En 1951 el británico Bretaigne Windust, con ayuda de Raoul Walsh (que no aparece en los créditos pero sustituyó a Windust a mitad de película), dirigió probablemente uno de los mejores ejemplos de cómo se debe hacer flashback sobre otro flashback (aunque hay casos anteriores igualmente eficaces), sin provocar que el espectador pierda el hilo de la trama. "The enforcer" ("Sin conciencia" para el público español) trata sobretodo el tema de la corrupción humana y del "todo vale" a la hora de ganar un poco más de dinero. Pero, en segundo término, es un relato que utiliza a sus complicados personajes para representar a una sociedad norteamericana corrompida, que se encuentra aún bajo las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, bajo la influencia de la "Caza de brujas" de McCarthy y sumida en esa psicosis generalizada al movimiento comunista. Desde este punto de vista "The enforcer" está dentro de una vertiente del cine negro que entronca con "The big heat" (Fritz Lang. 1953) o "The Phenix city story" (Phil Karlson. 1955)
Martin Ferguson (Humphrey Bogart)es el encargado de acabar con una asociación de asesinos a sueldo encabezada por Mendoza (un siempre estupendo, Everette Sloane). Uno de los aciertos de la película es que el supuesto capo de la organización criminal tarde mucho en salir a escena y lo hace en la segunda mitad del metraje, de una manera memorable. Para condenar a Mendoza, Ferguson cuenta con el testigo Joe Rico (Ted de Corsia) el único de sus hombres que vio cómo Mendoza cometía el primer asesinato por dinero. Pero Rico es perseguido por los propios hombres de la organización y ha de ser continuamente escoltado por la policía. Lamentablemente para Ferguson, la noche antes del jucio por asesinato contra Mendoza, Rico es asesinado. De esa manera Martin Ferguson, si quiere condenar a Mendoza la mañana siguiente, deberá repasar todo el historial policial sobre estos asesinos a sueldo y sus crimenes, para encontrar una pista que lleve a Mendoza tras las rejas. Así comienza una trama muy compleja, llena de sorpresas y flashbacks en cada uno de los personajes llevándonos hasta un final inesperado, impactante y con un Humphrey Bogart de nuevo colosal. La única pega que se le puede poner a esta película es ajeno a ella, pues se refiere al doblaje en castellano. Probablemente no se le puede encontrar una voz peor para Bogart.
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miércoles, 2 de febrero de 2011
martes, 27 de julio de 2010
Versos de cinema (2)
Lluvia en la estación
"El mundo tiembla a mis pies
se tambalea en el infierno
y yo creo consumirme
en las mismas cenizas de ayer
Es una concurrida estación
Todo el mundo corre
Toda la humanidad parece
convencida de querer escapar
Me empujan, me golpean
La muchedumbre me arrastra
pero permanezco inmóvil
porque está lloviendo sobre mí
está lloviendo en todo el mundo
se están empapando mis sueños
se está deshaciendo el corazón
y se rompen las promesas
Paris es un borrón
Es una lejana estación
donde poco importa el poeta
al que le arrancan la entraña
y viaja en soledad
Es una vieja estación
donde voy a perder
mi última promesa tren
sueño vagón
que nunca más
ante mis ojos pasará
Llueve
Lágrimas de tinta
Llanto de despedida
derramado desde su última carta
hasta el frío del andén
Es una fría estación
y llueve
Paris es sólo un borrón
de este ultimo renglón."

Como habrán podido comprobar hoy dedico la serie "Versos de cinema" a la eterna obra del cine clásico y concretamente a la escena que tiene lugar en la estación de Paris. Ya dediqué algunos versos a "Casablanca" en entradas anteriores que podrán ver pinchando aquí y aquí.
