Mostrando entradas con la etiqueta coplas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta coplas. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de junio de 2011

Rimas clásicas: Soneto, coplas y Castellón...

Pintura de Antoine Blanchard
 Flor nocturna


Un café gris pálido, confundido
con el cielo que cubre esta ciudad
y una copa sombría y un tupido
bosque nocturno, mundo sin piedad.


He buscado en un infierno, aturdido,
la más clara luz, brillante verdad
y he caído al barro y me he hundido
salpicado por la realidad.


Mi flor nace esta noche en Place Pigalle
como yo vine al mundo, sin pudor.
Llega del lodo, parto sin dolor.


Como yo esta noche, hambrienta de amor
olvidará aquel antiguo temor
y viviremos cerca del final.

Mouline Rogue por Antoine Blanchard

El pasado domingo el autor Miguel Ángel Yusta publicó en la sección Rincón de coplas del Heraldo de Aragón una de mis coplas acompañada por una emotiva reseña que agradezco y quiero mostrar hoy aquí:





Para acompañar a este artículo, unas nuevas coplas:


"Besos ardiendo en el cielo
de una pasión ya remota
es tu piel atardecida
son estos versos de jota"

"Suena siempre en San Miguel
la campana a los perdidos
pero es que yo siempre escucho
rumor de amores heridos"


"Por la ribera del Ebro
se oye una triste canción.
Ya se detiene este río
para rimarte su adiós"


Y para terminar, viaje fugaz a Castellón:

El pasado jueves estuve en Castellón con motivo de la presentación del libro Quizá mañana (Ed. Boreal 2011). En él se incluyen los 26 poemas finalistas del I Premio Internacional de Poesía "Mariano Sorribas" organizado por Ágora entre los cuales tengo el honor de estar presente con el poema Fin del tiempo que escribo a continuación:

Todos los versos
y cada poema que diseñe en esta noche
llegan ya demasiado tarde.

Cuando todos los andenes despoblados
me hablaban de ti,
tan solo restaba
un cuarto de saeta
para el abismo y el olvido.

Hoy que ya he traspasado
todos los relojes,
escribo desde las tinieblas de tu lejanía
a un tren de cercanías polvoriento
y a tu vacío asiento de al lado.

En Castellón tuve el placer de conocer al autor ganador del Certamen, Pascual Casañ Muñoz, así como a los autores M° Jesús Zapater Muñoz y Marcos Yáñez Velasco

viernes, 6 de mayo de 2011

Entre haikus y coplas

Recientemente la tendencia más minimalista de la poesía está apostando por el antigua expresión japonesa del haiku. El haiku, derivado del haikai, consta de tres versos sin rima de formación silábica cinco, siete, cinco y su temática siempre debe estar relacionada con la naturaleza. El año pasado el escritor Emilio Pedro Gómez publicó el libro Haikus de la casa (Ed. Eclipsados 2010), una buena muestra de cómo se debe escribir el haiku.
Ciñéndonos a las leyes del haiku y ante la propuesta de mi amigo y escritor Raúl Garcés (quien, por cierto, acaba de publicar su primer libro titulado Cerdito de porcelana y otros microrrelatos , (Ed. Fragua de metáforas. 2011) sobre la visión del Moncayo nevado, mientras tomábamos un café en un bar cualquiera, escribímos a dos manos este humilde haiku:

"Lágrimas blancas
vierte tu desconsuelo
sobre el Moncayo"


Moncayo nevado. Es que la tierra tira mucho...

El Cerdito de porcelana y otros microrrelatos (Raúl Garcés)

Pero ya que estamos escribiendo a la tierra aragonesa conviene recordar que en la formación poética tradicional siempre se ha utilizado por estos lares la copla que, de hecho, es el verso de la jota aragonesa. Miguel Ángel Yusta acaba de publicar su excelente trabajo Cancionero de coplas aragonesas (Olifante 2011) y en él resume la perfecta esencia de la copla aragonesa, de la jota y de nuestra tierra. Este último libro de Mayusta es el resultado de años de dedicación al estudio, a la escritura y a la difusión de la copla. Podría intentar describir en esta entrada algo que solo se puede sentir mientras se lee Cancionero de coplas aragonesas pero baste decir que pocos poemarios me han hecho sentir tanta emoción a lo largo de mis lecturas pasadas. Miguel Ángel con este libro demuestra que la copla nunca pasará de moda y que debe ser difundida y escrita, así como también nos anima a crear nuevas composiciones para nuevas jotas, la expresión musical aragonesa por excelencia, que hablen de todo aquello que quisieron expresar en el pasado y nunca se atrevieron. En resúmen, Cancionero de coplas aragonesas es un poemario imprescindible que, además, anima al aficionado de la escritura para embarcarse en esas tentativas, más o menos acertadas, de crear una buena copla.
 A diferencia del haiku, la copla consta de cuatro versos de ocho sílabas rimandso el segundo y el cuarto en asonante.
Ahora les dejo lo que podrían llamarse, mis primeras tentativas de copla:

"Desde este puente de piedra
he visto al atardecer
una nube de palomas
llevándote mi querer"


"Raros vientos  de piedad
advierto en esta mañana.
El campo ya estará en flor
por la tierra jacetana"

"Estas jotas a l'albada
que son notas de mi amor
caen al olvido, de noche,
mudas bajo tu balcón"


"Yo te regalé un soneto
en el monte de Alcorisa
que fue copla, una mañana,
al encontrar tu sonrisa"

"Qué tiene tus ojos, niña,
que, si ante el Ebro sonríes
sus aguas llevan al mar
esmeraldas y rubíes"

Río Ebro, Puente de Piedra, Puente de hierro, Pilar y La Seo