lunes, 3 de octubre de 2011

Duel (Steven Spielberg. 1971)

Los dos protagonistas de la película (camión y coche) dispuestos a enfrentarse al duelo en la carretra

Sería injusto por mi parte no reconocer la importancia que tuvo el cine de Steven Spielberg en mi infancia. Crecí con E.T., Encuentros en la tercera fase, Tiburón o las aventuras de Indiana Jones y ya en mi adolescencia, me sorprendió gratamente con Jurassic Park. Todas estas películas están irremediablemente en la memoria de mi infancia. No obstante, aparte de este recuerdo sentimentaloide sobre este tipo de cine, no he visto Super ocho y es que, según creo, toda esa magia de los ochenta no se puede resucitar ni trasladar a estos tiempos. Prefiero mantener el grato recuerdo de todos aquelllos títulos que me acompañaron las tardes de cine en los desaparecidos Cine Mola, Fleta, o Don Quilote. Pero para ser sinceros, si tuviera que elegir una película en la extensa y variopinta filmografía de Steven Spielberg, me quedo con El diablo sobre ruedas (Duel) filmada para la televisión y que descubrí en el programa Qué grande es el cine de José Luis Garci. El diablo sobre ruedas es la tercera película en la filmografía de Spielberg y además de ser un homenaje a Alfred Hitchcock, según las propias palabras del director, es una magnífica conversión en celuloide de otro gran relato de Richard Matheson.

Como único escenario, una larga y polvorienta carretera interminable. Una road movie en la que David Mann (Dennis Weaver), un tipo normal con problemas en su matrimonio y un largo viaje de negocios que realizar, conduce su Plymouth Valiant del 71 a través del desierto. Desde el principio, David, debe soportar la amenaza de un sucio y viejo tráiler oxidado que le hará el viaje imposible durante toda la carretera e incluso, estará a punto de terminar con su vida. La clave de la película es que el tráiler es un personaje más, el villano que siempre se siente presente; un camión que incluso, según se nos muestra en casi todo el metraje, carece de conductor o simplemente, no importa. Una de las escenas preferidas es la que acontece en un restaurante de carretera en el que se han detenido los dos vehículos. En el establecmiento, David intenta localizar al conductor del tráiler sin éxito. El miedo, la presión de David, llega a niveles desesperados y los espectadores le acompañamos en esta sensación de soledad y peligro que un hombre amenazado, en mitad de una carretera casi desierta, puede llegar a soportar.

Realmente el tráiler es mucho más que esto. Es el predecesor del tiburón en Jaws, el del T-Rex en Jurassic Park y la bola que persigue, aunque sea un instante, a Indiana Jones. Y el hecho de que su conductor sea anónimo es un hallazgo para que, precisamente, el peligro se centre en ese monstruo que, contemplado desde un túnel y con las luces encendidas, parece este camión.

El tráiler, la amenaza, tiene vida propia sin necesidad de ser conducido. Prueba de ello es el contínuo chirríar de suy oxidada carrocería, los rugidos del motor que más parecen un estertor de una bestia lanzando el aliento sobre el cogote de David, su presa. A continuación veremos la primera aparición del tráiler en la carretera:

viernes, 30 de septiembre de 2011

El planeta de las cápsulas (Microrrelato cinéfilo)

Adorada y vieja cafetera...

Una multitud de cápsulas multicolor rodean al último grano de café que, de rodillas y exacerbado, grita ante una vieja cafetera medio enterrada en la arena: "¡Maniáticos, sois unos maniáticos!"

FIN


Reflexión post-relato:


Sí, amigos. El mundo es diferente a las siete de la mañana, contemplado desde una máquina de café. Esos polvillos de capuchino, café con leche, chocolate, té e incluso caldo, guardan en su interior algo de sub-infierno. Nadie toma café ya como antes. Como dice un buen amigo mío, el mundo está obsesionado por las prisas y el café también es víctima de ese gusto por la rapidez. De hecho, esto ha sido un microrrelato, porque tenía mucha prisa. Ya nadie calienta café en el fuego, ya no huelen las casas a café recién hecho ni sale humo de las cafeteras. Ahora solo hay cápsulas y trenexpressos. Sí amigos, a las siete de la mañana, ante una fría máquina de café, el mundo adquiere un abismo extraterrestre si de fondo suena, en el hilo musical del trabajo, la banda sonora de "El planeta de los simios".

