Mostrando entradas con la etiqueta jazz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta jazz. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de diciembre de 2011

Ignorancia


Estaré en mi hogar,
voy camino a casa.


Las palabras resuenan en mi memoria
como un deber.

Sin embargo, hay quien dice
que, al final, el destino
se desdibuja como se borran las promesas;
y entonces la palabra,
errante como el paso,
sería solo el método de permanecer:
esto es, pura nesciencia.


Porque el hogar no existe
sino el nómada eterno
y ese gran monstruo,
reloj megalodáctilo,
siempre acechando detrás de su presa.

What are you doing New Year's eve? (Ella Fitzgerald)

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Como humo de tabaco


Has corregido el suave matiz
que la madrugada
perfila en mi soledad
y el perfume de tragedia, azabache,
que habita en tu cabello.
Has despistado
el blanco frío de tus manos, ateridas,
y las heridas que rodean tu corazón.

Enciendes otro cigarrillo,
por teléfono,
y envías tus señales de humo
para que las reciba, una noche más,
el revólver sin balas
en la recámara de mi voz.

Otra vez el mismo sueño,
tu mismo aroma,
y ese bosque inequívoco y urbano
repleto de cariátides
que llevan tu rostro.


Amanecerá, seguramente,
lejos de aquí,
en alguna playa
de agua esmeralda.

Smoke dreams (K. D. Lang)


My last cigarrette (K. D. Lang)


Estas dos canciones que se pueden escuchar después del poema son de K. D. Lang y pertenecen a su álbum titulado Drag en el que todos los temas están dedicados a la adicción al tabaco.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Tony Bennett mantiene vivos los buenos tiempos

Tony Bennett, imagen reciente
Así es. En 1974 Frank Sinatra regresaba a los escenarios, en el Madison Square Garden de Nueva York y proclamaba que era el último cantante de bar (saloon singer) vivo, exceptuando al borrachín de Dean (Martin) y a Tony Bennett. Más tarde le preguntaron si había pasado por alto a Sammy Davis Jr. pero respondió que Sammy era mucho más que un cantante de bar. Pero esta es otra historia. Lo importante es que en ese concepto de 'saloon singer' que tanto utilizaba Sinatra cuando se enfrentaba una y otra noche a aquellas baladas de blues, de desamor, de bar, cigarrillo y vaso de whiskey medio vacío, a altas horas de la madrugada, en ese concepto, como digo, el último superviviente, sin duda, es Tony Bennett. Y Tony se está esforzando para que nada de esto muera, por mantener vivos los años dorados del swing, los viejos buenos años del verdadero sonido, del verdadero cool, del crooner, del cantante de jazz. Esto es lo que sigue haciendo con su Duets II donde comparte micrófono con, ¡atención!, Lady Gaga. Después de escuchar The lady is a tramp por Tony Bennett y Lady Gaga me pregunto una y otra vez por qué la voz de esta mujer está tan sumamente desaprovechada proyectando una imagen y publicando discos como puro producto comercial que se esfuerza en alargar la farsa, pongamos por ejemplo, de una Madonna crepuscular que ha perdido definitivamente el norte. Para muestra, un botón:



No, Lady Gaga no sacará un disco de jazz pero ha demostrado que podría hacerlo, como la mejor. La tristeza es que no podrá hacerlo, o peor aún, no le dejarían salir de esa imagen que produce y de ese... pop? que publica.

Amy Whinehouse ya había podido demostrar sus excelentes cualidades como voz de blues, heredera quizá de Billie Holiday que, lamentablemente, se quedó en el camino. Al menos, su música sí era más arriesgada en ese sentido que la que ofrece Lady Gaga. Junto a Tony Bennett su última grabación, la maravillosa balada Body and Soul



En definitiva, Tony Bennet ha realizado un trabajo espléndido rescatando nuevas figuras para el sonido de los viejos tiempos. Ya nos tenía acostumbrados a estos experimentos cuando compartió anteriormente escenario con Christina Aguilera para la canción Steppin' out with my baby:



Como regalo para nuestros oídos podemos escuchar en este Duets II el dúo junto a Aretha Franklin sobre la canción How do you keep the music playing y junto a Andrea Bocelli Strangers in paradise Y es que por algo Sinatra cantó con él a dúo New York, New York en el disco Duets y por algo compartió escenario con su paisano en más de una ocasión.

