jueves, 1 de abril de 2010

Buenos días, abril.


El primer día de abril comenzó para mí en una noche oscura y desvelada. Por las ventanas con vistas al mar ocre de una adormecida ciudad no alcanzaba a comprobar si era la luna o una lágrima lo que se derramaba por detrás de los edificios...

Llega abril

"Sombra que trepas por los edificios
por los que se despeña una gran luna
dejando tras de tí sólo resquicios
ahogándose en esta negra laguna

Esta noche se cierran los auspicios
y tu ausencia termina en hambruna
que saciará mis sueños más ficticios
siendo de esta gran ciudad sólo enruna

¿Eres fantasma creciendo a mi lado
o un quedo tañir inciertamente olvidado?
¿Qué puedo hacer en este limbo añil?

Este monstruo jugando a los dados
que te devora por dentro a bocados
es sólo la pimera noche de abril."


Joaquin Sabina "¿Quién me ha robado el mes de abril?"

Lágrimas de desamor ruedan por las páginas de un... blog

15 comentarios:

Fernando dijo...

Querido amigo: con dificultad, debido a mi vista, sigo leyéndote y apreciando mucho tus poemas. Cada vez escribes mejor. Un abrazo ab imo pectore.

Ofelia dijo...

Hola querido Marcos,
que bello poema nacido de la oscuridad!!! Como las flores, que para crear tanta belleza hunden sus raíces en la oscura profundidad de la tierra.
Tanta luz, tanta oscuridad.
Mil besos

Marcos Callau dijo...

Muchas gracias Fernando, había leído lo de tu vista en tu blog. Espero que vayas racuperándote y, de verdad, muy complacido por tu visita y tus palabras. Un abrazo, también con todo mi corazón (me ha gustado ese recuerdo al latin)

Nacido de la oscuridad...me gusta mucho esa frase Ofelia, pero mucho. Una buena comparación con las flores, preciosa comparación. Besos.

Crowley dijo...

coincido en que cada vez disfruto más con tus versos y tus relatos.
Un saludo

Marcos Callau dijo...

Pues muchísimas gracias Crowley, no sólo por estas palabras sino por tu generosidad al conectarnos a todos y ponernos a nuestro servicio tu tengobocaynopouedogritar.blogspot.com
Un abrazo.

Amaya dijo...

Abril es símbolo de génesis, y como en todos los comienzos hay una hoguera que arde porque nosotros la hemos encendido, y en ella quemamos los sueños viejos, caducos.., para que nazcan, como ave fenix, otros nuevos

besos,más de mil

Marcos Callau dijo...

De las cenizas nacen nuevos sueños en este abril. Me gusta mucho tu visión de ese génesis que tan bien describes. Mucha gracias. Besos.

© Reina dijo...

Es la luna; ella alborota todo, es capaz con su influjo de provocar insomnios, mareas...

Un beso lunático :-)

Marcos Callau dijo...

Ay esa luna, cuántos relatos, leyendas y rimas ha inspirado. Muy agradecido de que en tu despedida no hayas colocado una coma entre beso y lunático... todo un detalle jeje... Un beso Reina.

Kinezoe dijo...

Me gusta el mes de abril, es un nombre bonito; suena bien tanto en inglés como en español. Desde la tercera noche de abril te digo, Marcos, que me encantó la entrada. Y la canción de Sabina, preciosa. Qué recuerdos...

Un abrazo.

Marcos Callau dijo...

A mí también me gustamucho el mes de abril y, aunque sea ya primavera, creo que guarda algo de relación con el sentimiento otoñal... no sé por qué. Es una de esas cosas que no se pueden explicar. Un abrazo.

mi nombre es alma dijo...

Si solo fuera el primer día del mes de abril el que te devora a bocados, nos lo comeriamos nosotros, pero hay otros días que juegan a los dados con nosotros.

Estupendo poema.

Marcos Callau dijo...

¡Bueno...qué buen comentario, Alma!, veo que has comprendido el sentido de cada verso a la perfección y me agrada saber que no sólo a mí me resulta tan extraño el mes de abril. Muchas gracias.

Maggie dijo...

La Fuga tiene una canción que también maldice el mes de abril... "Maldito Abril". La verdad es que es un mes rarito... debe ser por la primavera, "que la sangre altera".
Lo paso fatal también, me da mucho que pensar y recordar, me pone triste.

¡Ya falta menos para que llegue verano!

Un besico.

Marcos Callau dijo...

Sí, ya recuerdo la canción, Maggie. Eso, que el verano está a la vuelta de la esquina, ¡ánimo y abrazos!