lunes, 26 de septiembre de 2011

Arranca el tercer año de "Libros filmados"


El próximo martes 27 de septiembre (mañana) arrancará el terce año del ciclo Libros filmados coordinado por Alfredo Moreno y organizado por la Asociación Aragonesa de Escritores. A las 18:00 se poryectará la película A sangre fría de Richard Brooks sobre la novela de Truman Capote. A las 20:00 tendrá lugar el coloquio con Alfredo Moreno y Fernando Gracia Guía. Como siempre, la cita cultural tendrá lugar en la FNAC Plaza España (C/ Coso 25-27)

A disfrutar del cine!

jueves, 22 de septiembre de 2011

Uni-versos para Somalia, un proyecto solidario


Somalia se muere. Los titulares de la prensa mundial son unánimes intentando transmitir una realidad fraguada desde hace tanto tiempo que nuestra sorpresa resultaría poco menos que una farsa. A la continua inestabilidad política de los años noventa, al fallido ensayo de Constitución llevado a cabo en el año 2000 y al enfrentamiento bélico constante, se suma desde julio de 2011 una de las más intensas sequías de los últimos veinte años que ha provocado una de las peores crisis alimentarias de la historia. Ahora que individualmente poco podemos hacer, sin embargo, cruzarse de brazos es una opción que no nos podemos permitir.

De esta idea nace el proyecto Uni-versos para Somalia, un poemario integrado por cien poetas que será editado por Quadrivium.
El beneficio íntegro recaudado por la venta del libro será destinado para Somalia y distribuído por la sección que Médicos sin fronteras tiene operando en la zona. A primeros de octubre es la fecha prevista para que el poemario sea presentado pero, para promover el evento hasta la fecha de publicación, se ha creado este blog al que se puede acceder pinchando en la imagen que se ha publicado en la esquina derecha de este blog. Iremos informando con las novedades y esperamos todo el apoyo posible por que Somalia lleva mucho tiempo necesitando nuestra ayuda.

martes, 20 de septiembre de 2011

Mis estatuas de sal en voz de Rafael Luna. Video-poema+Recital de Narrativa

El poeta y amigo Rafael Luna ha creado un video con mi poema Las estatuas de sal también sueñan. Debo decir que Rafa ha acertado de pleno al incluir como banda sonora el tema de La lista de Schindler con el tristísimo violín de Itzahk Perlman, al igual que en las imagenes elegidas, con fotografías de Jaca; una en especial donde aparece en el foso de La Ciudadela una celebración con banderas y estandartes muy apropiada para el verso al que acompaña. Desde aquí mi agradecimiento a Rafael Luna. A continuación, el video-poema:




Por otro lado, el próximo sábado 24 de septiembre tendrá lugar el II Recital de Narrativa "Sé breve", en el Centro Cívico Teodoro Sánchez Punter, en la zaragozana Plaza Mayor de San José, 2. El Recital está organizado por la escritora Pilar Aguarón y la Asociación Aragonesa de Escritores El acto comenzará alas 10:30 de la mañana con presentación y coloquio de Oscurece en Edimburgo, Tintas distintas y Versos como carne. El recital tendrá lugar a partir de las 16:30 y participaré en él junto a Roberto Malo, Carlos Agorreta, Javier Aguirre, Fernando Aínsa, Estela Alcay, Montse Alimón, Pere Asensio, Diani Blasco, Luis Borrás, Lou de Bouvoir, Adolfo Burriel, Amando Carabias, MªJosé Carvajal, Elena Cené, Mariano Ibeas, Raúl López, José Antonio Lozano, Raimundo Lozano, Eugenio Mateo, Inmaculada Marqueta, Carmen Molinero, Angélica Morales, Nuria Niubó, María Otal, Pere Porta y Josep Puig. El cantautor Mario Iriarte amenizará el acto con sus canciones.