Anthony Dominick Benedetto (Tony Bennett) nació en Queens un tres de agosto de 1926. Paisano de Sinatra, crooner, cantante de jazz pero posterior. Probablemente esta fue su cruz. Mientras Sinatra deslumbraba en 1939 Tony Bennett comenzaba en la década de los cincuenta junto a la orquesta de Count Basie. La constante comparación con Sinatra a lo largo de toda su carrera fue inevitable pero Tony, siempre sonriente y amable, dijo que Sinatra era su ídolo, simplemente era el mejor. No obstante, Tony Bennett es dueño de una voz prodigiosa con registros muy amplios que, con el tiempo y a su edad, no han variado. Eso sí, ahora su voz es más rasgada pero no deja de ser este un aliciente más en el canto de su vocalización. En los años ochenta Tony Bennett volvió con fuerza a los escenarios y se ha mantenido desde entonces en la cima, siendo ahora el último superviviente de los años dorados. Además, una vez se dejó el corazón en San Francisco...

lunes, 22 de agosto de 2011

Este presagio que me habita

Algo de nieve para refrescarnos, en pleno agosto...



En este océano en calma
de marea gris y atardecer incandescente
advierto un presagio que me habita.

Me aterroriza como crestas de ola
o ejército de lanceros acuáticos,
clavados contra el cielo.
Tiembla como el final de la llama
prendida en el candil.
Es tu mirada que calla
cuando niega un beso
o la infancia que hiere profunda,
desde un viejo puerto.

Este presagio que me habita 

como un abismo temporal
es un silencio que insulta, si ausente,
tan presente como mi destino


La canción es I can't get started (Ira Gershwin & Vernon Duke) interpretada por el excelente saxofonista Cannonball Adderley.

sábado, 20 de agosto de 2011

My personal jukebox (8)

Luois Armstrong fue quien popularizó con mayor difusión esta canción popular procedente de Nueva Orleans con raíces gospel que se utilizaba principalmente como marcha fúnebre. Nada que ver con el resultado que se obtuvo al ser interpretada por bandas de jazz y dixie en la primer amitad del siglo XX. Hasta esta sección titulada My personal jukebox, un poco ya olvidada, traigo hoy el dueto formado por Danny Kaye y Louis Armstrong interpretando esta canción en una delirante escena de la comedia biográfica titulada The five pennies (Tu mano en la mía) dirigida por Melville Shavelson en 1959. En ella Danny Kaye interpreta el papel del trompetista Red Nichols.



Siguiente video, la canción Lullaby in Ragtime (compuesta por Syilvia Fine, esposa de Kaye) intepretada por Danny Kaye y Barbara Bel Geddes en la misma película:



The five pennies (Melville Shavelson. 1959)
Lullaby in Ragtime (Sylvia Fine. 1959) 

Y lo mejor que podemos hacer es escuchar a la orquesta de Louis Armstrong interpretando When the saints go marching in, de verdad y sin chistes como en el caso anterior:

martes, 12 de abril de 2011

Más poemas

Ya sé que últimamente solo publico poemas en el blog pero no me he olvidado ni del cine ni de la música. Lo que ocurre es que para hablar de una película necesito más tiempo que para transcribir un poema. Así que hoy os presento un par de poemas más y os prometo que la siguiente entrada versará sobre el cine. El primer poema está dedicado un fuerte día de viento, típico de Zaragoza. El segundo, a uno de mis músicos favoritos.


Fotografía de Elen

Bandadas de cierzos

Bandadas negras de cierzos
atraviesan la avenida
y merodean por las más recónditas callejas.
Son pájaros ladrones de amores
que vuelan bajo,
a ras del suelo,
picoteando los corazones.
Son rápidos,
casi fugaces,
plumajes mimetizados con el paisaje
y vuelan raso,
arrancando baldosas,
hojas muertas,
primaveras;
arrancando amantes
de su simetría.

Así son los cierzos.
Pájaros que nunca emigran
y forman parte ya de tu ciudad,
de tu historia,
de ti.

Si en tu paseo diario,
en el café de las tres,
o a medianoche en un bar
encuentras a uno de ellos,
pregúntale si alguna vez
ha conocido unos ojos
sin rastros de viento.

Abril septembrino

Hoy el viento
parece llevarlo todo
en este día azul y abrileño
donde todo parece, también,
regresar.
Es el viento
-o quizá eres tú-
quien, en mitad de este callejón,
arrastra hasta mis pies
las hojas de otoño
en plena primavera.
Es el viento
-o quizá seas tú-
pero no hay piedad
en este recuerdo azul
que tiñe de rojo
todo este verde sendero
que atraviesa el viejo parque.

Ahora, un sol mortecino
besa mis labios impregnado con tu sabor
y desde la puerta de un Café
me atrapan las notas incomparables de
‘I get a kick
out of you’

Después de todo,
dentro de este bar
y al lado de Cole Porter,
es seguro
que el viento amainará
sus fríos brazos de septiembre.

