Mostrando entradas con la etiqueta teresa wright. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta teresa wright. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de abril de 2011

Shadow of a doubt (Alfred Hitchcock. 1943)

El tío Charlie (Joseph Cotten) llega a Santa Rosa
 Siempre es un placer repasar la primera época norteamericana de sir Alfred Hitchcock porque la considero absolutamente brillante y digna de cualquier tipo de admiración posible que, por otro lado, siempre será insuficiente. A esta primera época pertenece Shadow of a doubt con un soberbio y malvado Joseph Cotten (más atormentado que nunca) y una adorable Teresa Wright. Realmente creo que, hoy en día, pocas experiencias más gratificantes se pueden encontrar, no solo en el mundo del cine.
¿Adorable, el tío Charlie?
 El tío Charlie, el simpático y encantador tío Charlie, está de vuelta en Santa Rosa para visitar a su hermana Emma (Patricia Collins) y a toda la familia. Su sobrina Charlie (Teresa Wright) que además de llevar su nombre siente verdadera adoración por su tío, le recibirá con los brazos abiertos igual que el resto de la familia, a excepción quizá del marido de Emma, Joseph (Henry Travers), que además presume de ser un gran aficionado a las historias de detectives. 
 Desde el primer momento, el espectador sabe que el tío Charlie es culpable y está escapando de algo y sin embargo, Hitchcock mantiene la tensión y la intriga totalmente intactas centrando la atención en los cambios experimentados por el protagonista negativo de esta historia. Poco a poco el tío Charlie irá despojándose de su máscara y comportándose de manera más cruel y agresiva contra su sobrina. La situación empeorará considerablemente cuando su sobrina se enamora del detective Jack Graham (Macdonald Carey) quien rápidamente identificará al tío Charlie como el famoso asesino de viudas que se encuentra en busca y captura de costa a costa.
 Es una de las películas que más me apasionan de Hitchcock y sin embargo no es tan reconocida como otras de su filmografía. Particularmente, el comienzo me parece soberbio. Charlie (Joseph Cotten) consigue escapar de un apareja de policías que le persigue. En un plano fijo desde la azotea de un edificio, recordando a “M” de Fritz Lang, Hitchcock nos muestras a los policías por el callejón donde han perdido el rastro de Charlie. Con un giro de cámara Hitchcock nos muestra el rostro de Charlie mirando a los policías desde el tejado de la azotea. Me parece una escena maravillosa. Otra escena que llama la atención es el momento en que la sobrina de Charlie (Teresa Wright) empieza a comprender que su tío, por el que sentía tanta adoración, no es la buena persona que aparenta ser y empieza a desconfiar de él. En esa escena el personaje de Teresa Wright se queda en el recibidor de casa, fuera, cuando Charlie ya ha entrado en ella. Charlie está dentro de casa, en sombra y su sobrina está iluminada por el sol, justo en la entrada. A mí me recuerda a John Ford, a Ethan, a “Centauros del desierto”. 
La imagen de Teresa Wright nos remite inevitablemente a Ethan, de "Centauros del desierto"
 Verdaderamente creo que con La sombra de una duda estamos ante una de esas joyas imprescindibles de Sir Alfred Hitchcock


domingo, 12 de abril de 2009

The best years of our lives (1946. William Wyler)




"Los mejores años de nuestra vida", es el título en castellano. Me vuelvo a enfrentar desde estas líneas a otra joya hecha celuloide y otra de las películas que llegan a rozarte el corazón. Es la historia de tres soldados que regresan a casa tras la segunda guerra mundial. Tres vidas que se encuentran en la avioneta que les lleva al hogar y la readaptación a la vida cotidiana que llevaban antes del conflicto. Fredric March es Al Stephenson, un padre de familia que tiene un empleo asegurado en un importante banco de la ciudad. Dana Andrews es Fred Derry, un tipo humilde con un trabajillo sin importancia al que ya no puede acceder tras la guerra, que tiene una novia (Virginia Mayo) que parece haberse olvidado de él y con unos padres que viven casi en la miseria. Harold Russell es Homer Parrish, un jóven estudiante que regresa a casa mutilado, tras haber sobrevivido a un incendio, habiéndole amputado los dos brazos y llevando en su lugar dos garfios que maneja con las articulaciones del codo. El primero en llegar al hogar es el jóven Homer y esto da lugar a una de las primeras frases de la película que te dejan clavado en el sillón. Fred dice: "Hay que agradecer la eficacia del cuerpo de la marina al enseñar al muchacho a manejarse con esos ganchos" y Al responde: "Sí... pero no le explicaron cómo abrazar a su novia". Estas frases se funden con la imágen de Homer clavado en el suelo con cara de tristeza mientras su novia Wilma (Cathy O' Donnell) le abraza. De esta forma tan contundente comienza una película que, además de maravillosa, no deja de ser crítica. La primera frase que he comentado entre Al y Fred ya deja ver cierta intención crítica. Esta intención llega a ser un hecho ya consumado en la primera conversación de Al con su hijo la noche en la que ha regresado a casa. Tras hablar con su hijo acerca de la bomba atómica y sus consecuencias Al, con mirada perdida, dice: "No, he estado allí (en la guerra) y no he visto nada". La dificultad de la adaptación vivida por Fred es otro apartado crítico, así como las secuelas psicológicas que soporta Homer al intentar vivir su vida de antes sin poderse valer por sí mismo. En el apartado de las relaciones sentimentales, el caso de Homer es un ejemplo para las demás parejas. Si Homer consigue vencer sus dificultades y casarse con su novia Wilma, todo es posible. Fred, tras dejar a la novia que tenía antes de la guerra, se enamora perdidamente de la hija de Al (Teresa Wright). Fred consigue superar las dificultades que se le presentan con Al y termina con ella. En el caso de Al, simplemente, ver cómo su mujer soporta las rarezas de ese hombre, ya mayor, que ha regresado al hogar tras una larga contienda ya es suficiente. El papel de Mirna Loy como esposa de Al es inmejorable y muy entrañable. También hay que recordar al tío de Homer, papel protagonizado por Hoagy Carmichael, propietario de un bar donde suelen emborracharse y salir de copas los protagonistas. Un gran peliculón que nunca me canso de ver. Fue ganadora de ocho oscars.