Jordan (Godfrey Tearle) Richard mantiene con él una conversación acerca de Annabella y los 39 escalones. Sorprendentemente Jordan dispara a Richard y lo deja por muerto pero la bala ha quedado atrapada en un misal que el Reverendo portaba en el abrigo. Una vez más, nuestro héroe consigue salir airoso del lance. Finalmente se dirige a Scotland Yard pero los policías no creen nada de lo que cuenta y Richard se ve obligado a fugarse de nuevo refugiándose en un mítin político donde vuelve a encontrarse con la muchacha del tren, la bella Pamela. Richard intenta salir airosos una vez más lanzando un discurso y haciéndose pasar por un político pero Pamela lo vuelve a delatar, como ya hiciera en el tren. En ese momento aparecen dos extraños policías que se llevan detenidos a Richard y a Pamela. En el coche, de camino a un oculto lugar, Richard advierte que realmente los presuntos policías son dos sabuesos contratados por Jordan y vuelve a poner en marcha un nuevo plan de fuga. Pamela y Richard, unidos por los grilletes, consiguen refugiarse en un pequeño hotel de campo. En esta escena en que los dos prisioneros deben commpartir aposento realmente hay algunas escenas muy subiditas de tono para tratarse de 1935 (otro rasgo más de modernidad) y Pamela, pasada la noche, acabará confiando en la sinceridad de Richard.
El desenlace final de la trama se desarrollará, a gusto típico de Hitchcock, en el London Palladium de Londres. Los finales espectaculares en teatros se repetirán durante la filmografía del director en "El hombre que sabía demasiado" (en sus dos versiones) y en esta película y después Coppola lo homenajeará claramente con el final de su Padrino III. El final de "The 39 steps" es realmente genial y sorprendente, un buen broche para una obra maestra que navega entre el cine negro policíaco y el de aventuras con buenas dosis de expresionismo alemán.
Robert Donat lo descubrimos aquí como un estupendo actor y si os gustó el papel que desarrolla en "The 39 steps" es muy conveniente también admirar la creación que realiza del personaje Mr. Chips, cuatro años más tarde, en la maravillosa película "Adiós, Mr. Chips" (Sam Wood. 1939), muy diferente a ésta pero también muy recomendable.
Lógicemente este post, como no puede ser de otra forma, está dedicado al ya conocido blog 39escalones
Interesantes carteles de "39 steps" gentileza del blog "Retorno a Manderley" de Sir William de Baskerville, aquí
martes, 26 de octubre de 2010
Versos jacetanos
Horizonte inexistente
“Eres la noche lenta y el día escaso
la estación abandonada
de cristales rotos, de fantasmas pasados
de viajante con billete
a tu vía muerta, a tu ninguna parte
del vagón dormido,
hotel del sin techo caminante,
de la ausencia del ruido
sin voces por el andén
Eres el horizonte inexistente
la roca elevada contra el cielo
-dijo el poeta-
Un pueblo estancado en un sueño
en un ayer más glorioso
de un instante en que la voz se alzó
donde hoy llora el silencio
donde sólo ulula el viento
Noche lenta y día escaso
dime acaso
si alguien quisiera habitarte
sumido en tu sombra, mi pueblo fantasma.
Explícame entonces
cómo es que nunca puedo marchar
sin antes visitarte
Eres la noche lenta y el día escaso
un eterno amanecer
fundido en el ocaso.”
“Horizonte inexistente y roca elevada contra el cielo” son versos que José Antonio Labordeta dedicó a Canfranc en su poema “Canfranc” del poemario “Cantar y callar", referidos sin duda a las pocas horas de luz que disfruta este pueblo, hundido entre montañas. A continuación publico unas fotografías de la Plaza Mayor de Canfranc. En ella se puede admirar un vagón antiguo extraído de la vieja Estación Internacional. En la misma plaza se puede ver ondear aún hoy la bandera tricolor republicana, lo que nos ofrece una idea de lo que este pueblo fue en un pasado no muy lejano y lo que todavía es hoy.

El siguiente poema está dedicado a Jaca y a mi abuelo Ambrosio Callau Romero, natural de esta ciudad.
Y una noche más me encuentro aquí.
Porque no estoy perdido y me reinvento
y descubro que la noche no es obscura
ni se pinta negro el horizonte.
Camino los senderos que caminaste
horadando tus palabras
hollando tu recuerdo
y pienso lo mismo que tú pensaste
ante el viejo campanario
y el mar inexistente.
Una noche más camino y prospero
entre este frío de octubre
que cubre mi espalda
camino y espero
que llegue la mañana sin niebla
y la vista del águila
que descubra todo aquello
que ayer no supe ver
Y en efecto, llega la mañana
pura y blanca y brillante
como llanto de niña
como lluvia en el campo.
