jueves, 16 de junio de 2011

Noche de guiñol


Embarcaciones en vela
atracadas en los puertos de la noche
desean cruzar el mar.


Dunas de huellas, desdibujadas,
bajo los vientos del desierto
desean formar itinerario.


Tú entonces me miras
y preguntas asombrada
qué hay en el sabor de tus labios
que tanto a ti me ata.
Tus labios,
que al besarlos me dan la vida,
tienen el sabor de la muerte
porque en ellos residen 
las calaveras de los besos antiguos.


Sobre todo este mundo
cierra bóveda la luna.
Y tú, ajena, observas divertida
desde supraceleste alcoba
tu nocturno escenario de guiñol

23 comentarios:

Clementine dijo...

Marcos, me sigo asombrando por tu gran capacidad creativa en el verso libre. Qué envidia más sana.
Esta foto de tu cabecera y el título del blog están en la misma onda ¿verdad Hace mucho que no la veo pero es de mis preferidas. Besos.

39escalones dijo...

Me encantan las imágenes que sugiere (bueno, y la que acompaña al texto). Apúntalo para lecturas en vivo.
Abrazos.

Manchas de tinta dijo...

Estoy con 39 escalones. Muy pero que buen bueno.

Myra dijo...

Hola, Marcos. Siempre me dieron miedo los guiñoles.
Tu poema me atrapa en un extraño misterio.
Me quedo con este verso:
"Tus labios,
que al besarlos me dan la vida,
tienen el sabor de la muerte
porque en ellos residen
las calaveras de los besos antiguos"

Un beso

roberto dijo...

Me ha encantado, Marcos.

Para leerlo en voz alta, sin duda.

Marcos Callau dijo...

"The big sleep" efectivamente Clementine, para ver una vez y otra vez y otra vez... sin parar. Muchas gracias por tus amables palabras. Besos.

Muchas gracias, 39, apuntado queda. Un abrazo.

Hola Manchas, muchas gracias por tu comentario y por hacerlo en esta hora. Un abrazo.

Es que tiene cierto embrujo los títerres y los guiñoles. Muchas gracias Myra por escoger esos versos. Besos.

Pues si hay ocasión lo leeremos, Roberto. Un abrazo y mil gracias.

miquel zueras dijo...

De acuerdo: hay que ver lo bien que se te da el verso libre. Giñol y 39 escalones, interesante relación. Me gustaría recomendarte "Barba azul" (1944) de Edgar G. Ulmer con John Carradine en el papel de un siniestro titiritero. Saludos. Borgo.

Marcos Callau dijo...

Gracias Miquel. "Barba azul" no la he visto. Me tendré que poner a ello. Un abrazo.

Princesa115 dijo...

Pues me quedo muda cuando observo la facilidad que tienes para versar y además cualquier tema.
Chico poeta, ese guiñol te ha inspirado perfectamente.

Un beso

Marcos Callau dijo...

Pues mil gracias Princesa por ser tan amable pero seguimos en esa búsqueda. Besos y gracias, me alegro de que te gustara este guiñol.

abril en paris dijo...

A mi lo que me deja muda es tu capacidad para decir tanto en unos versos..por cierto son estremecedores, por lo de los besos y las calaveras..:-)
Y los guiñoles o marionetas me recuerdan al Retiro madrileño !!

Un beso poeta :-)

Marcos Callau dijo...

Sí, pueden ser considerador estremecedores, Abril... muchas gracias! Ah, el Retiro madrileño, ¡qué maravilla!. Besos Abril.

Elisa Berna Martínez dijo...

Muy romántico Marcos. Se pueden manejar esos muñecos de guiñol? Un abrazo!

Marcos Callau dijo...

Creo que se pueden manejar, pero es más fácil ser títere y dejarse llevar. Muchas gracias Elisa. Un abrazo.

Silvia Meishi dijo...

Marcos, que creativo y cuanta belleza en tus palabras. Te felicito, amigo.

Un abrazo

Marcos Callau dijo...

Esta vez, Silvia, hemos conectado en el tema de los títeres y los guiñoles, como el relato de tu blog. Muchas gracias, amiga. Un abrazo.

Javier dijo...

Eso de que sus labios tienen el sabor de la muerte me ha dejado un poco desconcertado.
Por mucho que lo leo no acabo de entenderlo, lo de los besos antiguos como calaveras.
En fin, una licencia poética que se me escapa, nunca podré imaginar que un beso me llene con esa imagen.
Bah, no me hagas ni puto caso.

Saludos.

Lala dijo...

Muy bueno Marcos, aunque al leerlo me ha entristecido un poco, Quizás no se trata de la tristeza de los versos, se trata de lo que cada uno lleva dentro al leerlo, yo estas dos últimoas semanas las he tenido algo tristonas porque le dí el último beso a mi tía, que ya se ha ido, no se donde...y tu precioso poema me ha entristecido, pero para eso están, para hacerte sentir, sea lo que sea, y tú lo has conseguido, no nos dejas indeferentes al leerte. Gracias por darnos estos momentos.

Besos

Marcos Callau dijo...

Hola Javier, dejémoslo en una rallada mental jejeje. Se supone que habla de aquellos besos que ya no se pueden dar. Todo beso es un momento único e irrepetible o quizá habla de más cosas, no sé. De todas formas gracias por esforzarte en darle comprensión a lo que quizás no lo tenga. Un abrazo.

Hola Lala, siento mucho lo que nos has contado. De cualquier manera es cierto que la poesía está para transmitir sentimientos, los que sean y creo que si se consigue ya es mucho. Muchas gracias. Besos y abrazos, muchos ánimos.

M. J. Zapater dijo...

Me quedo con el colofón de los 3 últimos versos; sobre todo, el último y el antepenúltimo. ¿Por qué? Aparte de su imagen concentrada y bella, son los únicos que guardan unas pautas (acento rítmico en 6ª, siendo ambos endecasílabos). Deliberado o fortuito, este final es acertado.
En algo se ha de distinguir el verso libre de la prosa poética recortada. Si no, toda cosa más o menos evocadora o bella valdría.
¡Buf! Mejor no extenderme con mis tendencias.

ANTONIO NAHUD JÚNIOR dijo...

¿Marcos, qué piensa de la actriz italiana Sandra Milo? Sabía de su romance con Federico Fellini?
Saludos.

O Falcão Maltês

El Tirador Solitario dijo...

Me ha gustado eso de los besos irrepetibles...besos que se mueren en el instante..efímeros y por ello los más hermosos...
Y me acuerdo del Teatro negro de Praga, uno siempre vuelve a Centroeuropa...

Marcos Callau dijo...

Hola Mª Jesús, muchas gracias en primer lugar por tus palabras. Los enndecasílabos han sido fortuitos pero confieso que tengo mucha tendencia a la rima y el ritmo clásico. Mil gracvias por tu aportación. Besos.

Hola Antonio. Lo cierto es que en la historia del cine italiano debio investigar mucho más, soy un perfercto ignorante. Sandra Milo era una muchacha con una belleza inusual y exótica, cualquiera hubiera caído en sus brazos. Un abrazo.

Muchas gracias Tirador solitario. Uno de los lugares que quiero visitar sin duda en esta vida es Praga. Me muero de ganas. Un fuerte abrazo, quedo muy agradecido por tu comentario.