Casablanca (Michael Curtiz. 1942)
"El mundo tiembla a mis pies
se tambalea en el infierno
y yo creo consumirme
en las mismas cenizas de ayer
Es una concurrida estación
Todo el mundo corre
Toda la humanidad parece
convencida de querer escapar
Me empujan, me golpean
La muchedumbre me arrastra
pero permanezco inmóvil
porque está lloviendo sobre mí
está lloviendo en todo el mundo
se están empapando mis sueños
se está deshaciendo el corazón
y se rompen las promesas
Paris es un borrón
Es una lejana estación
donde poco importa el poeta
al que le arrancan la entraña
y viaja en soledad
Es una vieja estación
donde voy a perder
mi última promesa tren
sueño vagón
que nunca más
ante mis ojos pasará
Llueve
Lágrimas de tinta
Llanto de despedida
derramado desde su última carta
hasta el frío del andén
Es una fría estación
y llueve
Paris es sólo un borrón
de este ultimo renglón."
Como habrán podido comprobar hoy dedico la serie "Versos de cinema" a la eterna obra del cine clásico y concretamente a la escena que tiene lugar en la estación de Paris. Ya dediqué algunos versos a "Casablanca" en entradas anteriores que podrán ver pinchando aquí y aquí.
Casablanca (Michael Curtiz. 1942)
sábado, 10 de abril de 2010
Key Largo (John Huston. 1948)

Sí, es un tópico, pero no puedo evitar comentar este prodigio de película. Creo que ya sobrepaso la decena de veces que he visto esta obra y nunca me canso de hacerlo. John Huston despliega todas sus armas para demostrar cómo una película cuya mayor parte de rodaje transcurre en una misma habitación (o en una misma casa) no sólo carece de lentitud sino que resulta dinámica, ágil y los hechos se van sucediendo como golpes de evolución magistrales en todos los personajes que van calando hondo en el espectador. En esta obra maestra del cine, a la siempre eléctrica pareja Bogart-Bacall se le suman los gigantes interpretativos Lionel Barrymore, Edward G. Robinson y Claire Trevor. Es un placer observar el enfrentamiento cinematográfico de dos gigantes como Bogart y G. Robinson.

La película está basada en la obra de Maxwell Anderson (1939) adaptada para el cine con guión del propio John Huston y Richard Brooks. La música, una vez más, corre a cargo de Max Steiner que aquí (y...¿cuándo no?) desempeña un papel fundamental. John Huston comienza magistralmente la historia situándonos al lado de Frank McCloud (Humphrey Bogart), un veterano de guerra cuyo único propósito consiste en cumplir una promesa: visitar a la familia del compañero que murió a su lado en el campo de batalla. La única familia que le quedaba al desafortunado soldado era su padre, el señor Temple (Lionel Barrymore), y su esposa Nora (Lauren Bacall) que juntos regentan un pequeño hotel. Pero, al establecerse en el hotel, Frank McCloud se encuentra con la inesperada sorpresa de que la banda de Johnny Rocco ha decidido no sólo hospedarse allí sino también someter a la familia Temple y a él mismo a un secuestro. Johnny Rocco es un famoso gángster en la época de la ley seca y, tras pasar unos años en el exilio, ha llegado a Florida para realizar una operación de transacción de dinero falso. Johnny Rocco, en un soberbio papel de Edward G. Robinson (otro más), se nos presenta como una bestia sin sentimientos, enfurecido y rencoroso con todo el país que años atrás "le dio la patada". Pero la filosofía de Rocco es muy curiosa y no del todo irreal. Rocco, según él mismo cuenta, fue uno de los gángsters que más se aprovechó de la Ley Seca. Llegó a ser tan influyente que controló las votaciones de ciertas elecciones a presidente de los Estados Unidos y llegó a colocar a un hombre de su confianza en la Casa Blanca. Cuando terminó la Ley Seca la propia Casa Blanca, el propio presidente, le llamó "extranjero indeseable y criminal" y se vio obligado a abandonar el país y exiliarse a Cuba. Pues bien, esta historia ficticia que nos cuenta Johnny Rocco mientras le están afeitando, ocurrió más o menos en las elecciones de John Fitzgerald Kennedy, pero ésta vez el extranjero indeseable y criminal fue Sam Giancana. Así que al ver esta película estamos viendo algo más que cine.