jueves, 15 de septiembre de 2011

La Caja de Pandora, Nº2: Drogas

Frank Sinatra en El hombre del brazo de oro

Al fin ha llegado el segundo y esperado número de La Caja de Pandora , dirigida por Crowley, que pueden descargar aquí o leer directamente en este otro enlace. En él se aborda el siempre difícil tema de las drogas y las adicciones. Este número está dedicado por completo al siempre añorado An-ro con una muy acertada dedicatoria de Mucipa. Las ilustraciones de este número son de Tomás Serrano, Miquel Zueras , Antonio Callau. A continuación, los contenidos:

DVD nos habla en su artículo "Esas sustancias entre nosotros" del problema de las drogas, en general y de la película Teniente corrupto
Pablo de Blas Andrada aborda el tema de las adicciones en el cómic (Popeye, Robert Crumb, Spiderman, Charle Burns, Tintín...) con su artículo "Una breve historia general de las drogas"
Lula Fortune realiza una entrevista al escritor Niccoló Ammaniti, autor de Io e te , todavía inédita en nuestro peís de la que Lula nos ofrece su traducción de algunos fragmentos. Io e te se publicará próximamente en Anagrama.
La mujer escarlata nos dejas seis impactos en fotogramas y palabras.
Mucipa con su Sinfonía fantástica de Berlioz trata el tema del consumo de drogas en el proceso creativo.
Crowley nos habla de Edward Alexander Crowley, su particular visión sobre la cocaína y de William Burroughs y su adicción a la heroína. En otro artículo también aborda Genesis P Orridge, El placer de experimentar y finalmente Trainspotting.
Servidor que escribe estas líneas tiene el placer de participar en este número hablando del papel de Frank Sinatra en El hombre del brazo de oro (Otto Preminger. 1955), cómo llegó hasta él y cómo lo rodó. También, en otro artículo, abordo una de mis películas favoritas sobre adicciones con Días de vino y rosas (Blake Edwards. 1962) y finlamente con un poema titulado La frontera de la libertad.
Ramón Monedero  aborda el artículo La sangre como droga para hablar de la adicción que los vampiros experimentan hacia la sangre. En este artículo trata la película Drácula de Terence Fisher.
Kinezoe habla de su admirado y siempre simpático Dean Martin y su magistral interpretación en la película Rio Bravo. Kine abre el artículo con una frase de Martin que dice así: "Si la gente quiere pensar que me emborracho y paso fuera toda la noche, allá ellos, ya sabes, así es como llegué hasta aquí"
Babel nos habla de The trip (Roger Corman) y el LSD. En otor artículo aborda Clockers de Spike Lee, sangre y drogas en las calles.
Nicolás Ruíz nos habla de la película Arrebato (Iván Zulueta)
Aarón Rodríguez analiza la amarga Christiane F
Cinemagnific también se centra en otra película de nuestro cine con El pico
Miguel Ángel Villalobos nos devuelve al mundo del cómic para hablarnos del autor Grant Morrison y su obra Invisibles
Licantropunk nos ofrece dos artículos sobre dos visiones completamente diferentes. Por un lado la polémica Kids de Larry Clarck. Después aborda Miedo y asco en Las Vegas de Terry Gilliam.
Dialoguista  se centra en el tratamiento de las drogas en el corto hablándonos de Paraísos artificiales, que podemos ver aquí.
Astrum X  nos habla de las drogas satánicas, en el film Belcebú
Para terminar Pabela aborda el tema de las adicciones con A scanner darkly (Richard Linklater. 2006)

Espero que la disfruten!

domingo, 11 de septiembre de 2011

Ocaso en mi skyline particular. Septembrinos.

Septembrino 1

Llegar a casa cuando todavía la noche
acampa en las aceras
y llenarse los pulmones de ciudad
en ese preciso instante matinal
que precede a la locura

Ser un gato, en la oscuridad,
o tranvía que camina por raíles desnudos.
Ser la sombra todavía no proyectada en un túnel,
ser soledad férrea
pero habitada.

Salir de casa cuando es de noche
buscando viejos senderos,
borrados a la luz del sol;
ser hoja seca, remontarse
y entregarse al vaivén del viajante sin rumbo.

Hoy septiembre ha llegado
como un día que no amanece


Septembrino 2

Es inevitable este septiembre
tan presagio de todo lo inútilmente conocido
o desconocido todavía, seguramente
y por ello más inútil.

