Gaudí
Bajo el tranvía yacían las ropas harapientas de un mendigo y quebrado en el suelo, su cuerpo inerte. La muchedumbre que se acercó hasta el lugar del accidente emitió todo tipo de comentarios pero, lamentablemente, nadie advirtió que la catedral más hermosa de aquella ciudad quedaría para siempre incompleta.
Bajo el tranvía yacían las ropas harapientas de un mendigo y quebrado en el suelo, su cuerpo inerte. La muchedumbre que se acercó hasta el lugar del accidente emitió todo tipo de comentarios pero, lamentablemente, nadie advirtió que la catedral más hermosa de aquella ciudad quedaría para siempre incompleta.

Sucesos marítimos
El capitán del barco estaba muy contrariado. Ni se encontraban en el triángulo de las Bermudas, ni en esa zona del océano había acontecido nunca suceso extraño alguno, pero lo cierto era que una barrera invisible les impedía seguir avanzando. Afortunadamente, al niño que observaba la escena se le cayó la botella y el barquito, finalmente, quedó libre para seguir tranquilamente su travesía.
Este último micro ("Sucesos marítimos") lo escribí después de leer El planeta encerrado de Roberto Malo.
