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martes, 19 de abril de 2011

Cuando acaba la música


Las tardes en aquel Café sin más palabras
que, en tus ojos, la declaración de tu mirada.
Las tardes en aquel Café, Musical, sin más música
que, en tu sonrisa, el sonido de mi felicidad,
se fueron diluyendo , lentas,
como una pequeña llama temblorosa
al borde del candil.

Fueron todos momentos soleados
de primaveras soñadas y veranos apaciguados
Pero, como cada luna, duró un segundo;
el tiempo que tarda en caer una máscara
de un rostro de invierno.
Y abril fue añil y hubo lluvia,
leve pero triste, sobre tus pupilas.
Creo que en ese instante
el mundo dejó de girar y de importar
y dejó de avanzar también la vida

Anocheció en El Musical y fue el silencio,
melodía de tu ausencia.
Pausa eterna.
Sonó el despertador, el de la antigua vocación,
pero no me dio la vida,
esta vez no,
y tampoco fue un dios.
Encontré con él
una habitación en ruinas y un espejo roto
que, al fin, devolvió mi reflejo.
Ahora dime
¿Crees que será demasiado triste
terminar sin historia?

"Tesoros" (Antonio Vega)

miércoles, 26 de agosto de 2009

The Party (Blake Edwards. 1968). A la medida de Peter Sellers




Conocida en España como "El guateque", Blake Edwards realizó en 1968 una película a la medida de Peter Sellers, cinco años después de haber estrenado "La Pantera rosa". Peter Sellers tenía mucho que ofrecer fuera del papel del inspector Closeau. La película comienza con una estupenda parodia de "Gunga Din" en la que se nos presenta al mediocre actor Hrundi Bakshi (Peter Sellers) "destrozando" una película, la primera que realiza como protagonista. A partir de ahí nuestro actor de origen hindú es invitado por equivocación a una fiesta privada hollywoodiense en casa del productor de la película que, gracias a él, nunca se llegó a rodar. Hrundi, con su habitual habilidad para hacer las cosas, va destrozando la fiesta y la mansión del productor causando, ya involuntariamente ya por torpeza, un desastre tras otro y convirtiéndolo todo en una loca y disparatada orgía sesentera hippye sin sentido. Es una película para no parar de reír con un montón de detalles inesperados y golpes de humor directos y efectivos donde cada pequeño papel es de vital importancia. Cómo olvidar por ejemplo a Steve Franken en el papel de camarero borracho que bebe todas las copas que deshechan los invitados hasta acabar por los suelos o a ese vaquero enseñando a jugar al billar a una despampanante italiana que, por otro lado, no deja de comer en toda la película. También inolvidable es esa orquesta que no deja de tocar su música bajo ningún concepto ni siquiera por estar bañados y rodeados de espuma. Todo este loco cóctel está salpicado, una vez más, por la genial música de Henry Mancini donde destaca la balada "Nothing to lose" interpretada en la película (y a su vez "destrozada") por Claudine Longet y su casi ausente voz.

Así pues, si buscamos una película a la medida del cómico Peter Sellers (además de "La Pantera Rosa") ésta es la señalada. Peter no para de hacernos reír con su talante serio y graciosamente estúpido en el papel del actor hindú Hrundi Bakshi. Además, para más detalles, el propio Peter Sellers venía de antepasados hindús, por lo que la película le va como anillo al dedo. De hecho, al comienzo de los títulos de crédito nos deleita tocando el sitar, típico instrumento hindú. Ahora una pequeña muestra de mis escenas favoritas. La llegada a la fiesta de Peter Sellers y la prodigiosa cena. La segunda escena está en francés. No la pude encontrar en castellano.



jueves, 18 de junio de 2009

"Días de vino y rosas" (Blake Edwards.1962)


Una película dramáticamente maravillosa. Todo viene resumido en el título. Una pareja que,al conocerse, viven sus días de gloria para acabar rompiendo en amargos días de vino. Jack Lemmon es Joe Clay, un relaciones públicas acostumbrado a cerrar sus mejores negocios en la barra de un bar, al rededor de una copa. Joe es lo que se llama un "bebedor social" que, poco a poco, va descubriendo que no puede cerrar un trato si no es con ayuda del alcohol. Joe conoce a Kirsten, una secretaria protagonizada por Lee Remick, que hasta el momento era abstemia. Poco a poco Joe va introduciendo a Kirsten en el mundo del alcohol y comienzan una relación divertida llena de pasión, amor y alcohol. La pareja tiene dos hijos pero el alcohol cada vez va erosionando más la relación entre ellos, la relación con el mundo exterior, la relación con el trabajo hasta terminar con todo. A pesar de su carácter dramático la película tiene sus gotas dulces en la recuperación final de Joe y, sobretodo, en el marco incomparable de la música compuesta por Henry Mancini, una vez más. Es una película verdaderamente colosal que, como el buen vino, mejora con el paso de los años. Una de las mejores advertencias instructivas sobre el alcoholismo. Una joya. A continuación les ofrezco el trailer de la película donde s epuede escuchar la maravillosa música de Henry Mancini con su impresionante orquesta detrás. "Days of wine and roses" ha sido una de las más preciosas baladas del jazz y la música popular del siglo XX, en mi opinión, y ha sido versionada por la mayorías de artistas. Destaca la versión de Nancy Wilson por ser muy fiel a la original. Andy Williams, Perry Como, Shirley Bassey también la hicieron y, en clave de swing, la cantó...ya saben quién...Mr. Sinatra, rompiendo totalmente con el ambiente de la película pero ofreciendo una buena alternativa.