Es inevitable dejarse mecer
en el viento,
aferrado a la rama o a la vida
como un último hilo de voz escaso
o dejarse arrastrar, mudo,
aunque todavía resista el verano.

Es inevitable volver a Sinatra
y escuchar, a la vez, esta noche alargándose
como la nota sostenida de la palabra angustia
en su voz
Este blues, esta hora de tren incierto,
este derecho a ciudad arruinada...

Es inevitable este septiembre
que siempre nos sorprende.

September of my years (Frank Sinatra):


Aunque aquí nos interesaba el tema September of my years, Frank Sinatra también interpreta At long last love. Junto a Dean Martin canta The oldest established y Witchcraft jutno a Dino y Diahann Carroll. Este video ha sido también utilizado hoy en la entrada del blog Sinatra

jueves, 8 de septiembre de 2011

De ilusión también se muere


Tan sólo la ilusión
mueve a los fieles.

Pero ¿ilusión de qué?
¿Ilusión del mundo,
de vivir detrás del mundo, detrás de las nieblas
de los días infructuosos?
¿Cuál es la ilusión
para el juntador de hojas secas,
coleccionista de rastrojos,
para el murciélago ante el mar abierto?


Es el mundo, sin duda.
Y sigue girando
como un tocadiscos
cuando la música ha terminado
pero continúa, inútilmente, sobre su eje,
como un insecto insaciable;
interminable,
es el mundo,
o Lillian Gish meciendo una cuna vacía.


O es nuestra ilusión,
desencantada.

lunes, 5 de septiembre de 2011

La grandeza de una miniatura (Relato)



Cuando el sol parece derramarse por todo el cielo, en esa precisa hora en que todas las conversaciones del mundo caen en silencio, para contemplar un nuevo atardecer como si fuera el último, el ocaso atrapó también el semblante de Pablo. Lo vi en sus ojos. Embutido frente a mí, sentado a la mesa de mi despacho, nunca lo había visto tan hundido, tan insignificante. Realmente era un hombre derrotado. Tal era su lealtad, tan acusada su empatía, que al haberme apabullado con todas aquellas nefastas noticias, en lugar de quedar aliviado, su aspecto se tornó tan apesadumbrado que me sentí el hombre más ruin de este mundo. Si hubiera podido, en aquel instante, le hubiera entregado cualquier cosa que necesitara, pero lo malo es que ya no me quedaba nada para poder dar. De tal manera, sintiéndolo mucho, me despedí de él y su figura desapareció con las últimas notas de color que interpretó el atardecer.

Las sombras me abrazaron y quedé solo, en silencio, en ese gran caserón que al día siguiente ya no sería de mi propiedad. Por las paredes parecían entonces desparramarse los primeros besos de mi amada, sus te quiero incomparables y aquellos nomeolvides recién regados, justo antes de olvidarnos. Dentro de una vieja televisión apagada, en algún rincón de su armazón, se reproducía el recuerdo de los fotogramas eternos, para siempre en mi memoria, de todas aquellas películas que veíamos juntos, cada noche después de cenar. En las esquinas del largo pasillo que conduce a la sala, aún tropezaba el recuerdo de los primeros pasos que dieron por él mis hijos y de aquella última fiesta de cumpleaños ahora quedaba solo un pequeño hilo de humo, de una vela que tardó demasiado en apagarse. Me pregunto dónde estarán ahora todos ellos, mi mujer, mis hijos; todos olvidados de mí. Seguramente lo merezco pero tan solo quisiera saber cómo reaccionarían ahora que lo he perdido todo y desde la ruina, ya no conozco mi orgullo. Ahora, después de no haber cenado, tampoco me gusta el guión de esta última película que tendré que ver en soledad.
Es muy duro pero así es la realidad. Sacrificas todo por hacer una fortuna y de un día para otro, encuentras la difícil tarea de tener que luchar para sobrevivir. Se acabaron las largas estancias en Montecarlo, los viajes a París o las entrevistas para las revistas importantes. De un plumazo la vida me robó lo que antes me había regalado sin esfuerzo. Ahora solo podré vivir con lo que obtenga en la venta de la última propiedad que me queda. Esta noche promete ser larga y en estas horas es cuando realmente añoro la existencia de alguien que me espere con los brazos abiertos. Pero todo es inútil. Creo que la mejor opción será no despertar mañana.




