jueves, 25 de agosto de 2011

Inventando nuevos relojes


Esta mañana, al despertar,
se detuvo el reloj.
Las saetas son fósiles
que ya no marcan
el ritmo del mundo.


Ahora todos somos
un abismo insalvable,
la grieta abierta en el infierno,
miles de caracolas surcando
los cielos teñidos de sangre.
Solo nosotros hemos herido las nubes
y hemos vertido el veneno en el viento
Dejemos ahora este sucio invento,
en este instante congelado
y bajemos todas las armas.


Tal parece que es hora ya
de emigrar, fuera de nosotros mismos,
tal parece, cuando se ha detenido el reloj,
que ya es hora
de mirar atrás
y contemplar los horrores del mundo,
cara a cara,
para no repetirlos nunca.


Valorado desde la quietud estática,
este desierto,
se descubre lleno de arena
para construir nuevos relojes.
Salvador Dalí

AÑADIDO:
Quiero agradecer al colectivo Tirarse al folio por publicar recientemente este poema dedicado a la ciudad de Toledo, donde pasé mis últimas vacaciones.


24 comentarios:

Fernando dijo...

Marcos, amigo, poeta: me encantó la metáfora o idea de utilizar la arena de los desiertos para hacer nuevos relojes. Todos deberíamos tener un reloj de arena en nuestra habitación. Nos sugeriría tantas cosas... Un abrazo.

Marcos Callau dijo...

Es cierto. Deberíamos volver a los relojes d earena, Fernando. Mil gracias, amigo. Un abrazo.

roberto dijo...

Inventando nuevas poemas (toledanos).

Clementine dijo...

Ese poema tuyo dedicado a Toledo es uno de los que más me han gustado a mí, ¿por qué será? Y este otro del reloj me parece sencillamente perfecto porque transmite mucho en sus líneas.
Me encantan los relojes de arena, yo tengo dos. Eso debe ser bueno, ¿no? Besos, Marcos.

Juan Herrezuelo dijo...

(Dentro de poco vas a comprobar qué próximos me son asuntos como los que tratas; al fin y al cabo, somos tiempo: ésa es la materia de la que estamos hechos). Poema a poema vas sumando lo que sería un estupendo libro -yo pensando siempre en papel y Gutenberg-. Versos como “… hemos vertido veneno en el viento”, en uno, o la imagen “El halcón muere sepultado (…)-la memoria aletea despierta”, en el otro, demuestran que la calidad de tu poesía no se ciñe a su evidente brillantez formal, sino que encuentra la fuerza en su contenido, en lo que lleva-llevas dentro. Un abrazo.

abril en paris dijo...

Me ha gustado mucho éste poema tuyo tanto o más que otros que nos has regalado. Lo de los relojes es una buena metáfora del tiempo que nos atrapa y nos convierte en sus esclavos.
Los de arena son ¡ tan bonitos!

Un beso :-)

Raúl dijo...

Ti-tac, tic-tac, tic...
Los tic-tac me gustan tanto como me desesperan.

Licantropunk dijo...

Muy bueno: En este blog nunca el tiempo es perdido.
Eso sí, yo hoy me lo he cogido de vacaciones, así que de despertador nada.
Saludos.

http://raicesdepapel.blogspot.com dijo...

"TEMPUS FUGIT"
Buen poema Marcos, el tiempo es vida.
Javier

Manchas de tinta dijo...

Ojalá pudieramos emigrar de nosotros mismos. Un abrazo amigo.

Andri Alba dijo...

Qué preciosidad he leído, qué creatividad, qué hermosa imaginación y sentir.

Un saludo y me ha encantado.

Andri

Marcos Callau dijo...

Noches toledanas las que me hicieron escribir eso, imagino, Roberto jeje Mil gracias! Un abrazo.

No me puedo imaginar cuáles son tus razones, Clementine jejeje. Me alegra especialmente que te guste por esa razón. Está claro que tienes el tiempo en las manos! Besos.