Llega la mañana
y me encuentro contigo
con tu sombra
algo borracha y contenta y reluciente
en la barra del bar
como nieve en las cumbres
Al fin, llega la mañana
limpia y clara y sencilla
la niebla que necesito
para poderte recordar,
el lugar donde habito
para poderme encontrar.
sábado, 23 de octubre de 2010
Mis libros favoritos: "La mirada del bosque" (Chesús Yuste. 2010)
Si juntamos en un libro la pasión por Irlanda, el género negro y el gusto por el buen cine, el resultado que obtenemos es la primera novela de Chesús Yuste "La mirada del bosque". Lo primero que llamó mi atención de esta novela fue el poderoso carácter cinematográfico que la rodea desde el mismo comienzo (“Era una soleada mañana de junio. A la Sra. Murphy le extrañó que la oficina de correos no hubiera abierto a su hora. Emily solía ser puntual.”) hasta su inesperado final, pasando por todas esas escenas cuidadosamente descritas. Y hablo de escenas y lo hago conscientemente porque, en mi opinión, se trata efectivamente de que el lector no navegue por fríos capítulos donde se vayan sucediendo los diálogos entre los distintos personajes. Más bien el lector se convierte en espectador y fácilmente puede visualizar cada paisaje, cada personaje, cada escena desde diferentes planos de cámara como si de una película se tratara. Si nos movemos en el plano cinematográfico al hablar de “La mirada del bosque” es obligado citar el claro homenaje que el autor rinde a John Ford y a su película "El hombre tranquilo" en un pasaje donde se recuerda claramente la llegada de Sean Thornton (John Wayne) a la estación de Innisfree. Pero dejando un poco de lado el cine es necesario decir que “La mirada del bosque” es una novela de intriga que sucede en Ballydungael, un imaginario pueblo del condado de Donegal, donde tiene lugar el primer crimen en setenta años, todo un acontecimiento para el pueblo. A partir de entonces el lector es testigo de una investigación llevada a cabo por diferentes personajes del pueblo que se reúnen todos los miércoles para cenar y discutir el caso. Pero a la vez el autor deja espacio para que el lector realice sus propias pesquisas, investigue y comience a evaluar sus sospechosos favoritos.
Por último me gustaría hablar de la banda sonora que, como en toda película, existe también en “La mirada del bosque” y contribuye a reforzar ese ambiente mágico de un pequeño pueblo de Irlanda y de sus bosques que, dicho sea de paso, juegan aquí un papel definitivo en el descubrimiento del asesino. Una novela dinámica, intrigante, divertida y muy ágil que deja al lector con muy buen sabor de boca. Me ha gustado mucho y he comprobado que todo lo que Alfredo Moreno . Antonio Rivero y Antón Castro nos dijeron en la presentación del pasado día 21 de septiembre es cierto y me ha servido de gran ayuda para elaborar esta reseña. Por cierto que esta tarde Chesús Yuste ha participado en "Tardes de blog" , en "El pequeño teatro de los libros" (C/ Silvestre Pérez, 21) , un ciclo dirigido por Javier López Clemente. Nada más simplemente les invito a que lean "La mirada del bosque" si no lo han hecho todavía. Aquí pueden leer la reseña de Francisco Machuca.
"La mirada del bosque" (Chesús Yuste, 2010. Ed. Paréntesis)
Danny Boy (Eva Cassidy), perteneciente a la banda sonora del libro.
