viernes, 18 de junio de 2010

Antología de relatos no premiados


He escuchado por ahí que se suelen publicar antologías con relatos que hayan sido premiados en diferentes concursos y que hay autores que pueden llenar un libro entero. Yo he preferido titular mi libro como "Antología de relatos no premiados" porque lo de relatos perdedores me parecía "demasiao tirao". Está editado con una elegante espiral negra y portada en blanco con título en negro cubierta por un finísimo y delicado plástico transparente. El tamaño es DIN-A4, porque por el cinco me pedían más dinero en la papelería, y su tirada es de un ejemplar destinado al rincón de mi carcomida biblioteca compartiendo estantería con el mismísimo Bruce Springsteen y todas sus canciones traducidas. Así que hoy les presento el último relato que ha llegado a formar parte de mi renombrada antología directamente desde las vías de un tren con destino desconocido. Fue elaborado para un concurso de Renfe cuya temática tenía que ser...¡los barcos!...,¡Pues no!. La temática eran los viajes en tren. Y allí que me fui viajando... y viajando...

Sin tiempo para escribir

Como antaño, el anciano esperaba en el andén de la estación, con una libreta vieja y un bolígrafo en sus temblorosas manos. Esperaba la llegada de ese tren que le devolvería al amor de su vida. Podía ser una estación nueva, más grande y mucho más moderna que la del Portillo, pero esos nervios que sentía en el estómago eran los mismos de siempre; era una sensación que, irónicamente, le hacía sentirse más joven. Irónico también era que ese amor nunca olvidado, dueño de sus tormentos más pasionales de juventud, ese amor que siempre fue imposible, pareciera resucitar ahora cuando su vida entraba en el ocaso. Recuerda que en los buenos tiempos, cansado ya de tomar trenes viejos, sucios y lentos que se despeñaban hacia el norte y arrastraban a su sucio, lento y viejo corazón hasta el olvido, decidió subirse a una línea que le llevó al sur. Allí encontró al amor de su vida. Aunque fuera un amor imposible, nunca amó de aquella manera a nadie. En esos viajes hacia el sur, aprovechaba las largas horas de traqueteo para escribir versos en una libreta. Cada viaje era un poemario que le regalaba a su amada y que corría a instalarse directamente al fondo de su corazón para toda la eternidad. Hoy se subía a un nuevo tren que prometía ser mucho más cómodo que los habitados en el pasado. Otra vez en su cabeza mil versos para regalar, otra vez un bolígrafo y una libreta entre sus manos. Comenzó a escribir…

“Pasado el tiempo aún te reconozco
En la suavidad de mi sueño
En la dulzura de tus labios
que nunca tuvieron dueño…”


Al llegar a la estación de destino el viajante poeta advirtió que había escrito sólo una estrofa pero al ver la sonrisa de su amada y su mirada supo que ese era el mejor poema que podía escribir. Tras besarla exclamó: “¡Qué gran invento esto de la alta velocidad!”
.

FIN


La verdad es que, al menos, agradezco que Renfe prepare estos concursos muy apropiados para los que nos gusta escribir. Anímense a participar al año que viene. Ah y no, no está permitido escribir la historia de "Breve encuentro". Espero que les haya gustado y prometo no escribir más de trenes en un largo tiempo, que llevo un empacho...

18 comentarios:

Gabrielle Dupré dijo...

Renfe, según sé es la red de trenes de España?, corrigeme si estoy en lo incorrecto, sólo es un dato cultural.
Este relato, me evoca esos "adioces", el hasta luego, como mi último Post.... tienes muy muy bonita letra, sensible. Poco a poco conozco a ese ser humano de 28 años, que vive en España, que gusta de Sinatra y que ama la pluma.... una cajita de sorpresas!

Mery Larrinua dijo...

...el poema... tan hermoso como debio ser la receptora!!!!!
un beso

39escalones dijo...

Muy bien, de todo esto se deduce una cosa: el protagonista no estaba... ¡¡¡en Teruel!!!
Que rule ese libro, que rule.
Un abrazo.

roberto dijo...

Buen cuento. Ya llegará tu tren... Y esperemos que sea como el AVE.

ANRO dijo...

Ja, ja, ja así que el AVE, con su prosa nerviosa y rápida, ya tiene poema y cuento....¡Qué ratas los de Renfe, tendrían que habértelo premiado!
Aunque sea un tópico, aquí la frase de Gracian viene al pelo.
Un abrazote

Cendrero (Adm. El Busto de Palas) dijo...

Otra hermosa historia de trenes, siempre tan emotivas. En fin, en vez de escribir una larga oda al amado, ahora el AVE lo ha relegado a escribir una estrofa y una sonrisa.

Y por cierto, una injusticia que no recibiera el premio :(

Marisa dijo...