Hola Juan, tus palabras son para mí un verdadero placer. Es muy optimista para mí y bastante pretencioso pensar que estos poemas puedan llegar al papel pero, en eso estamos, intentando aprender a escribir. Estoy muy agradecido por tu comentario, amigo Juan. Un abrazo.

Ciuerto, Abril, estamos siempre escalvizados a ese tic-tac inevitable que, en los relojes de arena, aún quizá parece más cruel y nos recuerda esa tierra inevitable. Besos.

Según las circunstancias, supongo, Raúl. El de Lucho Gatica es maravilloso y el que escucha el Capitán Garfio es demencial. un abrazo.

Perfecto Licantropunk, descansa en esas vacaciones. Gracias por lo del tiempo "no perdido", amigo. Un abrazo.

Una vida implacable. Amigo Javier, mil gracias! Un abrazo.

Ojalá. Al menos, uno se puede reinventar. Un abrazo, amigo-s

Biernvenida Andri, me alegran mucho tus palabras. Pasa por aquí cuando quieras. Saludos!

Marina-Emer dijo...

…con gran admiración y cariño
Feliz fin de semana.
Un cordial abrazo
Marina
***ESPIGAS DEL ALMA III***

Marcos Callau dijo...

Muchas gtracias, Marina, lo mismo te deseo. Abrazos.

ATTICUS dijo...

Precioso Marcos.
Por cierto como zaragozano habras probado el Jamos con chorreras ¿no?

Marcos Callau dijo...

El jamón con chorreras??? Bueno, sí... en los bares. Aunque lo más típico de Zaragoza son las migas y el ternasco. Me gustan más que el jamón con chorreras. Un abrazo.

Señora Cahiers dijo...

El tiempo ha sido siempre una fuente de inspiración para los poetas, y Toledo también, del que tengo un grato recuerdo, sobre todo del cuadro del Grego "El entierro del conde Orgaz".

William De Baskerville dijo...

Hola Marcos.

El tiempo...
A veces tan veloz a veces tan lento.

Felicidades por la publicación.

Hasta pronto!.

Marcos Callau dijo...

Bienvenida por esta casa, señora Cahiers. La obra que mencionas del Greco es impresionante, tanto por sus dimensiones, como por su perfección, su expresividad en todo ese ramillete de personajes, su color... buf! yo del Greco estaría hablando horas y horas... me encanta. Gracias por la visita.

Se nos escapa entre las manos, como la arena del reloj realmente. Gracias por pasar William. Un abrazo!

♥ ♣ ֵֶєρσ¢ค ∂σяค∂คֵֶ♣ ♥ dijo...

Es curioso...Yo también pensé un día, hace unos años...en un momento en concreto, en la quietud estática de mi reloj. No es de arena, nunca he tenido uno de esos (bueno sí, los que vienen en los juegos de mesa jejej) pero ese día, me quedé fijamente mirando el segundero, sentada en el piecero de mi cama, suplicando que se detuviera el tiempo. Sin embargo, no fue así...y comprendí que la vida seguía...por mucho que me empeñase a detener el mundo.
Toledo...preciosa ciudad, maravillosas vistas del Alcázar desde cualquier punto..No sé muy bien qué es lo que te ha inspirado escribir estas letras exactamente. Al hablar de arena y de armas...me he imaginado el Museo del Ejército...
El tiempo se escapa como arena entre las manos...genial Marcos
Te dejo besitos dorados...

Elisa Berna Martínez dijo...

Muy bueno Marcos. Relojes y relojes, fósiles o no, no regresan jamás al segundo anterior. Seremos sus esclavos, sin duda. Un abrazo!

Marcos Callau dijo...

Hola Época. La verdad es que el Alcázar de Toledo me gustó más por fuera que por dentro. El poema de Toledo está muy influido por algunas obras del Greco que me impactaron. Me alegro que te haya gustado. Besos.

Hola Elisa, sin duda esclavos del tiempo. Habrá que combatirlo escribiendo. Gracias por pasarte. Besos.

Beatriz Salas dijo...

Buen poema Marcos, me ha gustado.
Un abrazo

Marcos Callau dijo...

Muchas gracias Beatriz, me alegra mucho. Un abrazo.