
Hola lectores, buenas tardes. Hoy quiero escribirles para comunicar que esta noche comienza mi turno nocturno y taciturno. Si estos días me ven algo ausente se debe simplemente a las dificultades que encuentro para cambiar las horas de sueño. Antes de someterme a la noche quiero contarles una historia como excusa para dejarles una preciosa canción.
"Era un día gris de abril, hace un par de años. Yo caminaba con las manos en los bolsillos por el Paseo de la Independencia buscando un bar con luz amable que invitara a tomarse un café. Ante la ausencia de bar inspirador viré hacia la izquierda y en la plaza de Santa Engracia encontré el San Siro. Me disponía a entrar cuando me detuvo la suave melodía de una guitarra acústica callejera. Al instante reconocí la melodía. Se trataba de “Feel like going home”, una joya escondida en el único disco publicado por el grupo The Notting Hillbillies en 1990. A ese grupo pertenecía Mark Knopfler, en una de sus aproximaciones excelentes al country. Pues bien un guitarrista callejero estaba interpretando esa melodía que yo creía desconocida para el resto del mundo. Me dirigí hacia el músico callejero y, al terminar, le aplaudí. Acto seguido le invité a un café.
En el San Siro pude observar que el músico no tenía muy buen aspecto. Vestía un jersey bastante viejo, raído por las mangas y unos vaqueros descoloridos. Entablamos una conversación musical que rápidamente giró hacia el plano personal. Al menos coincidíamos en que los dos teníamos un padre que se había olvidado de serlo aunque su destino había corrido peor suerte que el mío. Su vida había sido siempre la guitarra y decía que se consideraba un músico viajante que iba en busca de un hogar para estabilizarse. Me dijo que una vez había encontrado una de esas chicas que guardan el secreto de tus sueños en el fondo de sus pupilas, que sentía mil razones para decirle que le quería pero que calló por no querer condenarla a una existencia errante. Yo le hablé de “trabajo” pero él decía que prefería tocar en las calles. Después seguimos hablando de música, de Mark Knopfler y de esa canción que interpretaba y que irónicamente se titulaba “Me siento como si llegara al hogar”.
Pasó el tiempo, pasó un año y yo fui a ver un concierto de los Eagles en Madrid. El día anterior al concierto acudí al Café Gijón de Recoletos donde tenía una cita con una vieja amistad. Me senté en una mesita que había al lado de la cristalera y pedí un Dry Martini. Tras el primer trago levanté la vista y vi que un hombre me saludaba desde una mesa que había al fondo del Café. Me acerqué y allí estaba mi viejo amigo, el músico ambulante, vistiendo un bonito traje de un color azulado acopañado de una mujer rubia de rostro sincero. Se levantó de su mesa y se acercó a mí:
- Hola, amigo. ¿Cómo estás?. Ven que te invito a un Manhattan. ¿Lo prefieres de bourbon?
- Por supuesto pero… aquí un Manhattan puede costarte un ojo de la cara…
- Tranquilo, las cosas me van muy bien. Trabajo en una orquesta y durante la semana en una fábrica. El sueldo está muy bien y vivo cómodamente.
- Entonces, ¿ya encontraste un hogar?
Mi amigo el músico pasó su brazo sobre mi hombro y señalando a la mesa donde estaba sentado me dijo:
- Ella es mi hogar.
Al fin aquél músico volvió a encontrar a la mujer que guardaba sus sueños en el fondo de una mirada. Aprendió a decirle "te quiero".
¡FELIZ SEMANA!"
Ahora les ofrezco un video memorable. Se trata de Tom Jones interpretando "Feel like going home" con un fondo excelente de guitarra interpretado por Mark Knopfler. Especial atención al solo de Knopfler.
PD: En el enlace de la Biblioteca de Babel el poeta Fernando Sarría ha publicado mi relato perdedor (me gusta llamarlo así) "Bajo la lluvia". La Biblioteca de Babel es un espacio creado por Fernando Sarría para publicar relatos breves. ¡Ánimo y a escribir!.