Pero, centrándonos en la película, me gustaría señalar la devastadora entrada en escena de Johnny Rocco cambiando por completo desde ese momento hasta el final el ambiente de toda la película. Desde el instante en que Rocco se viste con un batín de seda y sale a la habitación las desesperadas horas de secuestro se pueden cortar con una navaja. El ambiente se hace más denso aún tras el asesinato a sangre fría que Rocco comete sobre un policía que mantenían como rehén. Momentos después del asesinato, se desata una fuerte tormenta de huracán y el viento se mantendrá constantemente hasta el final como telón de fondo para unos diálogos que, cada vez más, parecen fogonazos de un revólver. La intensidad en los enfrentamientos verbales entre Frank McCloud y Johnny Rocco, esto es entre Bogart y G. Robinson, se puede acariciar con la punta de los dedos... más densos que el humo del puro que siempre fuma Rocco. La tensión, como si de una obra musical se tratara, va en crescendo hasta el desenlace magistral dentro de un barquito llamado "Santana", nombre con el que años después bautizaría a su velero en la vida real el propio Bogart. En este final me gustaría resaltar la credibilidad de los hechos. Si hoy en día nos ofrecen en el cine un final así exclamaríamos: "¡vaya fantasmada!". Sin embargo ver al personaje de Humphrey Bogart, con el que el público ya se ha sentido durante toda la película totalmente identificado, resolver esa situación de un modo tan sencillo resulta totalmente creíble. Porque sí, porque está muy bien hecho. Porque Bogart representa al hombre normal y corriente que no había planeado nunca estar en esa situación, porque Bogart somos todos y porque, al final, es nuestro héroe. Esa es la magia de Bogart. Los que recuerden el final, lo entenderán. Sorprendentemente la película solo ganó un Oscar entregado a Claire Trevor como mejor actriz. Está genial como "la chica del gángster" totalmente acabada y alcohólica. En cualquier caso, si repasamos las películas de 1948 ("Portrait of Jennie", "The treasure of the Sierra Madre" del propio Huston, "Hamlet", "Juana de Arco", "The naked city", "Red river", "Easter Parade"...) podemos entender más los resultados. No sé cuánto tiempo aguantaré para volver a ver esta genialidad.
martes, 30 de marzo de 2010
El alfa de Bogart (Relato-poesía)

Hoy vengo hasta este “Sueño eterno” para hablarles de un relato conmovedor que encontré hace unos días por la bloggsfera (término que yo ne he inventado yo y que encontré el otro día por la red, de casualidad). El pasado lunes veintidós de marzo comencé la semana y el día de manera muy agradable por emplear un poco de tiempo en leer el blog elotromundodebogart.blogspot.com Allí encontré un relato del amigo Bogart de esos que cuando los lees inevitablemente te acarician el corazón y te obligan a acariciar los recuerdos, aunque éstos sean sólo sueños. El relato narraba la historia de un hombre que entraba en un bar y se enamoraba casi platónicamente de una chica que calentaba sus manos en el café de otro hombre. El relato concluye de una manera muy graciosa que no voy a desvelar aquí para que lo tengan que leer, pero la parte que más me gustó fue la que he contado y a la que yo le dedico el siguiente texto totalmente ficticio:
“La pasada tarde caminaba hacia la parte antigua de la ciudad, a la zona del viejo Mercado Central, para cubrir un escueto servicio de cuatro horas. Llegué deliberadamente pronto con la sana intención de entrar en un pequeño bar y buscar algo de inspiración para mi blog, bloc trotamundos. No imaginaba que muy pronto iba a encontrar esa inspiración en la mirada y el gesto de una mujer sentada al otro lado del bar.
Habito un Café próximo al Mercado
en la parte antigua de la ciudad
Su nombre, “Aurora”, está contrastado
con su aire trasnochado y vulgar
Al fondo una pareja, sin hablar
se mira intentando salvar el pasado
pero ella tiene que calentar
sus manos en un vaso de café helado
Ella es preciosa, él no está a la altura
Ella en su herida no para de sangrar
Él nunca sufrió los puntos de sutura
Si yo tuviera algo más de soltura
antes de que la viera marchar
le diría que nunca la podré olvidar…
…porque su belleza contrasta con este lugar
Su cercanía, con la lejanía de su compañía
Alfa y Omega en el mismo bar
donde el tiempo al desamor desafía
Si tan sólo ella supiera toda la verdad
quizás su rostro fuera de alegría
si tan sólo ella supiera encontrar
la razón que movió esta poesía.”
