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miércoles, 3 de febrero de 2010

Lejanía...


Lejana
"La ciudad crepita en la lejanía
con sus estrellas de neón tan vivas
Lucen como las ascuas fugitivas
de la hoguera que en tu piel ardía

Esta noche añoro tu cercanía
el sabor de tus caricias furtivas
por el cielo de estrellas altivas
en lo más alto de la serranía

Hoy estás más lejos que esta ciudad
Mi mirada alcanza los arrabales
pero no puede encontrar tu piedad

Sueño con perderme en los soportales
que guarden en la noche la claridad
de ese amor que nos convierte inmortales."

Inalcanzable
"A través de ventanas y tejados
veo la luna y el cielo estrellado
sobre un oscuro lienzo desdibujado
donde yacen mis sueños congelados

Al otro lado, el sol come a bocados
la nube que pasaba por su lado
El día y la noche son mi pasado
y allí están todos mis besos soñados

Pero más allá del día y el mundo
más allá de la noche... estás tú
inalcanzable allí en lo más profundo

Estás más allá del techo paspartú
de la bóveda del universo inmundo
más allá del inmenso océano azul
más allá... estás tú."

lunes, 3 de agosto de 2009

El océano de la ciudad nocturna.


Llevo unos días trabajando en el turno de noche y ésta es una buena oportunidad para comprobar que el ser humano está diseñado para vivir de día. Es curioso sentarse a observar cómo pasan las horas en las que todo calla o debiera callar y cómo acechan las alimañas nocturnas. Yo trabajo en un piso de lujo, muy céntrico, con ventanas al mar. Sí... ventanas al mar, porque la ciudad de noche es un océano salvaje de enormes transatlánticos que navegan a la deriva sin rumbo fijo o de pequeñas embarcaciones que ni siquiera saben flotar. Es un gran mar de caos e imcomprensión del que hace tiempo salí para quedarme en una isla, como un náufrago al que ya no le quedan botellas que tirar. De todas formas nunca tuve confianza en que alguien las leyera. Así, voy observando como los barcos nocturnos encallan siempre en los mismos arrecifes y nunca se dan otra oportunidad. Sin darme cuenta llega el amanecer bañándolo todo con su luz vital y yo corro a meterme en la cama. Me apresuro a dormir antes de que salga el sol y me demuestre que, aunque el ser humano es diurno, a mí siempre me ha ido mal por el día. Pasan las horas, llega el atardecer y resucito. Es una pena, no me considero vampiro, pero yo estoy encadenado a la noche, a su noche.

"Galerna"

"¿Cómo explicar ahora esta situación?.
Conozco mi rumbo y no puedo remar.
Desde mi habitación con vistas al bar
sólo contemplo la desesperación.

No habrá nadie que implore una oración
por un náufrago marinero sin mar.
Fuerte tormenta, no puedo navegar.
Galerna en la barra sin resiganción.

Es tarde, el mar está a punto de cerrar.
Reinventarse toca a un nuevo final
pero el real ya no se puede esquivar.

Marea baja, restos de un temporal.
Ocaso del sol de amor por que luchar.
La luna te espera en el vaso del mal.

Bébete en un trago el destino fatal."


"Barcos de madrugada"

"El mar nocturno acecha silencioso
a marinos sin rumbo algo perdidos,
barcos de madrugada medio hundidos
sin hora de llegada hasta su foso.

Dueños de nada, pasado glorioso.
Propietaros de los besos huídos
que viven del eco de sus gemidos,
gimen por cada recuerdo doloroso.

Navegan lentos hacia nungún lugar
adorando al demonio de la soledad
y suelen encallar en un triste bar.

Avanzan por inercia, por lealtad,
guiados por faro de falso brillar,
espejismo de última oportunidad."

viernes, 29 de mayo de 2009

"Tú perteneces a la ciudad"


"Mi ciudad palpita en todo su centro
Mi corazón crepita hecho dos nudos
Cuando ella se aleja de mi, "extra muros"
Mi ciudad decrépita está por dentro

Pertenezco a su asfalto y me descentro
Si mi chica no me saca de apuros
Por mi yo nunca dí más de dos duros
Siempre que intento salir, al fin, entro

A veces pienso en volar, en escapar
Tengo mi par de alas en su sonrisa
Pero antes tenemos algo que arreglar

Hay veces que voy bastante deprisa
Y tengo que frenar y no tropezar
Para dejarme llevar por su brisa


Por muy lejos que quiera llegar
Yo pertenezco a la ciudad...
Eso es una gran verdad
Pero muy pronto escaparémos a otro lugar
Porque la ciudad... contigo es otra realidad"


Esta poesía la escribí una noche en la que sentí vibrar la ciudad bajo mis pies cuando yo no tenía ganas de bailar. Es original, como todas, pero creo que tengo que hacer muchos agradecimientos por la ispiración. Quizás la mayor inspiración sea la de tu ciudad de noche un sábado solitario cuando sabes que "perteneces a ella" pero no lo sientes así. Tú perteneces al sitio en el que tu corazón está y el corazón lo has perdido en algún lugar que no se acuerda de ti. Hay una canción titulada "You belong to the city" que forma parte de la fructífera carrera en solitario de Glenn Frey. Es una de las canciones perfectas para los amantes de ese gran instrumento de la noche: el saxofón. Así que un buen saxo, una ciudad encendida de luces de neón y una noche solitaria en la que vibra el cemento bajo tus pies pero no consigue hacerte bailar. El video pertenece a la gira de 1995 de los Eagles y es en directo desde Nueva Zelanda. Existe un video en youtube de ésta canción con mayor calidad visual y de sonido... pero he querido colgar ésta versión porque me parece genial la acutación aquí de Glenn Frey. Fue un concierto en el que no paró de llover y de hacer frío... lo que aumenta el dramatismo de la escena.