martes, 26 de enero de 2010

Campo de sueños (Phil Alden Robinson. 1989)


Soy consciente amigos bloggeros de que al dedicarme al mundo del cine raramente deposito mi confianza en una película de finales de siglo XX y menos aún del siglo XXI. No obstante de vez en cuando suceden inesperadas sorpresas que le hacen a uno sonreír, recobrar la confianza y encontrarse en definitiva mucho mejor que ayer en el instante de irse a dormir. Nunca es tarde para dejarse convencer y volver a soñar con un mundo irreal más parecido al que nos gustaría vivir, ese planeta donde se pudiera recuperar el pasado que nos quedó pendiente en el tintero, pendiente de arreglar, ese pasado que en la realidad ya no existe. Al ver esta película, al fin bien traducida en su título español, debemos entender que se trata de algo mágico, realmente irreal y hay que estar predispuesto a mirarla con los mismos ojos que vimos "Retrato de Jennie", "El fantasma y la señora Miur", "¡Qué bello es vivir!" o "Horizontes perdidos". Se trata de creer, creer que la muerte no es muerte sino un pasaje a otra clase de existencia, creer en los sueños y luchar por ellos. "Campo de sueños" es un bálsamo en el que se nos ofrece una eternidad distinta a la que nos explicaron en el colegio, una eternidad que reside en los sueños, que aquí no parecen tan intangibles. Luchar por esos sueños precisamente es lo que hace Ray Kinsella (Kevin Costner), un padre de familia que vive con su mujer y su hija en una tranquila choza de Iowa donde cuida de una importante plantación de maíz. Un día cualquiera este sencillo granjero recibirá una señal, una voz que interrumpe la recogida de la siembra en una apacible tarde de verano. Esa voz, de la que se desconoce la procedencia, le dice que debe construir en mitad ("Si lo construyes, vendrá") de su plantación un campo de béisbol para "aliviar su dolor". Parece ridículo que un hombre deba destruir la mitad de su fuente de ingresos para llevar a cabo una empresa tan incoherente pero, después de todo, esa voz bien pudiera venir de su interior y bien pudiera tratarse de cumplir un sueño. Así Ray construye un campo donde rápidamente comienzan a suceder fenómenos muy extraños. La primera señal sucede en una tranquila noche de verano de un domingo cualquiera. Cuando el sol se ha ocultado tras la última montaña los focos del campo de béisbol iluminan a Joe "El descalzo" Jackson (Ray Liotta), un antiguo jugador que no pudo llegar a completar su sueño y fue retirado de la liga de béisbol. Pero Joe "el descalzo" aparece en ese campo, joven, con toda su vida por delante.

La voz misteriosa vuelve a aparecer y va guiando a Ray por todo el país en busca de todo el mundo que tenga pendiente un sueño por cumplir. Así conoce en Indiana a Terence Mann (James Earl Jones), un famoso escritor que ha perdido la fe en todo lo que escribía.

Ray convence a Terence para que le acompañe en busca de Moonlight Grahame (Burt Lancaster), otro jugador retirado que por la mala suerte del destino nunca llegó a batear y convertido después en un respetado doctor.

Así, atando cabos, finalmente Ray Kingsella llega a comprender porqué tuvo que construir el campo. No fue por Moonlight Grahame ni por Joe Jackson. Tampoco fue por Terence Mann. Tan sólo fue por él mismo y por su padre al que perdió demasiado pronto como para demostrarle lo que hoy le echa de menos. El papel interpretado por James Earl Jones es genial, no menos que el desempeñado por Ray Liotta. Pero si hay un papel emocionante, que llega al corazón, es el de Burt Lancaster como Doc "moonlight" Grahame. Es un papel escueto pero digno de un Oscar. Kevin Costner hace un gran papel protagonista y, lo más difícil de todo, hace que te lo creas. "Campo de sueños" ("Field of dreams") es una joyita escondida a finales de los años ochenta.
No comprendo cómo una película sobre béisbol me puede gustar tanto sin tener ni idea de béisbol. Es como si yo hiciera una película en la que construyo una nueva Romareda en mi casa para que vuelva a jugar Nayim con el paquete Higuera... Pero probablemente me gusta tanto esta película porque, en el fondo, no trata sólo de béisbol.

