jueves, 7 de julio de 2011

Segundas partes nunca fueron buenas

Calle San Agustín, Pamplona


Segundas partes, nunca fueron buenas

Eran días sofocantes y tardes tan calientes que la tierra gritaba auxilio y se revelaba en forma de polvareda por todas las calles. En los aledaños de la plaza, los turistas, enrojecidos como sus pañuelos, descansaban en sus radiantes ropas blancas. Todo aquello resultaba demasiado familiar pero la posibilidad de una segunda oportunidad parecía muy tentadora como para ser rechazada. Sus cansados huesos yanquis llegaron hasta el mismo bar que habitaron la última vez. Allí pidió una botella de coñac y aguardó esperanzado en que, esta vez, todo saldría bien. Próximos a su mesa, de nuevo aquella tierna pareja, conversaba nada más que vaguedades. El americano solo era un espectador.

Por ella, los años habían pasado haciendo justicia y aunque los tiempos de juventud eran muy añorados, se podía apreciar la esbelta figura de una señora muy elegante.
-Jake, sabes que te quiero
-Ha sido un encierro espectacular –respondió él con la mirada fija en su vaso medio vacío, intentando desviar el tema de la conversación.
- No cambies de tema, querido. Sabes que siempre debímos volverlo a intentar. Por favor, compréndelo. Guardó silencio, esperando encontrar la mirada compasiva que hacía años había perdido y atacó definitivamente. Por última vez.  ¿Quieres empezar de nuevo conmigo?

Jake apuró el resto de su copa, se levantó y dijo adiós. Salió del bar y desapareció para siempre por la Calle de San Agustín. Brett escondió el rostro entre sus pequeñas manos, suspiró levemente y también desapareció, camino de su habitación, como un sueño que queda incompleto.

El americano quedó solo y pensativo en aquel bar. Comprendió que hay finales que nunca podrán ser felices por muchas veces que se vuelvan a escribir. Finalmente, hastiado ya de tanta amargura, agarró su escopeta y de un tiro se suicidó.

FIN
El pasado sábado, dos de julio, se cumplieron cincuenta años de la muerte de Ernest Hemingway. Este relato está dedicado a esos dos insólitos personajes que Hemingway diseñó para su obra La fiesta, Brett y Jake.

Ernest Hemingway en sanfermínes

22 comentarios:

Alma Mateos Taborda dijo...

Un excelente post para reverenciar al recuerdo. Excelente. Un abrazo.

39escalones dijo...

Buena parte de la obra de Hemingway está sobredimensionada por los tópicos sobre él mismo y por la forma en que puso fin a su vida. Literariamente, nada como sus cuentos. Algunas de sus novelas son mediocres, incluso alguna tirando a mala. Eso sí, los hosteleros de Pamplona tienen mucho que agradecerle.
Abrazos.

Clementine dijo...

No he leído lo suficiente de Hemingway como para emitir un juicio justo de él como escritor. Y por lo que he ido leyendo sobre él, me ha parecido siempre un personaje algo complejo.
Me gusta este relato que le dedicas. Mucho. Besos, Marcos.

Marcos Callau dijo...

Gracias, Alma. Recordé que hoy se celebran los sanfermínes y que él tiene mucho que ver con esa fiesta. Besos.

Al final he terminado el volúmen de relatos cortos y creo que lo que más me ha gustado es "El viejo y el mar" Es estupendo. El Café Iruña tiene mucho que agradecerle, sí. Un abrazo.

Hola Clementine. Creo que que "La fiesta" te gustaría mucho. A mí me encantó y de ahí este homenaje a los personajes Jake y Brett. Besos.

Raúl dijo...

El amigo Alfredo siempre tan cáustico. Aunque creo que tiene razón. Uno de los mejores cuentistas que jamás haya leído.

En cuanto al descanso veraniego que me deseas; ni hablar, a seguir escribiendo y publicando en el blog, aunque con muchas más calma y frivolidad, si fuera posible.
Abrazos.

Elisa Berna Martínez dijo...