Efectivamente. El hombre rico, arruinado, había llegado a la conclusión de que, antes de cambiar de vida, era mucho más conveniente abandonar, terminar con la tortura que se avecinaba. Lo tenía todo cuidadosamente preparado. Sobre el escritorio yacía una nota con sus últimas voluntades pues las deudas nuncas las quiso declarar. Para la ocasión vestía un elegante esmóquin y un pañuelo rojo sobresaliendo por el bolsillo. Al menos, se dijo, moriría elegante. Solemnemente y sin titubear abrió el falso fondo del armario e introdujo la combinación de la caja fuerte. Un Astra del 43 esperaba en el interior con el tambor lleno, preparado para las emergencias. Nunca supuso que fuera así la primera situación para utilizarlo. Pero al coger el revólver, en un descuido, tiró al suelo una vieja bolsita que lo acompañaba en ese triste reducto de la caja fuerte. Era un saquito de lana blanco, sucio y bien anudado, que aquel hombre casi había olvidado. Cuidadosamente dejó el revólver en el suelo y abrió la bolsa. En su interior encontró un pequeño coche de miniatura a escala 1:64 con el que, en su infancia, había jugado en innumerables ocasiones. Se trataba del primer coche que obtuvo de la que, con los años, sería una gran colección de miniaturas. Era un pequeño Renault 18 al que casi ya no le quedaba ni rastro de la pintura roja que lo cubría. De rodillas, con aquel juguete entre sus manos, recordó un día en que el mundo era joven y los abrazos de su madre aún conseguían conservar intactos todos los sueños. Su mirada se nubló cuando decidió ponerse en pie, tomar el revólver y dirigirse al escritorio. 


En madrugadas como aquella, las sombras suelen acosar de tal manera que parecen aferrarse al cuello de su víctima hasta ahogarla. En ese momento tan solo hay que buscar un cabo atado a la realidad, un señuelo en nuestra historia que nos deje continuar. Nuestro hombre arruinado rompió en pedazos sus últimas voluntades y destrozó el revólver contra las paredes de su habitación. Al amanecer de aquella siniestra noche, con aquel juguete entre las manos, miró al cielo con una irónica expresión y pensó que sería buena idea poner una de esas películas que tantas veces había disfrutado. Pero tan solo al ver la introducción, después de que salieran las grandes letras del título, detuvo la reproducción. Se levantó del sillón y cogió el pequeño juguete que aquella noche había sido su salvación. Lo situó en un expositor y a sus pies colocó un pequeño cartelito donde se podía leer solo un nombre: Rosebud. Recordó entonces que el cine también era una buena razón para vivir, una constante lección para aprender.

Pues eso, un relato dedicado al cine y a Orson Welles...¿cómo no? Sí, las fotografías son caseras. Ese pequeño Renault 18 reproducción Majorette fue el primer regalo cuando cumplí tres años, en 1984, según me contaron.

The Promise (Bruce Springsteen) Una canción sobre las promesas rotas y las promesas importantes:

lunes, 29 de agosto de 2011

Poema y enlaces de interés

 Hola amigos de El sueño eterno. Debido a la necesidad de atender otros menesteres mi asiduidad en la blogosfera y las visitas en vuestras casas disminuirá. También me prodigaré un poquito menos en cuanto a la publicación de entradas, tanto en este blog como en el de Sinatra pero aseguro que no perderé el contacto, ni mucho menos, con vuestros blogs e intentaré no perderme ni una de las entradas que se vayan publicando en ellos. Si en la entrada anterior presentaba un pequeño texto que aludia al tiempo, precisamente es su escasez la que me obliga a aminorar el ritmo. La falta de tiempo y alguna otra cuestión que comentaré más adelante son mis razones. Ahora dejo aquí un breve poema titulado Scribere y algunos enlaces de interés. Mucha suerte y ánimo a todos aquellos que vuelvan de vacaciones al trabajo y para los que se van ahora de vacaciones (que también los hay) y los que siguen...¡que disfruten!