Trailer:

16 comentarios:

David dijo...

Tendría que volver a verla. No me convenció mucho en su momento, pero tal vez fue por las condiciones en las que la vi. Varios trayectos entre dos ciudades en mis tiempos universitarios. Pero una cosa sí recuerdo. No es una película sobre béisbol, de la misma manera que Rudy o Los titanes no son películas sobre fútbol americano... En fin... Un saludo.

Dana Andrews dijo...

Yo te aconsejaría que la volvieras a ver. Es cierto lo que dices pues, el béisbol es tan sólo el telón de fondo sobre el que va transcurriendo esta mágica historia. Gracias, David.

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Tengo un vago recuerdo de ella, pero es muy grato a pesar de que sale el señor Costner. Muy entrañable.
Saludos

Dana Andrews dijo...

Gracias Crowley. Bueno, el señor Costner afortunadamente aquí aún estaba jovencillo y creo que hace un buen papel.

roberto dijo...

Me encanta "Campo de sueños". Es una de mis películas favoritas. La habré visto como diez veces, y siempre me emociono muchísimo (aunque me sepa los diálogos de memoria). Es, como bien dices, una joya.

Dana Andrews dijo...

Gracias Roberto, no esperaba menos de ti. Una película con tanta imaginación, tan mágica y fantástica es digna de ser una de tus preferidas. Yo la habré visto cinco veces pero comparto tu pasión por ella.

Aniovedh dijo...

Que tal Dana, es verdad lo que dices, Costner hace que lo creas, una buen película, ya tiene un buen tiempo que la vi, valdrúa la pena una segunda ocasión, por cierto, lamento el no entrar tanto ya, tú sabes, la universidad quita tiempo, nos estaremos leyendo, saludos!

39escalones dijo...

Porque el cine, el buen cine, no suele tratar de lo que parece a primera vista, sea el béisbol o el tabaco.
Gracias infinitas a ambos dos por acompañarnos ayer, un lujo.
Abrazos.

Vivian dijo...

Desconocía esta película, y que aparezca Kevin Costner no es precisamente algo a su favor para mí, no se encuentra entre mis preferencias, más bien al contrario, pero tal como la describes parece interesante, y además, Lancaster siempre me parece un valor seguro, aunque aparezca poco, la apunto.

Un beso

Raúl dijo...

A mí, mi querido Dana, no me acabó. Y no por la temática, pues recordaría alguna que otra película besibolera que roza la excelencia, verbigracia "El mejor". Pero ésta (quizá por la presencia del inefable Kevin) no me acabó.
Un abrazo.

Dana Andrews dijo...

Aniovedh, el tiempo que quita la Universidad siempre es tiempo ganado así que no te preocupes. Me alegro que compartas mi opinión acerca de Costner. Muchas gracias.

Dana Andrews dijo...

Alfredo, el lujo fue escuchar tus comentarios después de la película. También es un lujo tenerte aquí en este blog tan habitualmente... eres un gran guía para entender mejor el cine. Muchas gracias.

Dana Andrews dijo...

Vivian, Burt Lancaster realiza aquí un papel soberbio aunque sea algo corto. Te encantará esta película, muchas gracias por pasar por aquí.

Dana Andrews dijo...

Gracias Raúl por tu comentario. "El mejor" también me gustó mucho amigo. La verdad es que una película puede estar muy condicionada si no se soporta al protagonista y lo entiendo porque me ha ocurrido.

Amaya dijo...

Me encantan soñar y, además, como dice Crowley, y a pesar de Costner, seguro que la película es de las pocas recomendables de esa década...
¡Qué bello es soñar, qué bello es vivir!
Saludos

Dana Andrews dijo...

Para esto es perfecta esta película Amaya porque realmente trata de eso. Muchas gracias.