Mostrando entradas con la etiqueta terceto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta terceto. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de junio de 2010

Recitales poéticos en Torrero (once y doce de junio)


Mañana día once de junio, viernes, se celebrará en el barrio zaragozano de Torrero un recital poético en el que tengo el honor de participar. La dirección es C/ Sos del Rey Católico en una plaza nueva aún sin inaugurar a partir de las 20:15 horas. Les esperamos.

El último día que visité la Feria del libro de Zaragoza pasé por el Café Argensola. Allí escribí un terceto mientras esperaba que se enfriara el café.

Evolución natural

Me regalaste un día tu sonrisa
y una lágrima en un bar derramada
después fuiste el recuerdo en mi cornisa

Yo respondí con la tierra quemada
y una lágrima que lloré mil noches
agua pasada de senda marcada

Suelo ser experto en los malos broches
pero al fin clausuré la historia eterna
la bebí en la noche de los derroches

Hoy, lejos del mar, siento la galerna
y el eco de un despiadado oleaje
ramaje cuando el dorado gobierna
Acompañaré al río en este viaje


El día doce de junio sábado a las 22:00, lecturas poéticas en el Parque Grande, fuente del batallador. Participan: ALFREDO SALDAÑA, ALMUDENA VIDORRETA, FERNANDO SANMARTÍN, TONI TELLO, ALBERTO ACERETE, JESÚS SORIA, ENRIQUE CEBRIÁN, BRENDA ASCOZ, ÁNGEL SOBREVIELA, RAÚL HERRERO y RICARDO DÍEZ.

sábado, 13 de marzo de 2010

Cuarteto de sueños

Hace unos días caí por un blog llamado "Embam" cuya dirección es www.azpeitia-aleph.com y cuyo autor, como la dirección indica, es J.Antonio Azpeitia. Este blog aparece en mitad del océano cibernético como un bonito remanso de tranquilidad que invita a la lectura de unos poemas dignos de dedicarles toda nuestra atención, un lugar para descansar de la ajetrada vida diaria. Recuerdo que hace unos días leí una entrada donde el autor proponía el reto de publicar cuatro poemas encadenados. Me pareció una bonita idea así que no he podido resistir la tentación de publicar cuatro poemas que, bien mirados, podrían estar conectados entre sí como el sueño de una noche cualquiera. (Espero que tengan el valor de leer cuatro poemas de una tacada. Los que no lo hagan prometo que están excusados). Todo empezó un día gris y lluvioso en Zaragoza...


"Mañana lluviosa"

"Está lloviendo. Mañana gris, lenta
Está lloviendo sólo en Zaragoza
pero creo que todo el mundo esboza
esta mueca tan triste y tan mugrienta

Lloviendo, ya la Tierra se lamenta
y por estos riachuelos solloza
Lluvia es canción que a mi alma destroza
lágrimas de un marino contra el viento

Sin embargo, esta lluvia acariciará
tu rostro suave, inundando mis huellas
Cualquier surco mío en tu piel borrará

Por la noche este rocío de estrellas
la esperanza a tus ojos devolverá
Lloverá... ahogando mis epopeyas."



"Décima a Hoffmann"

"¿Música quieres escuchar
en lugar de oír mi verso?
¿Quieres nublar mi universo?
¿No quieres adivinar
el lado oculto inverso
que mi alma te revelará?

Cuando mi corazón abras
mi poema confesará
que esa música empieza
donde acaben mis palabras."


"La música empieza donde acabe el lenguaje"
. Frase de Ernst Theodor Wilhelm Hoffmann, compositor y cantante tenor alemán que formó parte del movimiento romántico en la literatura de su país.

"Terceto melancólico"

"¿Qué pretende este halo de ensoñación
rodeando la luna llena de misterio?
¿Qué pretende la bruma en la estación?

El hombre de semblante gris, tan serio
cruza el río en plena noche oscura
¿Qué hace por la tapia del cementerio?

Cuando el nimbo del farol procura
adivinar el limbo de un perdido
¿de qué sirve en un clochard su tortura?

La luna, el farol y el hombre han huido
y ya sólo queda la noche eterna
En ella estoy yo, aún suspendido
mientras la melancolía gobierna."


"Soñé que dormía"

"Anoche soñé que dormía de día
y soñaba que en mi sueño escapaba
hasta donde la vista me alcanzaba
y en mi pesadilla, otra vez, me perdía

Era una música que me ensordecía
al ritmo que tu boca me besaba
y que cada vez más se acompasaba
al ritmo que mi corazón latía

De un golpe seco acabé con todo
con la pesadilla, el sueño y el dolor
y al despertar quedé petrificado

Porque acabó en el suelo mi temor
mi sueño hecho añicos, desvencijado
Tendré que comprar otro despertador"


FIN DEL SUEÑO


miércoles, 10 de marzo de 2010

Tú a l'albada


Cuando los recuerdos, buenos o malos, te abruman y no te dejan descansar. Cuando la ciudad te sobrepasa y ya no puedes continuar, un viaje en tren hacia las montañas es uno de los mejores reparadores que puede existir.

Tú a l'albada

"Cogí el tren como quien bebe un bálsamo
y cuando al monte iluminó l'albada
dibujé tu mirada en el páramo

Dejé ayer la ciudad arrinconada
allí donde el crepúsculo ardía
en luna de la pupila añorada

Mientras se alargaba lento el día
llegó la compañía de tu ausencia
y urdí mi melodía, tardía

Al fin te reflejo, sin tu presencia
Ahora recobra todo el sentido
y las nubes a huir cogen tendencia
mientras camino por Monte Perdido."


El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es un buen paraje para perderse y admirar amaneceres o recordarlos...