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miércoles, 20 de octubre de 2010
Pequeñas joyas del cine español: "Maribel y la extraña familia" (José María Forqué. 1960)
Echando la vista atrás, como de costumbre en este espacio, podemos ver que el cine español está lleno de comedias estupendas como "Usted puede ser un asesino" , película muy cercana por ejemplo al humor del "Arsénico por compasión" de Capra y que rodó en 1961 el zaragozano José María Forqué a partir de la obra homónima de Alfonso Paso. En la misma línea que esta película con la que comenzamos la serie de "pequeñas joyas del cine español" , aunque quizá no tan brillante, también está la que rodó el propio Forqué un año antes a partir de la obra de Miguel Mihura "Maribel y la exraña familia". En ella, Marcelino (Adolfo Marsillach) es un hombre solitario, de pueblo, propietario de una fábrica de chocolates heredada de un negocio familiar. Con el propósito de encontrar una buena esposa que le alegre un poco la vida Marcelino viaja a Madrid, a casa de su tía Paula (Julia Caba Alba), y allí encuentra la compañía que él busca, precisamente, en una "señorita de compañía". Marcelino se enamora de la bellísima Maribel (Silvia Pinal) que ejerce la profesión más antigua del mundo en el Madrid de los cincuenta, en plena dictadura, con lo que ello conlleva. Sin duda, el hecho de que Maribel ejerza la prostitución está insinuado de manera muy elegante e inteligente tanto en la obra de Mihura como en la película de Forqué. En la segunda cita que Marcelino tiene con Maribel, decide llevarla directamente a casa de su tía para presentarle allí a su madre y formalizar así la relación. Cuando Maribel se da cuenta de que Marcelino ignora por completo sus actividades nocturnas o callejeras y, no sólo eso, sino que además le quiere presentar a su familia para hacer de ella su novia formal, a la pobre sólo se le ocurre escapar por patas. Pero es al entrar en escena tía Paula y la madre de Marcelino, doña Matilde (Guadalupe Muñoz Sampedro), cuando Maribel decide empezar a vivir un sueño que bien podría convertirse en realidad. Desde ese momento las compañeras de esquina de Maribel, Niní (Gracita Morales), Rufi (Trini Alonso) y Pili (Pilar Muñoz), intentan entrometerse en la relación haciendo dudar a Maribel e intentándola convencer para que no confíe en Marcelino y siga con su vida noctámbula de Madrid. Además, a toda esa familia que Maribel acaba de conocer y con la que está encantada, le rodea un secreto oculto que concierne a la primera esposa de Marcelino, que murió de una manera misteriosa y desconocida. En resúmen se trata de una divertida comedia en la que Adolfo Marsillach se descubre con un buen papel en un género que no era su preferido, muy alejado de sus primeros papeles dramáticos en el Teatro. Destacaría sobre todos los entrañables personajes interpretados por Guadalupe Muñoz Sampedro y Julia Caba Alba (que ya lo había interpretado en Teatro) como la madre y la tía de Marcelino.
La mejicana Silvia Pinal, recordada por su papel en "Viridiana", también se adapta de manera estupenda a la comedia y creo que es la mejor Maribel que yo he tenido el gusto de ver. En la versión de Estudio1, de 1980, el papel de Maribel lo representó Charo López y el de Marcelino, Jaime Blanch. Me gustó ver esta versión pero considero mucho mejor la que acabamos de repasar, la dirigida en 1960 por José María Forqué. En el año 2002 se realizó un remake dirigido por Ángel Blasco pero no lo he visto. En cualquier caso, si no conoceis esta versión os invito a que la descubrais.
La mejicana Silvia Pinal, recordada por su papel en "Viridiana", también se adapta de manera estupenda a la comedia y creo que es la mejor Maribel que yo he tenido el gusto de ver. En la versión de Estudio1, de 1980, el papel de Maribel lo representó Charo López y el de Marcelino, Jaime Blanch. Me gustó ver esta versión pero considero mucho mejor la que acabamos de repasar, la dirigida en 1960 por José María Forqué. En el año 2002 se realizó un remake dirigido por Ángel Blasco pero no lo he visto. En cualquier caso, si no conoceis esta versión os invito a que la descubrais.
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sábado, 16 de octubre de 2010
Silla vacía en el Café Levante. un poema para presentar el cuarto número de la revista "RAÍCES DE PAPEL"

Al fin he llegado a mi habitación. Una luz de neón anunciando la "Route 66" parpadea insistente como si quisiera presagiar la realidad de un sueño para un buen amigo. La tarde ha sido fría y la noche crepuscular, aunque pueda parecer una contrariedad. De camino a casa, mientras la luna se velaba tras unas nubes invernales, he echado de menos el ambiente de esas cafeterías antiguas de luz pálida y paredes ocres, aquellas donde pareces invitado a escribr y a dejarte llevar por la humareda de ese cigarrillo que nunca has llegado a fumar. Estos lugares parecen diseñados para recordar o para forjar nuevos recuerdos, ¿por qué no?, pero lamentablemente no abundan en la actualidad. En la película de La Colmena, Mario Camus retrata a la perfección uno de estos paisajes a los que me refiero con ese insinuado Café Gijón de Madrid donde escritores diseñan versos sobre las lápidas funerarias que conforman el mobiliaro del lugar. Aquí en Zaragoza algunos Cafés se salvan todavía de la quema y parecen diseñados por la misma concepción, la misma idea. Uno de ellos es el Café Levante (C/Almagro, 4) y allí me encontraba la otra tarde mientras leía el estupendo poemario de Miguel Ángel Yusta titulado "Peregrino de ausencias" (Ediciones UnaLuna. 2006). A este magnífico libro, que recomiendo a todos los lectores, y al Café Levante le dedico un soneto en el que no sólo he rimado el final de cada verso sino también el comienzo:
A una silla vacía en el Café Levante
"Ninguna vez te ha conseguido ver,
mi amante, el antiguo Café Levante
Diamante marchito para beber
la errante estrella del fugaz instante
Eres sueño que no puedo tener
delante, mientras escribo elegante
cante a dama en edad de merecer
Delirante equipaje para un viajante
Como un peregrino he caminado
rincones harapientos con tu ausencia
En esencia eres beso imaginado...