Scribere


A las 3 de la tarde
                la página en blanco,
una rosa que gime entre mis dedos,
               es un reto, un desafío
que, al llegar la noche, irremisible
              se amontona 
                             en pétalos caídos

La escritora Eva Hinojosa intenta dar respuesta aquí a esa pregunta que tantas veces nos hacemos: ¿Por qué escribimos?

Por otro lado, el escritor chileno Pablo Gonz , en su blog, nombra el libro Cerdito de porcelana y otros microrrelatos de mi amigo y escritor Raúl Garcés y realiza una breve reseña.

Otro tema. Recientemente he adquirido el libro de relatos titulado Gabriel y el Guadarrama (Ed. Norma-Capitel. 2011) del escritor Fernando Jiménez-Ontiveros Solís Como ya nos habia acostumbrado en su blog, Fernando nos invita al universo de Gabriel, a sus paseos por los campos del Guadarrama, su relación con el paisaje, a sus cafés en el Café de Don Emilio, a sus experiencias, profundas meditaciones (siempre ligadas a la poética y la literatura) y a los encuentros que mantiene con distintos personajes que visitan su pueblo o a los que él visita en esos días de paseos interminables. La lectura de este libro de relatos es un remanso de paz, un libro de cabecera imprescindible y un reencuentro para el caminante ávido de buenas historias. Dedico a mi amigo Fernando y a su personaje Gabriel este modestísimo poema:


 Café don Emilio

En las bellas tierras del Guadarrama
y en los versos inagotables de Gabriel
reside el ritmo exacto
que define el silencio de una nevada,
la paz al despertar la primavera,
el sosiego en un primer rayo de sol estival,
o la cadencia de una hoja arrastrada
que olvida, ya dorada,
recordar los días de abril.

Yo estuve allí tan solo una vez
pero he visitado esta tierra
en incontables ocasiones,
viajando de la mano
por poemas inolvidables
o leyendo servilletas arrugadas
en el Café de don Emilio.

Sin embargo, es ahora cuando puedo asegurar
que no debo esperar más
para regresar.
Quiero volver allí,
volver a soñar
y perder la vista
por los campos, en los caminos
y en las velas replegadas
de un barco varado
que, sobre las rocas,
no puede alcanzar el río
ni soñar con el mar
Fotografía del Alcázar de Segovia, una gélida mañana de noviembre. Fotografía de Amaya

jueves, 25 de agosto de 2011

Inventando nuevos relojes


Esta mañana, al despertar,
se detuvo el reloj.
Las saetas son fósiles
que ya no marcan
el ritmo del mundo.


Ahora todos somos
un abismo insalvable,
la grieta abierta en el infierno,
miles de caracolas surcando
los cielos teñidos de sangre.
Solo nosotros hemos herido las nubes
y hemos vertido el veneno en el viento
Dejemos ahora este sucio invento,
en este instante congelado
y bajemos todas las armas.


Tal parece que es hora ya
de emigrar, fuera de nosotros mismos,
tal parece, cuando se ha detenido el reloj,
que ya es hora
de mirar atrás
y contemplar los horrores del mundo,
cara a cara,
para no repetirlos nunca.


Valorado desde la quietud estática,
este desierto,
se descubre lleno de arena
para construir nuevos relojes.
Salvador Dalí

AÑADIDO:
Quiero agradecer al colectivo Tirarse al folio por publicar recientemente este poema dedicado a la ciudad de Toledo, donde pasé mis últimas vacaciones.


lunes, 22 de agosto de 2011

Este presagio que me habita

Algo de nieve para refrescarnos, en pleno agosto...



En este océano en calma
de marea gris y atardecer incandescente
advierto un presagio que me habita.

Me aterroriza como crestas de ola
o ejército de lanceros acuáticos,
clavados contra el cielo.
Tiembla como el final de la llama
prendida en el candil.
Es tu mirada que calla
cuando niega un beso
o la infancia que hiere profunda,
desde un viejo puerto.