Versión de "I get a kick out of you" de Charlie Parker


AÑADIDO NECESARIO


Hoy a las 19:30 en la Biblioteca de Aragón asistiremos a la doble presentación de Olifante Ediciones con las obras "Cancionero de coplas argonesas" (Miguel Ángel Yusta) y "Babel en las manos" (Fernando Sarría). Roberto Malo Manuel Martínez Forega presentarán "Babel en las manos". Javier Barreiro y José Luis Melero presentarán "Cancionero de coplas aragonesas". Nos vemos!

domingo, 3 de abril de 2011

Abril Añil


Contradicción


Esta noche de alcantarillas suplicantes
y cuerpos temblorosos.
Esta noche, en la avenida
de las casas prohibidas,
una farola toca un blues
apoyada bajo la luz de un saxofón.


Esta madrugada de coches febriles
y motores rugientes,
llenos de alcohol.
Esta última hora

en que un anuncio de neón
-o un beso tuyo-
se posa en un pájaro medio fundido,
dibujante de persianas sobre tu espalda.
Este último suspiro
en que un taxi me toma porque estoy libre
y me lleva hasta tu barrio,
sin embargo, me ocupo en arreglar
todas nuestras cuentas perdidas.


Porque un optimista diría
que el tiempo de crisis es tiempo de cambio,
yo quiero decirte,
en este último momento
cuando está a punto de amanecer la luna,
que ese tiempo fue tiempo gastado, sin más,
tiempo perdido.


Ahora, toma un vaso de agua
y seca la ausencia del llanto.
Y si no quieres volver a verme, si me odias,
vete, lo más lejos que puedas...
Vete y abrázame.




Primer abril


En los primeros pálidos días de abril,
cuando el invierno ha trasnochado
y su resaca solo es un extraño reflejo
o consecuencia del otoño,
hay un viejo que camina,
próximo al seminario de San Carlos,
por vías sepultadas en el paso del tiempo.


Su trayecto es un círculo cerrado
limitado a esta ciudad que ama.
Aquí no hay primavera ni invierno,
ni verano ni otoño.
Aquí, donde solo existe un viaje de ida,
hay unas ruinas reposando bajo tierra
mientras otras, más humanas, no consiguen descansar
y viajan circulando en tranvías
de horarios indefinidos
y andenes de paso.


El secreto está
en nunca dejar de viajar
El saxo es de Ben Webster. El tema es It never entered my mind

miércoles, 30 de marzo de 2011

Versos de cinema (8)





Cines Robledo

En el otoño de la existencia,
de lo vivido, 
quizá nos quede solo
el rastro de migajas
desde el colegio al patio de recreo.
De toda una vida
quizá recobremos, tan solo un instante,
la primera sesión continua
en los cines Robledo.
Aquella primera caricia,
y aquel beso inolvidable y furtivo,
al final del paseo, por el puerto.


Pero aquella puesta de sol
que contemplé, en tu mirada,
no es la misma que hoy puedo ver,
desde la mía.
¿Dónde estás, al final del camino,
cuando realmente te necesito?


Hoy creo que no hay fronteras ni distancias
y que, en el otoño de mi vida,
solo importa tu primavera.

Los antiguos cines Robledo de Gijón

Volver a empezar (José Luis Garci. 1982)

lunes, 28 de marzo de 2011

Mis discos favoritos: Bing & Satchmo (1960). Más Bing Crosby y Louis Armstrong


Después de compartir escenarios, conciertos, programas de radio y televisión e incluso películas, Bing Crosby y Louis Amrstrong decidieron dejar una sólida constancia de sus colaboraciones en el primer y único LP que grabarían juntos: Bing & Satchmo (1960). Con la orquesta y los músicos de Louis Armstrong, junto con los arreglos de Billy May, el resultado es una de las mejores manifestaciones históricas del swing, casi una reivindicación de que, en 1960, era una música que estaba todavía muy viva (y que sigue viva hoy en día). En este LP se ofrece un swing fresco y joven mezclado con algunos temas de blues que, en la voz de Bing, balancean de una manera irresistible. Creo que Bing Crosby nunca ha cantado mejor que en este LP. La buena noticia es que en este año 2011, al fin, ha sido editado en CD con una remasterización estupenda (por una vez) y temas añadidos de la banda sonora de "Alta Sociedad" y de actuaciones con Bing Y Louis en la radio. Una joya de CD, vamos. Este disco, o esta fiesta, comienza con el tema Muskrat ramble que ya hiciera famoso Louis Armstrong en 1926. En el comienzo de la canción Bing Crosby comienza hablando con el coro para dar la bienvenida a Louis Armstrong que entra cantando con un swing genial:

El segundo tema es "Sugar":

Let's sing like a dixieland band:

Way down yonder in New Orleans:

Brother Bill:

Y ahora, para terminar, el tema Now you has jazz que ya vimos aquípero esta vez, en directo:

Espero que lo hayan disfrutado.

lunes, 14 de febrero de 2011

Tentativas nocturnas

Puerta del Duque e iglesia de San Miguel. Zaragoza antigua.
Tal y cómo titulo esta entrada, el siguiente poema es una tentativa nocturna (por la hora en que fue escrita) de acercarme a la estructura de los versos Alejandrinos, formación poética muy utilizada, entre otros, por Juan Ramón Jiménez al que he dedicado últimamente buena parte de mi lectura. A mi amigo escritor Fernando Jiménez-Ontiveros, cuyo blog es referencia imprescindible y del cual he aprendido y sigo aprendiendo más cada día, va dedicada esta entrada con mis mejores deseos de una pronta recuperación.