...creado en este rincón apartado
y olvidado antes de ser habitado,
malogrado sin tener tu presencia."
De esta manera tan poética les animo a que lean el nuevo número de la revista literaria "Raíces de papel". En ella he tenido el inmenso honor de poder dedicarle un artículo a José Antonio Labordeta para el que he recibido la inestimable ayuda de la escritora Marta Navarro quien, además, ha cedido un emotivo poema titulado "En los latidos de las palabras" . La poetisa Sofía González Millán aportó también su granito de arena incluyendo en el artículo unos estupendos versos para el recuerdo. En el apartado de poesía también he participado con un poema titulado "A un barco varado en ciudad sin mar" dedicado a Segovia y su Alcázar. Esto es todo lo que nos ofrece el número cuarto de esta revista literaria digital:
PREGUNTAS CON RESPUESTA:
Carmen Silva entrevista al escritor Juan Ruiz deTorres
Juan Calderón Matador entrevista al poeta Blas Muñoz Pizarro
Javier Bueno entrevista a la escritora Silvia Carpena Sáez
Juan Calderón Matador entrevista al pintor Miguel Dorronsoro
ARTÍCULOS:
Reyes Cáceres Molinero: "Diálogo Dalí-Lorca"
Antonio Enrique: "Una casa en Noviercas"
Marcos Callau, con Marta Navarro y Sofía González Millán: "José Antonio Labordeta: una canción eterna de libertad"
Aureliano Sáinz: "¿Por qué todos los relojes marcan las 10 y 10?"
POESÍA:
Julia Gallo Sanz: "Sin Élitros prestados" y "Dueños de la calle"
Carmen Rubio: "Recado para un poeta" y "Patio andaluz"
Luis Arrillaga: "El tiempo derrotado"
Isabel Miguel: "Se hizo la noche abrigo en mi perchero"
Ana María Castillo Moreno: "La tarde y tú, conmigo"
Juan Manuel Pérez Álvarez: "XXII"
Oswaldo Roses: "Poema que no escribe nada"
Rolando Revagliati: "A León Felipe"
François Roy: "El lucífugo animal nocturno"
Diego Fernández González: "Daños colaterales" y "Escalofríos"
Fernando Fiestas: "Epitafio"
Íñigo Laquerrá: "Helado oscuro"
Marcos Callau: "A un barco varado en ciudad sin mar"
Pablo Volúmen: "Cuidado"
NARRATIVA:
Alejandro Moreno Romero: "Aquella noche"
Carmen Gracia: "Agenda interrumpida"
Federico Fayerman: "Bukowski club"
María Del Mar Garre García: "Rayos de sol"
Ricardos Hernández Megías: "La maldición"
RESEÑAS:
José Iglesias Benítez: "Relumbres de espejuelos"
Espero que les guste. Para leer la revista pinchen el enlace que reza Raíces de papel o vayan directamente al final de este blog.
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jueves, 14 de octubre de 2010
A la pintura de un sueño eterno (poema y pintura)
"A la pintura de un sueño eterno"
"En las primeras horas de la madrugada
una figura deambula entre las sombras
se confunde y tambalea
por los soportales de su memoria
Él mismo es una sombra, oscura y bohemia
viviendo el pasado en un presente de dolor
Ataviado con su abrigo y su sempiterno sombrero
mientras todo el planeta duerme
él escarba en la noche en vela
un lugar donde calmar su pasión
con lágrimas invisibles y algo de alcohol
La calle se alarga y se estrecha
se difumina al final
en una niebla confundida
con esa historia que nunca terminó
y un precipicio
al que una vez se asomó
Una pequeña luz intermedia
ofrece una pequeña opción
para alargar su agonía
pero la elección
no es sencilla
y ya es tarde para una solución:
no es sencilla
y ya es tarde para una solución:
El camino está marcado
por las últimas farolas encendidas"
por las últimas farolas encendidas"
Recientemente he leído el poemario "Mirar al arte en clave de poesía" de Juan Calderón Matador. En este libro nos encontramos unos poemas estupendos y muy visulaes dedicados a obras pictóricas y escultóricas escogidas por el autor. El prólogo del libro es de Javier Bueno quien también participa con unos versos dedicados a una obra pintórica del propio Juan Calderón. Recomiendo a todos los usuarios o iniciados en la poesía a leer este poemario. Confieso que este libro me inspiró la idea de dedicar unos versos al cuadro que, durante más de un año, ocupó la cabecera de este blog, que se titula "one for my baby" y que es obra de mi tío, el pintor Antonio Callau. Recientemente Antonio expone unas obras en la Galería de Arte de la Calle Pedro María Ric, en Zaragoza. Aquí les dejo una muestra de un paisaje urbano: "La catedral de Jaca"
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