Este presagio que me habita 

como un abismo temporal
es un silencio que insulta, si ausente,
tan presente como mi destino


La canción es I can't get started (Ira Gershwin & Vernon Duke) interpretada por el excelente saxofonista Cannonball Adderley.

sábado, 20 de agosto de 2011

My personal jukebox (8)

Luois Armstrong fue quien popularizó con mayor difusión esta canción popular procedente de Nueva Orleans con raíces gospel que se utilizaba principalmente como marcha fúnebre. Nada que ver con el resultado que se obtuvo al ser interpretada por bandas de jazz y dixie en la primer amitad del siglo XX. Hasta esta sección titulada My personal jukebox, un poco ya olvidada, traigo hoy el dueto formado por Danny Kaye y Louis Armstrong interpretando esta canción en una delirante escena de la comedia biográfica titulada The five pennies (Tu mano en la mía) dirigida por Melville Shavelson en 1959. En ella Danny Kaye interpreta el papel del trompetista Red Nichols.



Siguiente video, la canción Lullaby in Ragtime (compuesta por Syilvia Fine, esposa de Kaye) intepretada por Danny Kaye y Barbara Bel Geddes en la misma película:



The five pennies (Melville Shavelson. 1959)
Lullaby in Ragtime (Sylvia Fine. 1959) 

Y lo mejor que podemos hacer es escuchar a la orquesta de Louis Armstrong interpretando When the saints go marching in, de verdad y sin chistes como en el caso anterior:

jueves, 18 de agosto de 2011

Kiss of Death (Henry Hathaway. 1947)

Richard Widmark en el papel de Tommy Udo
Como quien estudia la Historia Universal en antiguos libros de texto y recuerda ciertos párrafos inolvidables, también en mi memoria resistía un fotograma de Richard Widmark arrojando escaleras abajo a una pobre vieja inválida amordazada a su silla de ruedas. Es ya una de las escenas míticas del cine negro y al fin logré encontrar Kiss of Death, la película a la que pertenece y disfrutar de una buena revisión, repitiendo el fotograma mencionado unas cuantas veces.
Y es que el gran hallazgo de Kiss of Death es este Richard Widmark en la piel de villano despiadado, asesino sanguinario, con brotes psicóticos acompañados por siniestros ataques de risa nerviosa justo antes de cometer un nuevo crimen. De hecho, en lugar de Kiss of death bien podría haberse llamado Laugh of Death porque esa expresión sonriente del asesino y esos pequeños ataques de risa, consigue helar la sangre a cualquiera. Sobrertodo a Victor Mature, protagonista de esta historia en la que encarna a un vulgar ladrón llamado Nick Bianco que se ve obligado a robar para alimentar a su familia (dos hijas y una esposa). El comienzo de la película es soberbio, con una panorámica neoyorkina envidiable que presenta a la ciudad que nunca duerme, en nochebuena y la voz en off de Nettie ("la chica", Coleen Gray) narrando el prólogo. Posteriormente la acción nos sitúa en el atraco de una joyería organizado por Nick Bianco junto a tres rateros más. Pero antes de abandonar el edificio, la policía consigue reducir a Nick. Una vez detenido, su destino se cruza con el del asesino Tommy Udo (Richard Widmark) que también está detenido, auque este último por mucho menos tiempo.
Tommy Udo (Richard Widmark) y Nick Bianco (Victor Mature)

