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jueves, 19 de mayo de 2011

Gran Vía, antes del amanecer

Antigua fotografía de la Gran Vía zaragozana



Gran Vía, antes del amanecer

La pequeña culebra eléctrica
traspasa internitente el bulevar.
Son las seis y media de una madrugada
en la que no está bien visto dormir
mientras Gran Vía sigue desierta
y despierta
con sus ojos de luz bien abiertos,
siempre vigilantes.

Hoy parece como si no pudiera esconderme
de nadie,
que el refugio no existe
para el que quiera escapar
de los malos vientos
que nos arrastran.
Esta noche ha nacido un tranvía.
Todavía no conoce sus estaciones
pero estoy seguro de que viajaré en él
hasta el final del trayecto.

Siempre es más razonable
seguir escapando
mientras tu único deseo sea
mirar hacia atrás


Bueno, como hace muchos días ya que empezó de nuevo el tranvía en Zaragoza, hoy le haré un homenaje... a la vieja usanza:



Genuina Judy...

La canción que se incluye antes del poema es Smooching de Mark Knopfler, incluída en el álbum Screenplaying

domingo, 3 de abril de 2011

Abril Añil


Contradicción


Esta noche de alcantarillas suplicantes
y cuerpos temblorosos.
Esta noche, en la avenida
de las casas prohibidas,
una farola toca un blues
apoyada bajo la luz de un saxofón.


Esta madrugada de coches febriles
y motores rugientes,
llenos de alcohol.
Esta última hora

en que un anuncio de neón
-o un beso tuyo-
se posa en un pájaro medio fundido,
dibujante de persianas sobre tu espalda.
Este último suspiro
en que un taxi me toma porque estoy libre
y me lleva hasta tu barrio,
sin embargo, me ocupo en arreglar
todas nuestras cuentas perdidas.


Porque un optimista diría
que el tiempo de crisis es tiempo de cambio,
yo quiero decirte,
en este último momento
cuando está a punto de amanecer la luna,
que ese tiempo fue tiempo gastado, sin más,
tiempo perdido.


Ahora, toma un vaso de agua
y seca la ausencia del llanto.
Y si no quieres volver a verme, si me odias,
vete, lo más lejos que puedas...
Vete y abrázame.




Primer abril


En los primeros pálidos días de abril,
cuando el invierno ha trasnochado
y su resaca solo es un extraño reflejo
o consecuencia del otoño,
hay un viejo que camina,
próximo al seminario de San Carlos,
por vías sepultadas en el paso del tiempo.


Su trayecto es un círculo cerrado
limitado a esta ciudad que ama.
Aquí no hay primavera ni invierno,
ni verano ni otoño.
Aquí, donde solo existe un viaje de ida,
hay unas ruinas reposando bajo tierra
mientras otras, más humanas, no consiguen descansar
y viajan circulando en tranvías
de horarios indefinidos
y andenes de paso.


El secreto está
en nunca dejar de viajar
El saxo es de Ben Webster. El tema es It never entered my mind