Me ha encantado Marcos, el final es genial. Muy apropiado para estos días, claro, jaja.
Chauuu

Myra dijo...

Hola, Marcos. Muy bonito homenaje a Hemingway. Me ha encantado el relato, me he metido dentro de la historia. Casi nunca salen bien las segundas partes, una pena..pero así es.

Un beso

Marcos Callau dijo...

Era un cuentista, entonces. Yo creo que sí será posible, Raúl. Gracias por pasar.

Mucvhas gracias, Elisa. Digamos que este realto no es muy festivo, no es como para leer en sanfermínes jeje. Ciao ciao

Hola Myra. Ni reescritas con la mejor voluntad tienen buen final. Una pena que Jake y Brett no puedan disfrutar de un buen final. Gracias Myra, un beso.

Javier dijo...

Grande entre los grandes Hemingway.
A veces muchos se han preguntado las razones por las cuales se pegó aquel tiro final.
No importan las razones, él no quiso vivir así, lo hizo.
Como decía Mayakowski, otro suicida, sobre su último acto:
"Por favor sin comentarios, al autor le molestaban enormemente"
Pues eso, sin comentarios.

Saludos.

Marcos Callau dijo...

Pues sin comentarios, Javier. Quizá no supo encontrar un final feliz. Un abrazo y mil gracias Javier.

roberto dijo...

A mí lo que más me llama la atención de su muerte es que se pegó dos tiros (sí, digo bien, se pegó dos tiros).

Juan Herrezuelo dijo...

Una Brett con el rostro de nuestra Ava Lavinia (que también se hizo presente en Las nieves del Kilimanjaro y entre aquellos memorables Forajidos-The killers): ella y Hemingway compartieron amor por España y una manera demasiado intensa de exprimir la vida, más allá de lo que sus cuerpos podían soportar. Tu hermoso relato trata de darle una segunda oportunidad a quienes no supieron aprovechar la primera. Pero ya lo dijo Fitzgerald: no hay segundo acto en la vida de los norteamericanos. Magnifico texto sin happy end. Un abrazo.

Manchas de tinta dijo...

Solo he leído EL VIEJO Y EL MAR, que por cierto me ha encantado, así que no puedo juzgar su obra.
En cuanto a tu relato me ha gustado. Final fuertecillo incluido.

Marcos Callau dijo...

Ya es difícil suicidarse con dos tiros, Roberto. O eso, o el primero le salió muy mal. En fin, nunca lo sabremos ya. Un abrazo.

Hola amigo Juan. Ava son palabras mayores. Creo que podía inspirar perfectamente al escritor. Qué buena frase de Fitzgerald nos dejas a aquí. Un abrazo.

Hola amigo-s Manchas. Gracias por leerlo aunque ya supieras el final. Un abrazo.

David dijo...

Está bien. Pero no he leído Fiesta, y me da que me hubiera gustado más si lo hubiera hecho.
Un saludo.

Marcos Callau dijo...

Pues sí, mucho más, David. Creo que "Fiesta" es un relato muy recomendable. Un abrazo.

ATTICUS dijo...

No hace mucho vi de nuevo esta pelicula ¡Fiesta! y la verdad es que a pesar de su buen reparto,se salva la historia,por su fuerza pasional,pero nada mas,aunque solo por ver a Ava,ya vale la pena,jajaja.

Marcos Callau dijo...

Sí, pero creo que es mucho mejor el relato de Hemingway que lo que se traslada a la película, Atticus. La pasión ya existe en la obra literaria y creo que más intensa si cabe. Gracias por pasar. Un abrazo.

Marisa dijo...

Muy buena recreación de la historia, Marcos. Y muy bien traído.

Un abrazo.

ATTICUS dijo...

Seguro Marcos,no he tenido la suerte de leerlo.

Princesa115 dijo...

Bonito homenaje has dejado como entrada Marcos.
Has calcado la historia, me gustó.

Un beso

Marcos Callau dijo...

Gracias Princesa. Una visión más del trsite final de este autor. Besos.