Entre las orillas del mundo

"Los días se ralentizan aquí en San Miguel
esperándote en la terraza de este Café,
deshojando versos de Juan Ramón en papel
e intentando adivinar dónde acabó mi fe.


Seguramente el fondo en los ojos de Francina,
donde pasa el paisaje, donde se apresa el tiempo,
donde amanece y lánguido el ocaso culmina,
guarda el final del viaje, junto a la edad del viento.


Pero el paisaje no pasa ni pasa la vida
porque el mundo es una cárcel de estrechas orillas.
A un lado, el dorado viejo como vieja herida.
Cielo nocturno al otro, donde tú siempre brillas.


Pero basta de quimeras que ya va cayendo
la tarde y los autobuses rojos y fugados
se proyectan, mientras la ciudad va envejeciendo,
hacia una puerta inexistente, ya resignados.


Los primeros faroles dibujan incendiada
la noche y sobre la campana de los perdidos
crepúscula la luna, cual daga atravesada,
viene a iluminar el rostro de amores huidos.


¿Dónde estás ahora, dónde posas tu mirada?
Tus ojos melancólicos parecen estar
en ese lugar de la aurora más alejada
del lúgubre rincón donde te pude besar.


Creo que estás, esparcida por el firmamento.
Que eres estrellas, planetas, música callada.
Eres la carne, la flor, el beso y el lamento
cuando deshojas en mi boca esta encrucijada.


Ahora, la noche habita en todas estas calles
y eres la luna argentina, leve y escapada.
Deseo que ilumines mis más lóbregos valles
que me eleves al sol de la mañana dorada."


La fotografía es una antigua instantánea de la Plaza de San Miguel en Zaragoza. En ella se puede observar la Puerta del Duque, hoy desaparecida y pintada sobre una fachada. La iglesia está hoy prácticamente igual.

AÑADIDO NECESARIO:
Y al ser hoy el día que es, no quiero dejar al mundo sin la mejor canción de San Valentín que se ha compuesto. "La trompeta más triste del jazz", Chet Baker, grabó en estudio la mejor versión de "My funny Valentine" (Rodgers and Hart. 1937). La del siguiente video es de 1987 aunque, cómo no, siempre nos quedará Sinatra. Ahora, díganme ¿Sinatra o Baker?.

lunes, 7 de febrero de 2011

Eco en mis pasos



La ciudad en domingo,
pálidamente soleada,
parece diseñada por Matheson.


Pero no yo soy leyenda,
ni lo seré,
ni sigo caminando por huir
del plañir de esa campana.
Mientras, revela que no todo murió en sábado
el rugido de una Harley lejana.


No todo terminó anoche,
al punto en que te vi marchar,
cuando colgaste el broche,
cuando quedé insultando a las estrellas
en ese horrible auto-bar.


No, nada acabó,
excepto una sola razón para despertar.
Por eso no he dormido.
No, nada se esfumó,
excepto una estela que yo seguía
en el tren de tus caderas,
por si me perdía.
Ese tren logró escapar
de esta ciudad de paso
hacia ninguna parte,
hacia ningún lugar.
Es por eso que yo quedé aquí,
atrapado y sin hogar.


Ahora camino
las calles desiertas de mi esperanza
cuando más allá de aquí
solo me rodea el desierto.


Ahora, a cielo abierto,
mientras aúlla el cierzo
por esquinas vacías
y maquillas tus ojeras
con delirios de Andy Warhol,
me refugio en jardines dorados
de una puesta de sol
en la Aljafería.


Es por eso,
mientras tu recuerdo aquí
consuela mi preludio nocturno,
que un domingo furibundo
intentó escapar
mientras su semana ardía
en un beso profundo
y un crepúsculo que te confundía.