Hermoso e impecable relato. Las estaciones de tren y los viajes en el mismo siempre han inspirado grandes relatos y los siguen inspirando.
El tema de premios literarios...uf! me da urticaria...El mejor premio es que te sientas satisfecho de tu trabajo y haya gustado a los que están a tu alrededor. Lo demás viene solo...

Enhorabuena por tu relato. Mi premio de reconocimiento para ti.
Un abrazo.

Marcos Callau dijo...

En efecto Gabrielle, así es. El AVE es el tren de Alta Velocidad Española que, según dicen, entusiasmó a Obama. La verdad es que es una comodidad, en el relato y en esta entrada he sido algo irónico. Muchas gracias por darme la oportunidad de ser cada día más conocido por ti.

Sí, pero es sólo una estrofa Mery... ¡Cómo sería el poema entero que escribió el viajante!.

Jajaja, Alfredo. Muy bien. A un post irónico un comentario irónico. Me ha gustado. Desde luego, es una verguenza que la alta velocidad olvide ciertas tierras. Esperemos que poco a poco... Un abrazo.

Hola Roberto, muchas gracias. Como el AVE de ¿rápido o breve?...no sé, quizá fuera mejor como uno de esos destartalados trenes con doce horas de viaje hacia algún punto del norte...jejeje

Gracias ANRO. Hace tiempo que le escribí cositas al AVE ya que uno de mis primeros trabajos fue de vigilante en la estación Delicias. Estuve presente el día de la inauguración del AVE...con gorra de plato y la monarquía de por medio...fue todo muy...¿cómo decirlo?...POSTIZO. Lo del AVE en Zaragoza tuvo mucha miga...

Gracias Cendrero. He tenido la oportunidad de leer los premiados y son muy buenos, lo que pasa que he querido emplear el tono irónico en esta entrada. Además el relato que había que presentar era de sesenta palabras. EL mío era este mismo en esencia pero recortado a sesenta palabras. Aquí he querido publicar el original.

Muchas gracias Marisa. Las estaciones antiguas me inspiran pero la nueva que tenemos en Zaragoza me inspira otro tipo de sentimientos menos líricos. Ese que comentas (sentirse satisfecho) es el premio más importante que puedes tener y puede que sea el más difícil de conseguir. Gracias por tu premio. Un abrazo Marisa.

PEPE CAHIERS dijo...

Impugne usted ese concurso, pues debió llevarse el gato al agua. Si hay que recoger firmas pues nos ponemos en marcha como un tren...

Maggie dijo...

La receptora nunca olvidó esos versos que cruzaron mares, tierras, trincheras y océanos para poder llegar al Sur...

Para mí siempre serás ganador.

Un abrazo con luna.

Kinezoe dijo...

Vaya, veo cambios en tu casa... Bonito remozado el que le has dado al blog; te ha quedado chulo.

Si te sirve de consuelo, Marcos, cuentas también con todo mi reconocimiento. Sigue presentándote a cuantos concursos puedas y dame el gustazo de poder decir algún día: «yo "comentaba" en aquel blog de ese famoso escritor» ;-)

Un abrazo y buen fin de semana.

mi nombre es alma dijo...

Viajar, escribir, disfrutar.....vivir.

Marcos Callau dijo...

Jajajaja, Pepe ... no hace falta, no... Si lo importante es participar (¡qué falso queda eso, siempre!, desde el "Un, dos, tres" hasta ahora). El mejor premio son vuestros comentarios.

Si es que los poetas locos dejan huella, Maggie... para bien o para mal. Ese anciano poeta viajante que describo en el relato, al menos, tuvo esa suerte de no ser olvidado. Muchas gracias por tus palabras. Muy bueno lo del abrazo con luna...

He pintado de azul desvaido las paredes con rocío de soledad en la ventana y se me ha empañado El sueño eterno. Creo que ha quedado bien. A mí me vale con segurinos comentando, amigo y con esas palabras que ya son suficientes para mí. Un abrazo.

Hola Alma. Efectivamente viajar y escribir es vivir. Un blog también es vida. Gracia spor dar vida a este blog.

redrum dijo...

Hermoso texto, sin duda, caballero!

Cambie el A4 por la blogosfera, que cogen menos polvo los textos!

1 saludo!

Princesa.triste.115 dijo...

Bonito relato dedicado a ese tren de alta velocidad, que no llega a muchos lugares de españa.

Te mereces más que un regalo y es el reconocimiento de todos nosotros.

Besos y a seguir

Marcos Callau dijo...

Gracies, ya lo cambié hace tiempo Redrum. Saludos!

Gracias Princesa. Desgraciadamente llega a pocos lugares todavía. Ése es el mejor regalo. Besos.

Keith dijo...

I thought I would check out this blog of yours today. It's really cool. I like it a lot.

Marcos Callau dijo...

Thank you very much Keith, welcome to that big sleep. I hope you enjoy it.