This love of mine (Frank Sinatra, 1950)

La primera fotografía corresponde a la pintura de Edward Hopper "Autómata".
viernes, 5 de marzo de 2010
El caso más fácil de resolver (Relato breve)

¿Alguna vez se han despertado con el sabor de los labios del pasado persistente en los sueños del presente?. Recuerdo la semana pasada, cuando nos escondimos en aquélla habitación de un hotelucho en la parte vieja de la ciudad. Recuerdo cómo la persiana "cebreaba" su piel desnuda a intervalos de añil y de noche, recuerdo lo bella que estaba sobre mí. Ella, como siempre, estuvo maravillosa, como una condesa descalza. Yo, también como siempre, estuve demasiado gris aunque no me sentí así... ella nunca lo permitiría. Probablemente sea tan especial porque me hace sentir especial a mí, no lo sé. Lo que sí sé es que éste ha sido el despertar de hoy.
Ante el negro destino de un café sólo, mientras intento revivir con su penetrante aroma, pierdo la mirada a través del cristal. Ajetreo, muchedumbre, la ciudad está despierta con la sangre hirviendo sobre esta helada mañana de invierno. Un cigarrillo y otro, una brizna de tabaco sobre los labios me devuelve a la realidad deshaciendo esa cortina de humo tras la que me mantenía oculto simplemente porque no quiero abordar mi vida, al menos no esta mañana. La noche fue larga, aún siento el zumbido de la aurora en mi cabeza y la embriaguez de su perfume en mis entrañas. Es que sólo puedo pensar en ella, en sus labios carnosos dueños del beso único e inimitable casi inmortal que me mantiene durante tanto tiempo caminando en esa cuerda floja de la que hoy me quiero arrojar seguramente a un vacío demasiado oscuro como para sobrevivir. Estoy en el mismo Café de siempre desde el que la espero una vez más, pero algo distinto flota en el ambiente. Esta vez nuestro encuentro será desacostumbradamente diurno y no será una vez más de tantas sino la última vez. Mi intención de hoy es despedirme cortésmente de la que ha sido mi mejor amante, podría decir la única, y centrar toda la vida en mi trabajo como detective privado. El sueldo, como mi oficina, es una miseria pero más miserable es aún mi maldita relación con ella. Es un trabajo éste para el que se necesita ser honesto y junto a ella esto es imposible. Para estar con ella, primero, me tengo que fallar a mí mismo... una jugada demasiado peligrosa. Después de fallarte a tí mismo es imposible más tarde reencontrarte. Pero ya estoy cansado de este juego sucio que no beneficia a nadie. Fabricar sueños nocturnos que se destruyen a la luz del sol es siempre una apuesta perdedora. Es como acariciar sobre su dulce piel las amargas huellas de otro hombre que, a diferencia mía, es su dueño. Porque ella se intenta engañar de día diciendo que es libre como un pájaro sin darse cuenta que, en la noche, es esclava de sus propios deseos con su corazón por jaula.
Bajo la luz del sol, al entrar por la puerta principal, se ilumina su cabello negro que esta mañana parece una noche estrellada recién levantada y perezosa. Sus labios de cereza dibujan la sonrisa más bella que he contemplado en mi vida, esa expresión que hoy me toca borrar de su rostro con un golpe de efecto definitivo. Se acerca encerrando en su pequeño universo toda esa vida mía a la que hoy renuncio, me saluda con un beso siempre con sabor a traición y olor a planta carnívora con el que deshace fácilmente la barrera invisible de mis labios.
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-"Es el mejor beso que me has dado, nena. Siéntate.