 La canción elegida es "Royal blue", compuesta por Henry Mancini para la banda sonora de "The pink panther" (1964) y la fotografía del Palacio de la Aljafería pertenece a la siguiente web: aquí.

sábado, 5 de febrero de 2011

My personal Jukebox (4)

Ya se le hizo un pequeño recuerdo a John Barry desde este blog pero esta sección no puede dejar de rendirse ante su memoria esta noche. Sin duda el tema titulado Dixie kidnaps Vera de la banda sonora de Cotton Club es mi composición favorita en la discografía de Barry. Estamos ante una balada de jazz, nocturna, con una clara influencia de la Rhapsody in blue que compuso en 1924 George Gershwin. La escena, al que la música se complementa a la perfección, pertenece al momento en que Dixie (Richard Gere) decide raptar a la chica del jefe para el que trabaja, Vera (Diane Lane), de la que está perdidamente enamorado. Una escena maravillosa que comienza en el minuto 2:16 del siguiente video que es un mix de escenas memorables de esta película. El video comienza con Diane Lane cantando Am I blue?. en el 2:16 comienza la canción a la que me refiero y la escena sigue con un peculiar "tango" disputado entre Lane y Gere. Después de esta escena, en el minuto 7:00, aparecen Dixie y Vera en casa de este y se vuelve a retomar el tema principal Dixie kidnaps Vera hasta el final. En cualquier caso, si quieren escuchar solamente la canción que propongo (Dixie kidnaps Vera) se puede hacer en el segundo video. Disfruten del genio de John Barry.


Dixie kidnaps Vera (audio):


"Cotton Club" (Francis Ford Coppola. 1984)
"Dixie kidnaps Vera" (John Barry. 1984)

martes, 25 de enero de 2011

Sweet and lowdown (Woody Allen. 1999) y nuevo número de Cineuá

 Reconozco como un error (y lo digo aquí para que quede constancia) que últimamente acudir a las salas de cine no está entre las actividades que ocupan la mayor parte de mi tiempo. De hecho, cada vez voy menos al cine y sé que es algo que debo remediar sobretodo teniendo en cuenta que es uno de los temas principales que se intenta abordar en este blog. Por eso hoy me he decidido a recordar la mejor de las últimas comedias divertidas que he visto en el cine: "Acordes y desacuerdos" de Woody Allen. En ella Allen realiza un claro homenaje a uno de mis músicos preferidos, Django Reindhardt, y en general a la música de jazz y el swing de los años treinta. Sean Penn encarna muy acertadamente (un papel genial) al guitarrista de jazz Emmet Ray, un excelente músico, todo un genio, que en la materia solo es superado por su idolatrado Django Reinhardt. Él mismo se considera "el segundo mejor guitarrista de todo el mundo". Pero al bajar del escenario Emmet pierde todo el encanto y se convierte en un adicto al alcohol, al juego y a las mujeres que, además, pasa las horas de la madrugada disparando con su revólver a las ratas de su barrio con las que, de alguna manera, se identifica. Emmet conoce realmente sus grandes aptitudes para alcanzar la cima, como su ídolo belga, pero su facilidad para caer en los peores enredos, su ludopatía y su incipiente alcoholismo terminan por quebrar su carrera musical. Aparentemente trágica esta película se convierte en una comedia socarrona con el humor típico de Allen (que aparece como narrador) flotando siempre en el ambiente y todo esto con el telón de fondo del mejor swing de los años treinta. Quizá por esta música yo guardo aún mejor recuerdo de ella. "Acordes y desacuerdos" también es un homenaje al cine mudo en el papel de Hattie (Samantha Morton), una chica muda que basa su intepretación, según el propio Allen, en el actor Harpo Marx. Emmet se enamorará perdidamente de Hattie con la que mantendrá una difícil relación.
 Woody Allen recupera con "Sweet and lowdown" la tradición de "Zelig" en la que crea personajes supuestamente reales para desarrollar después una vida que va cambiando según quién la cuenta. Así, varios supuestos "entendidos" del jazz nos irán contando, bajo su punto de vista, las peripecias del guitarrista Emmet Ray creando situaciones completamente opuestas según el narrador. También me gustaría destacar el papel de Uma Thurman como la voluptuosa Blanche, aunque creo que el premio de esta película se lo tendría que haber llevado Sean Penn por su magfnífica actuación. No obstante en 1999 el premio al mejor actor fue para Kevin Spacey en "American beauty", así que Penn lo tenía muy difícil.


Ahora les dejo con un video de Sean Penn (Emmet Ray) interpretando la estupenda "I'll see you in my dreams", de Isham Jones y Gus Kahn



Por cierto que ya está en la calle el nuevo número de Cineuá que repasa el año 2010 cinematográficamente con el siguiente contenido:

Cine francés 2010: Parlez-vous français?, por David Tejero
Cineuá Top Ten 2010, por VV.AA.
Don Nadie, por Nicolás Ruiz
El hombre es un zombie para el hombre, por Vicente Rodrigo
Film Socialisme: la revolución en la era informática, por Vicente Rodrigo
Monográfico Peter Weir, por Nicolás Ruiz
Realidades circenses, por Daniel De La Cuesta
Rumores y mentiras: vida inteligente en el cine teen, por Nacho Villalba
Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas: el cine y sus revelaciones, por Nacho Villalba
Up in the air: alienación 2.0, por Julio C. Piñeiro

sábado, 22 de enero de 2011

Harlem nocturno. Para leer y escuchar de madrugada + 1 Relato


La otra noche, al entrar en el nuevo bar "Albéniz" de la zaragozana Calle Cadena, además de escuchar muy buena música en directo, llamó mi atención el cuadro de un hombre apoyado en una farola. Aquel animal nocturno estaba tan doblado sobre la farola que parecía un saxofón mientras, por detrás, se descolgaba una enorme luna de los más altos edificios. En esos momentos sonó "Harlem nocturno" en el saxofón de Illinois Jacquet
Illinois_Jacquet_-_Harlem_Nocturne

Found at: FilesTube
Yo le dedico este poema:

Noches de niebla y mujer sobre puente


“Cuando está a punto de despertar
la mañana en Zaragoza
yo paseo avenidas anchas
oscuras, mudas, vacías, sin ojos
calles ciegas de árboles deshabitados
en ruina farolas encendidas
cuando deshielan las nubes
lágrimas de impotencia, despojos
-otoño en invierno-
caricias vendidas


Las lámparas rotas
de la calle Rufas
crean sombras irregulares
mezcladas con la basura
en las aceras,
jóvenes naufragios
en mares de sábados nocturnos


Yo me sumerjo en los espectros
de un primer ‘te quiero’
de una verja de patio de colegio
de un atraco en un portal
de madrugadas destrozadas
en los suburbios de la luna
y las estrellas que dejaste
en las afueras de mis manos


Yo me sumerjo en el espectro
de una misteriosa mujer
que espera sobre el puente
a que la niebla despeje el Ebro.”



AÑADIDO :

El poeta Fernando Sarría ha publicado en su Biblioteca de Babel el relato "Todo por una canción" que yo escribí homenajeando al personaje de "La leyenda del santo bebedor" de Joseph Roth (1939), Andreas.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Soneto navideño

La Seo, en Navidad

“La niebla de diciembre empapaba
el cauce de miradas, ausentadas
Las palabras que yo te pronunciaba
se apagaban en luces adornadas.

De noche la Navidad se arrastraba
por barrios de casas abandonadas
mientras en la Calle Cisne cantaba
un coro en la catedral olvidada

Es la Seo, iluminada en el frío
Caminar al lado de quien confío
Es un beso, olvidado entre los dos

El cierzo en tus labios pierde su brío
y el canto del cisne va por el río
prendiendo el fuego del último adiós.”


Ahora una maravillosa canción navideña por Ella Fitzgerald: "What are you doing New Year's eve?":


El otro día tuve lla oportunidad de pasear por las calles que rodean La Seo (Pabostría y Cisne). Me encantó el ambiente de niebla navideña que se vivía por esas callejas.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Rififi chez les hommes (Jules Dassin. 1955)



Esta película conocida simplemente como "Rififi  representa un estupendo ejemplo del puro cine noir francés. Dirigida en 1955 por Jules Dassin (quien también goza de un papel como actor en la película) obtuvo con ella el premio al mejor director en Cannes, el premio Méliès a la mejor película y un premio especial en el año 2000 por el Círculo de Críticos de cine de Nueva York. Tony "Le Stéphanois" (Jean Servais) acaba de salir de la prisión en la que estuvo encerrado cinco años por un sonado robo. Una vez libre, parece que en su vida todo ha terminado y se dedica a las timbas nocturnas de póker en las que pierde el dinero que no tiene. Tony intenta alejarse de la senda que le llevó al delito pero su amigo Jo le Suédois (Carl Möhner) le comenta que está esperando a Mario Ferrati (Robert Manuel) para tratar un asunto de vital importancia: el atraco a la joyería más lujosa de Paris. En un primer momento Tony desecha la oferta de Mario y su amigo Jo decidiendo no tomar parte en el asunto. Acto seguido consigue dar con su antigua novia, Mado (Marie Sauboret), que trabaja en un cabaret pero, cuando descubre que le ha engañado con el peor gángster de la ciudad, Pierre Grutter (Marcel Lupovici), Tony ve que lo poco que tenía en este mundo desapareció al pasar cinco años encarcelado. En consecuencia, totalmente derrotado, Tony acepta trabajar en el atraco de la joyería junto a Mario y su amigo Jo. Para el complicado trabajo la banda echa mano de Cesar le Milanais (el propio Jules Dassin), un experto en abrir cajas fuertes y conquistar mujeres fatales. 