El fiscal Louis D'Angelo (Brian Donlevy) intenta convencer a Bianco para que delate a sus acompañantes en el atraco a la joyería y de esa manera, librarse de una condena más larga. Nick rechaza la oferta de D'Angelo alegando que él no es ningún chivato y es enviado a la prisión de Sing-Sing para una condena de veinte años. Pero a los tres años de estar preso recibe la noticia del suicidio de su esposa y el ingreso de sus dos hijas en un orfanato. A los días recibe la visita de Nettie (Coleen Gray), que solía ejercer de niñera, para contarle que su esposa le fue infiel en los últimos años. Nick decide cambiar de actitud, reuinirse con D'Angelo y delatar a los rateros que iban con él la noche del atraco para, de esa manera, obtener libertad provisional y ver a las niñas.
D'Angelo (Brian Dolevy) intenta persuadir a Bianco
 Después de unos días más de libertad Nick se enamora de Nettie y contrae matrimonio. Aunque Nick queda absuelto y liberado de la cárcel, su colaboración con la policía llega cada día más lejos y el destino volverá a cruzar en su camino al asesino Tommy Udo. El fiscal D'Angelo solicita la colaboración de Nick para atraparlo definitivamente. Nick declara contra Udo en el juicio pero el acusado consigue salir inocente. Como resultado, cuando Nick ha conseguido librarse de la cárcel por su colaboración con la policía y su buena conducta, se encuentra en libertad mucho más atrapado que en la prisión pues sabe que, más tarde o más temprano, Tommy Udo le ajustará las cuentas. Al fin y al cabo, otra película imprescindible para los amantes del cine negro y excepcional alternativa para quedarse en casa y mitigar los calores de este agosto que se eterniza.
Último encuentro entre Tommy Udo y Nick Bianco
Pero lo que realmente me hiela la sangre es el sospechoso parecido entre Richard Widmark y Frank Sinatra. Miren, miren...
Richard Widmark como Udo
Frank Sinatra en "Suddenly"
Y ahora la escena comentada que ocupa la cabecera de este post:




lunes, 15 de agosto de 2011

Bajo la lluvia (Relato)

Estatua-fuente en el Paseo de la Constitución de Zaragoza a la que le dediqué este relato

Esta ciudad donde nací no tiene mar y tampoco tiene puerto, sin embargo aquí todos somos marinos expertos; veleros que se pierden en un océano incierto para encallar en inciertas pasiones, ansiones que mueren en ese mar muerto. Algunos son poetas olvidados, otros son profetas exiliados y los que más intentamos pasar abandonados y desapercibidos dejándonos llevar por la corriente. Yo siempre fui barquita a la deriva hasta que una noche estalló una amarga tempestad que me quiso extraviar. Recuerdo un día gris en que el cierzo se detuvo por cortesía para dejar a las plomizas nubes descargar su mortal lluvia de plomo. Yo paseaba con mi chica por la Calle Alfonso cuando estalló la tormenta en su mirada, ese océano que hasta entonces había guiado mi travesía. En ese momento saqué un paraguas del bolsillo bajo el que nos resguardamos pero entonces ella olvidó proteger mi endeble corazón mientras sus frías olas brotaban de su boca y golpeaban sin remedio los arrecifes de sus labios. Así, bajo el paraguas y habiendo llegado al buen puerto de su barrio, me dio lo que ella bautizó “el último beso”. Salió de debajo del paraguas y se desvaneció en la cortina de humo de los coches, de los recuerdos y la lluvia. No recuerdo demasiado del resto de aquella lluviosa noche. Aunque la busqué no encontré luna alguna en el negro satén de la madrugada, tan sólo relucía en el recuerdo de sus pupilas. Recuerdo una botella, una última canción y una barra de bar que hacía las veces de astillero para barcos borrachos como yo. Tambaleándome volví a zarpar por el océano nocturno hacia el negro río que en su murmullo indiscreto parecía cantar su nombre y, como quien busca un lugar para descansar, recuerdo que navegué hacia la otra orilla. Entre las destartaladas casas del arrabal creí encontrarme perdido en ciudad extraña pero fue allí donde en esta misma ciudad de exiliados profetas y olvidados poetas decidí ser un descarriado escultor, forjador de sueños en lugar de palabras. Allí, clavado en mitad de la noche más aciaga, ví brillar la torre de La Seo como un faro en medio del caótico océano y su luz me guió en el viaje de vuelta a casa. A partir de entonces no esculpí nada bueno ni digno de rescatar aquí hasta que un buen día, recordando aquél último diluvio, se me ocurrió representar a dos amantes caminando abrazados bajo un paraguas resguardándose de sus propios peligros. Hoy mi obra está emplazada en un destacado lugar del Paseo de la Constitución y así, cada vez que mi amada lo vea, sabrá que aquél último beso nunca existió; comprenderá que no tengo cincel para esculpir un último momento con ella, que la lluvia borró esa penúltima tormenta que asomó a nuestros labios.

Este relato fue publicado por primera vez en La Biblioteca de Babel y está incluido en Jazzmen (Cartonerita Niña Bonita 2011)