Ahora abre tus preciosos ojos y escucha con atención. Voy a ser claro y no te lo voy a repetir. Si sigo compartiéndote con otro hombre no voy a poder continuar viviendo y tampoco voy a poder desempeñar mi trabajo con efectividad. Después de todo quizás te quiera demasiado como para seguir con la función. Un tipo importante me ha encargado un asunto complicado y debo elegir ya. Elijo mi trabajo. Así que te digo adiós, muñeca"
El semblante de mi chica (que nunca fue mía) cambió a un estado profundo y serio con la mirada perdida en la humareda de mi cigarrillo. Los días de gloria se despeñaban por el abismo ahora dolorido de sus ojos y sólo acertó a preguntar gimoteando:
-"¿Tan importante es ese trabajo?"
-"Sí, lo es. Además me tienes que acompañar. Acabo de quedar con tu marido para entregarle las pruebas."
Otro caso resuelto para el detective Marlowe. Pudo parecer fácil de resolver pero, realmente, fue el caso más difícil de su carrera.
THE END
Ha sido un relato breve basado vagamente en el personaje creado por Raymond Chandler, Philip Marlowe. Ahora les dejo con Lauren Bacall, que nunca tuvo buena voz para cantar, y Humphrey Bogart en una escena divertida de "The big sleep":
sábado, 8 de agosto de 2009
Héroe de celuloide
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Dedicado a todos esos héroes del cine de blanco y negro, construídos a base de desamor y corazón roto y recogidos todos ellos en la imperecedera y eterna figura de Humphrey Bogart. A los perdedores Dana Andrews, Humphrey Bogart, Glenn Ford, Frank Sinatra, Henry Fonda, Burt Lancaster... Y a las ganadoras Gene Tierney, Ava Gardner, Rita Hayworth, Lana Turner...
"Héroe de celuloide"
"Hombre con sombrero y gabardina de piel
sacrificas tus deseos por la mujer
a la que amas... y la ves desaparecer
con ojos turbios y amargura de hiel.
Altos ideales y dulzura de miel
con la chica que te mostró el amanecer.
Por ella serías capaz de perecer.
Aún no viéndola más siempre serás fiel.
Hombre de blanco y negro sin ningún color
Héroe trasnochado, pasado de moda
vivió entre luces y sombras su gris amor.
Encerró sus lágrimas en whiskey y soda,
muy duro para doblegarse ante el dolor.
En barra de olvido compuso esta oda."
"Vacío, con el corazón en los huesos".
"Noto el vacío de tu mirada
que me vacía y acaba con mi fe.
Vacío negro en mi taza de café
que come por dentro mi alma enterrada.
Vacío en tu coraza acorazada.
Corazonada y corazón que lanzé
al abismo... tiniebla que no alcancé.
Tanto tiempo navegando en tu nada.
Tanto llanto de lluvias derramadas
en caricias sobre tu monte sagrado.
Tantas esperanzas ensangrentadas.
Tanta vida en cada beso fugado.
Tanta muerte en palabras olvidadas.
Tu ausencia en mi corazón vaciado."
miércoles, 29 de abril de 2009
"Angels with dirty faces" (1938. Michael Curtiz)

"Rocky Sullivan muere como un cobarde, pidiendo clemencia". ¿Lo hace por cobardía?, ¿lo hace por su amigo?, ¿lo hace por arrepentimiento?. Michael Curtiz nos deja imaginar nuestro final preferido pero yo quiero creer que lo hace por la amistad y por el arrepentimiento final. Me baso en la cara de James Cagney dirigiéndose al túnel de la muerte. Una cara que lo dice todo, un último puñetazo a un poli patoso. Una dureza que sólo él era capaz de interpretar así. James Cagney está, una vez más, insuperable como Rocky Sullivan. Rocky tiene un mal final, indigno para un tipo que nos conquista durante toda la película. Simpatizamos con él y no nos da la sensación de villano, a pesar de las fechorías cometidas en su pasado. De hecho, nos caen mucho peor Jim Frazier (Humphrey Bogart) y Mac Keefer (George Bancroft) y celebramos sus muertes como una heroicidad de Rocky cuando realmente es un asesinato más. James Cagney desempeña el papel de un tipo que ha cometido muchos crímenes en el pasado y, después de la cárcel, se rehabilita en la vida cotidiana. Conoce a Laury Ferguson (Ann Sheridan...