lunes, 17 de agosto de 2009

Mi luna


"Hace ya algún tiempo que vengo imaginando mi convivencia con la soledad. Lo he visto en el claro de la luna sobre la explanada, en el parpadeo de las estrellas sin su mirada y en un sol enorme que no calienta mi corazón, mi tundra helada.

Al final lo he conseguido y he hecho de mi imaginación una cruda realidad. Pero no fue el pesimismo lo que me llevó a mi existencia abandonada, ni el temeroso rumor del río en la noche callada. Fue la ausencia de su mirada estrellada plasmada en el cielo lloroso fruto de mi encrucijada, bosque frondoso de mi juventud suicidada.

Siempre estuve entregado y encadenado a su voluntad pero aún así no alcancé su felicidad. Ahora recuerdo el poema de su piel acariciada, mis dedos... los versos enredados en su noche despeinada, a duras penas rimada. Ahora recuerdo todo porque sin ella no me queda nada, ahora recuerdo que siempre fue la más deseada, estrella fugada, en un beso despistada. Ahora que no me escuchas te diré que fuiste en mi negra vida la única amada y que por siempre serás en la negra noche mi luna más anhelada."

4 comentarios:

Manchas de Tinta dijo...

Animo.

mi nombre es Alma dijo...

Ya decía yo en un poema que la soledad se nutre de memoria, recordar, añorar nos hace sentir solos.

Saludos

© Reina dijo...

Luna-mujer, mujer-luna...? Me encantan los "versos enredados en su noche despeinada"; me suena a amor desordenado y desenfrenado.

Besos

:)Reina

Post.- publiqué tu soneto corrupto en mi otro blog; lo tomé omo un regalo precioso que no he querido guardar; espero que no te importe (está enlazado, por supuesto)

Otro beso

Dana Andrews dijo...

Gracias Manchas, pero ya sabes que siempre escribo así, no te preocupes. Bendita soledad, Alma. Te estoy muy agradecido, Reina. Muchas gracias por tu comentario, a mí también me gustó lo de la noche enredada y sabía que lo ibas a comprender muy bien. Por supuesto, es un honor y te agradezco mucho que hayas colgado un poema mío.