jueves, 27 de agosto de 2009

"You can't take it with you" (Frank Capra. 1938)


"Vive como quieras" para el público español, una película para dejarse llevar en un universo maravillosamente irreal. Tomemos en una mano la mágica "¡Qué bello es vivir!" (1946) y en la otra la desternillante "Arsénico por compasión" (1944). Si mezclamos estas dos obras de Capra obtendremos un híbrido llamado "Vive como quieras" aunque, curiosamente, es anterior. "You can't take it with you" le valió a Capra su tercer Óscar y la considero una gran obra maestra. Una película magistral que te va atrapando poco a poco hasta conquistarte definitivamente. Es una tentadora invitación a soñar con otro tipo de vida en la que cada uno se dedica a cumplir sus sueños y hacerlos realidad sin importarle nada más que ser feliz, todo el mundo se dedica a hacer lo que quiere. Esto sucede en la casa del señor Sycamore que convive con su hija, sus nietas, las parejas de las respectivas y un montón de amigos que se va encontrando por la calle y va invitando a vivir en el gran caserón. El señor Sycamore, "el abuelo", es genialmente interpretado por Lionel Barrymore (totalmente opuesto al Potter de "Qué bello es vivir"). El jóven James Stewart está también insuperable como el hijo de una familia adinerada opuesta a los Sycamore y pretendiente de Alice Sycamore (Jean Arthur). Definitivamente esta película lo tiene todo. el inconfundible humor de Capra, su indispensable romanticismo y hasta una pequeña gota de crítica en una frase del señor Sycamore: "Ahora lo que está de mosa son los -ismos. si estás aburrido coge un -ismo y ya tienes la vida resuelta. "Comunismo", "Socialismo", "Anarquismo", da igual... el caso es elegir uno...". Una película inigualable.

3 comentarios:

mi nombre es alma dijo...

Poco se puede añadir a esto, una película redonda por lo perfecta.

Un abrazo

ARVIKIS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ARVIKIS dijo...

Qué bello era vivir! en aquel Madrid de los cines de sesión continua, de la Gran Vía, la gente haciendo cola los domingos por la mañana en las salas de lujo, hoy devoradas por las inagotables traperías( perdón, centros de moda) Gracias amigo por traernos este cine inolvidable.
Arvikis