¡qué nombre...laury!) y se enamora de ella, haciéndola todo lo feliz que puede. Después rehabilita "a su manera" a unos chicos de su barrio que están predestinados a ser delincuentes juveniles y lo hace en colaboración con su amigo de toda la vida, el Padre Jerry Connelly (Pat O'Brien). Hasta aquí, todo lo hace bien, parece que va a ser un hombre nuevo. Pero, en el momento de despegar, a Rocky le intentan cortar las alas cuando Jim Frazier le quiere traicionar e incluso matar. Jim Frazier se niega a saldar una antigüa deuda con Rocky, una deuda que le ayudaría a volver a empezar. Así que Rocky vuelve a actuar. James Cagney está increible. Es que no habla, escupe, cada vez que se enfrenta a Bogart. Otra escena memorable es la de Rocky escapando de los polis por las azoteas mientras va disparando a todos los que puede. Finalmente para los ángeles con caras sucias Rocky siempre será un héroe. Por cierto, la película comienza con Rocky Sullivan en su barrio cuando sólo era un gamberro jovenzuelo. El papel lo interpreta Frankie Burke y es impresionante el parecido con James Cagney. Pareciera como si ese chaval hubiera estado una semana entera con James para copiarle hasta los movimientos al andar. Bueno, pues otro peliculón para la colección de mis Gangsters favoritos. Os ofrezco un video que contiene los últimos diez minutos de la vida de Rocky Sullivan. Rocky está en la cárcel y recibe la visita del Padre Connelly (su amigo). El Padre le pide que, al ser llevado a la silla eléctrica, muestre cobardía y grite pidiendo clemencia para decepcionar así a todos los chicos del barrio que lo tienen como héroe y quieren llegar a ser como él. El "paseo" hacia la silla eléctrica es fabuloso y el final... nos deja imaginar a cada uno lo que prefiera. ¿Pide clemencia por cobardía?, ¿siente miedo de verdad?. No creo que sea indespensable la traducción.
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jueves, 16 de abril de 2009
Visiones de Casablanca

"Casablanca" (Michael Curtiz. 1942. Humphrey Bogart). Palabras mayores. No voy a caer en los tópicos ni en las generalidades y es fácil al hablar de un clásico del que tanto se ha dicho. Bastará decir por mi parte que es, de todas, mi película preferida. Se que decir esto es arriesgado porque hay muchas pero el ritmo, el ambiente y los diálogos de "Casablanca" son difíciles de superar. La película comienza con la mejor presentación y puesta en escena que se ha hecho de un personaje protagonista y finaliza con la misma clase, conquistando al público. La película está muy bien dirigida por Michael Curtiz pero sin Humphrey Bogart no hubiera sido lo mismo. El personaje que crea Bogart conquista a todo el público y seguirá conquistando a las generaciones venideras por ser un ejemplo de actitud. Todo es inmejorable en esta obra de arte que debiera contemplarse en los museos. Como no puedo decir nada que no se haya dicho ya me limitaré a escribir un soneto dedicado al personaje de Rick. La novela que dio lugar a "Casablanca" se titulaba "Todo el mundo va a Rick's" (de hecho en la película, cuando dicen "todo el mundo en Casablanca va a Rick's", es un homenaje) porque "todo el mundo quiere a Rick, excepto ella".
"Todo el mundo quiere a Rick" (A Rick, A Humphrey)
Rick, esta noche es propicia para beber
Te has hecho el héroe y la has dejado marchar
La amas y lejos de ti la quieres mandar
En la niebla ves tu amor desaparecer
Todo hombre como ejemplo te quiere tener
No se ha conocido mejor forma de amar
Que hasta por ella estás dispuesto a renunciar
Has convertido tu amor en digno deber
Hoy Sam tendrá que tocar melancólico
Para consolarte de tu fatalidad
Tocará "una vez más" su piano alcohólico
Por ella mataste tu gran felicidad
Paris se quedó en el ayer bucólico
Hoy ya no queda ni una posibilidad
La visión que nos dejó Frank Sinatra
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