Formada ya la banda, la trama se va enredando, tiñéndose de un negro cada vez más oscuro, sobretodo, después de haber conseguido hacerse con el botín de la joyería. A partir de ese momento comienzan las consecuentes complicaciones. Todo esta historia con Paris como telón de fondo y con una banda sonora de un jazz espectacular compuesta por Georges Auric, crea un ambiente estupendo de puro noir que nada tiene que envidiar a las mejores películas norteamericanas, más bien éstas aprenden de ellas. Jean Servais en el papel de Tony es el gran protagonista de esta historia y desarrolla un papel enorme, conmovedor, erigiéndose al final de la historia como un auténtico héroe cuando realmente había empezado como villano.



Kinezoe, en su blog, nos reseña otra película anterior a esta de Jules Dassin: "Noche en la ciudad"

martes, 23 de noviembre de 2010

Invierno, agazapado en la próxima esquina.


De piedra, en el puente

"En la niebla el Puente de Piedra es
un animal huidizo
Cruzando su mitad desaparece
completo el paisaje
Parece que tras él no hay mundo
y la noche en silencio
todo lo inunda,
que debajo no transcurre el río
sino el oscuro abismo.

Nunca se definió mejor el planeta
como en esa línea
difusa y quebrada del paseante
que se esfuma en la bruma
como en esta ciudad que se deshace
devorada por un sueño."


El primer aullido del cierzo

"Esta noche otoño es un gato,
callejero y moribundo,
exhalando invierno en su último aliento
bajo la primera luna lánguida de noviembre

La caballería del cierzo baja la ruta de San Gil
y merodea las callejas de San Miguel
Los lanceros ocupan las primeras posiciones del pelotón
para clavarse como agujas
en el rostro del perdido peatón
La luna palidece, invierno inerte acecha en la próxima esquina
y la tundra helada se expande por un desierto que agoniza.

La nieve caerá sobre los campos verdes
pero por dentro, las arterias seguirán pudriéndose
porque esta ciudad nunca estuvo preparada
para este último infierno helado".

Louis Armstrong & Ella Fitzgerald: "A foggy day"


La fotografía de El Puente de Piedra en la niebla es obra de Nacho Viñau Ena, administrador de este blog.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Una velada en los años cuarenta.


La noche del sábado acudí al Auditorio de Zaragoza para ver y escuchar a "The Glenn Miller Orchestra". Soñé con alquilarme un esmóquin, un sombrero y un Packard blanco para acudir al concierto pero acabé vistiendo mis mismas ropas negras de siempre y cogiendo un rojo y lento autobús que me desplazara hasta el recinto. Para colmo, al terminar el concierto, seguíamos en el siglo 21. Pero vayamos con lo que fue ese maravilloso recital que me hizo viajar directamente a la década de los cuarenta. En el primer acto comenzaron el repertorio con un vertiginoso "Running wild". Siguieron con "I've got a gal in Kalamazoo" y la clásica "String of pearls". El crooner (Colin Anthony) se lució en el siguiente tema titulado "My prayer" y la banda reconvirtió para nosotros el bolero "Frenesí" como ya hiciera la original orquesta de Glenn Miller en 1940. Seguímos con una estupenda "All of me", interpretada por la vocalista del grupo Jan Messeder, y el tema de Cole Porter "Begin the Beguine". Para terminar, la orquesta nos introdujo en el maravilloso ambiente del Cotton Club e interpretaron "Minnie the Moocher", esta vez con el vocalista Ray Wordsworth miembro de los Monlight serenaders. Antes del descanso se añadieron dos clásicos más de Miller, "Little brown jug" y "American patrol". Después del intermedio (veinte minutos exactos) la banda volvió al escenario para comenzar con "Anchors aweigh" y "When Johnny comes marching home again". Después de este comienzo de un swing espectacular interpretaron uno de los platos fuertes y esperados, la maravillosa "Moonlight serenade". Realmente fue espectacular poder disfrutar de este sonido en pleno siglo 21. Los trombones y las trompetas, todos con sordina, y los saxos dejando el protagonismo al clarinete solista para interpretar en conjunto una de las más dulces y suaves baladas que se han compuesto convirtieron toda la sala en una especie de sueño soñado en blanco y negro. El sonido de "Moonlight serenade" fue idéntico al que Glenn Miller ofreciá en 1939. Para continuar la orquesta se permitió un tributo a Sinatra e interpretó "I've got you under my skin" con Colin Anthony como vocalista. También hubo un recuerdo para Dean Martin en lo que llamaron el "Dean Martin Medley" con Ray Wordsworth cantando "That's amore" y "Sway". Finalmente volvieron al "sonido Glenn Miller" para atacar los clásicos "Get happy", "St. Louis blues March/Over there", "You made me love you" (con un impresionante trompeta solista interpretado por Danny Hammerton), "Pennsylvania 65000", "Perfidia/Chattanooga Choo choo" y "Tuxedo junction". En los bises la orquesta tocó lo que se llamó "Spanish medley" en el que estaban incluídos temas como "La Bamba", "Bamboleo" y el "Que viva España" de Manolo Escobar, todos reconvertidos al swing de Glenn Miller. Para terminar dejaron la bomba final
con el rabioso y frenético "In the mood".
Confieso que llegué al concierto con el temor de que no hubieran respetado el sonido original que Glenn Miller inmpuso a su banda a finales de los años treinta pero, finalmente, los resultados fueron estupendos. Con la misma formación sobre el escenario que concibió en su época Glenn Miller (cinco saxos, un clarinete, cuatro trompetas, cuatro trombones y tres percusiones), la Glenn Miller Orchestra de Ray McVay con su grupo vocalista "The moonlight serenaders" y sus cantantes principales (Anthony y Messeder) ofrecen el mismo sonido que conquistó las jukebox de toda Norteamérica a comienzos de los años cuarenta y finales de los treinta. Y ¿qué tenía de especial ese "sonido Miller" que encandiló a todo el mundo en esas décadas?. Glenn Miller, nacido en Clarinda (Iowa, 1904), empezó tocando en pequeñas bandas con gente desconocida en aquella época como Bing Crosby o Benny Goodman, hasta que se trasladó a Nueva York para buscar una oportunidad. Allí, en 1937, formó su primera orquesta que duró muy poco tiempo, pero tras esa primera ruptura fue cuando el músico de Iowa empezó a concebir el mítico "sonido Miller", caracterizado por el protagonismo de los instrumentos de viento y por los modernos arreglos musicales de jazz y blues. La gran aportación de Glenn Miller se basaba en sustituir la cuerda por el viento básicamente en todas las baladas y así nació el sonido de "Moonlight serenade" con un clarinete solista, algo muy novedoso pero que obtuvo unos resultados insospechados hasta la fecha. "In the mood", su primera gran composición, estuvo quince semanas en el número uno. Su segunda composición fue "Moonlight serenade" a la que seguiría el mítico "Tuxedo junction".En 1941 recibe su primer disco de oro por "Chattanooga Choo Choo" y en 1942 se une a las fuerzas aéreas norteamericanas donde forma la Glenn Miller Army Force Band como entretenimiento de las tropas en plena Segunda Guerra Mundial. En este periodo realiza unos programas especiales por radio desde Alemania que se conservan hoy en día y forman parte casi ya de la leyenda. En 1944 su avión se estrelló en el Canal de la Mancha perdiendo la vida. Aunque su muerte está envuelta en muchas incógnitas, ésta es la versión más aceptada. Más tarde la Glenn Miller Orchestra seguirá activa hasta nuestros días. La que tuve el placer de ver el pasado sábado se formó en 1988, en Londres y es lo más fiel al "sonido Miller" que he escuchado hasta la fecha. Ahora, unos videos de la mítica Orquesta de Glenn Miller filmados en los años cuarenta.