Fotografía de Monte Perdido

viernes, 18 de diciembre de 2009

Tranvía en mi Gran Vía y mi Gran Vía en Madrid


Hace unos pocos días reconozco que desacostumbradamente estaba sentado frente al televisor y Sinatra no estaba en la pantalla. En su lugar mis ojos eran testigos de un documental dedicado a la Gran vía de Madrid que cumplió, hace muy poquito, cien años. Un centenario que yo siento debo celebrar porque es una de mis avenidas favoritas. Sí, habrá mucha gente, muchos coches, y ruidos pero es lo más parecido a Nueva York que he encontrado cerca de mi casa. También, uno de mis bulevares predilectos, es la Gran vía de Zaragoza. Recordé esto y me lancé a la calle en busca de mi destino que, a buen seguro, reinaría en el fondo de una tacita de café. Desgraciadamente al llegar a la Gran Vía zaragozana recordé que mi bulevar preferido ha sido destrozado. ¿La razón?: las obras del tranvía. A mis dos gran Vías les he dedicado dos poemas:

"Centenario de la Gran Vía madrileña"

"Hoy me perderé en este bulevar
de películas y cines olvidados
hoy es un buen día para recordar

Muchos de los teatros hoy cerrados
guardan el eco de un ayer glorioso
pero hoy lloran neones apagados

Puedo ver entre el tráfico frondoso
la luz del Capitol, que es del pasado
Frente a mí surge un Café nebuloso

Cien años permaneces a mi lado
cien años en esta ciudad impía
Cien siglos me hubiera a mí costado
olvidar lo que soñé en Gran Vía."




"Diciembre en Gran Vía zaragozana"

"Perdido como un tranvía en Gran vía
nublado como el cielo del pecado
hoy se preguntaba si resistía
el desahuciado que duerme a mi lado

Ayer preguntabas por qué vivía
Era, mi amor, por dormir a tu lado
Ahora ya no sé si serviría
una vez ya por ti abandonado
pero juro que me la jugaría
con todo de nuevo a ti apostado
porque yo sólo por ti moriría
como tantas veces lo he demostrado

¡Que cierren los bares, que guarden mi madrugada!
que muero de frío por esperar tu llegada
¡Que se apague el neón de tu imagen soñada
que quiebre la luna el rincón de mi morada!."


Esta fue la Gra Vía del pasado, Gran Vía zaragozana que ya nunca estará a mi lado:

domingo, 13 de diciembre de 2009

He regresado a Segovia


Hace casi medio año viajé por primera vez a la noble tierra castellana de Segovia, la deseada. Su tierra me enamoró para siempre. Este invierno he podido regresar y conocer mejor su incomparable historia, sus leyendas y sus rincones más fabulosos. A todo el viajero que se aproxime por Segovia recomiendo la visita obligada de la Pensión donde estuvo hospedado Antonio Machado durante veinte años. Allí podemos disfrutar de sus fotografías, sus versos escritos en las cartas secretas a una mujer casada apelada Guiomar y la participación activa que Antonio desempeñó en la vida social de Segovia con su apoyo incondicional a la República. También podemos leer la última carta de Antonio Machado desde el exilio en Colliure donde nos cuenta las penurias que supuso para él y su familia pasar la frontera hacia Francia. Normalmente es un lugar olvidado por el turista y por la misma Oficina de Turismo de Segovia. La pensión donde se hospedó Machado está en la Calle de los Desamparados, Número 5. Otra recomendación que no puedo dejar pasar es la de visitar la Iglesia de la Vera Cruz. Esta iglesia templaria y misteriosa acogió a la órden de Malta y es totalmente única por su planta dodecagonal y por su altar en dos alturas que exhibe un Cristo románico espectacular. Además de caminar por los barrios de la vieja Segovia y disfrutar de su gastronomía también he podido cmprobar lo fría que es esta tierra, paraje ideal para disfrutar una navidad. Nada más, solo un terceto dedicado a Segovia y disculpad mi momentánea ausencia del mundo del blog.



Regreso a Segovia.

“Con el frio he regresado a Segovia
a las calles que guardan mi memoria
pero el presente de ayer ya no agobia

Enrevesada con su propia historia
sus muros cantan ecos de Machado
Cartas sin abrir para su amatoria

Caminando por un rezo olvidado
procedente de una iglesia templaria
recuerdo un beso en la noche robado

La sierra ya es blanca, ya es mi adversaria
Pero hoy no congelará mi corazón
Se ha liberado mi alma carcelaria
Y una llama tiembla de nueva agnición.”

domingo, 29 de noviembre de 2009

La mañana lluviosa de hoy


"La mañana amaneció lluviosa
enjuagando los recuerdos, la pena
enjugando la mirada llorosa

La mañana se despertó serena
limpiando con su llanto tu hermosura
llorando lo que mi alma almacena

La mañana llovió con tu ternura
distrayendo lágrimas de ausencia
diluyendo en el café tu figura

Pero ya es Mañana sin tu presencia
y Ayer en otoño fue olvidado
cuando recuerdo en tu evanescencia
que la mañana es Hoy sin pasado."


Las primeras luces de la mañana iluminaron unas pequeñas lágrimas brillantes que lloraba el cielo. Parecía una lluvia diferente, limpia y nada triste. Al contemplar la lluvia recordé la fotografía de Cary Grant que encabeza el texto. Siempre me ha encantado ésta fotografía en la que Cary parece ver otro sentido a la lluvia, muy lejos de la nostalgia del recuerdo. Hasta hoy no le había puesto palabras aunque lo había intentado en más de una ocasión. Hoy, al fin, he quedado más satisfecho del resultado final.