In the mood


Chattanooga Choo Choo

En 1954 Anthony Mann dirigió "The Glenn Miller Story" con James Stewart en el papel de Glenn Miller. Aquí se idealiza demasiado la figura del músico pero merece la pena verla por el papel de Stewart y por la soberbia banda sonora. Y para muestra un botón:

viernes, 5 de noviembre de 2010

Versos de cinema (4)

Irina

En aquella noche de viento recordé a Irina
Brutal y animal como aquella tempestad
Incomprensible, irracional, en sus ojos al mirar
Azotando los árboles, tambaleando la Tierra
En aquella noche de viento, Irina me vino a visitar

Sus ojos felinos inescrutables
recuerdan que ella es la única mujer
que yo podré amar
Mi razón, mi pasión, mi deseo más carnal
pues no hay maldición ni embrujo más potente
que el de su aliento, su aroma, el tacto de su piel
no hay atracción más fuerte
que desear ser su presa mortal

En la oscuridad es una sombra astuta
que actúa y se mueve fugaz
Es la dulce caricia del mal
cuando sientes que está tan cerca
que casi forma parte de ti

Y es entonces cuando llega el sabor de su sangre
Su beso
su mordisco
su torrente de vida
Un loco frenesí
del que nunca podré escapar.



Versos dedicados a Cat people (Jacques Tourneur. 1942) y "The curse of the cat people" (Robert Wise & Gunther von Frisch. 1944)
"Why try to change me now" (Fiona Apple tributo a "Cat people")

 ANTERIORES VERSOS:
Versos de cinema 1
Versos de cinema 2
Versos de cinema 3

martes, 20 de julio de 2010

Noche mágica y advertencia


Alejándonos del río, adentrándonos en la ciudad
próximos a la plaza afrancesada
bajo un cielo de luceros como los que pintaba el holandés
tú y yo anduvimos en busca de tabernas incendiadas
para exprimir hasta el final
el fruto nocturno del verano.
Bajo una gran luna de julio
entramos al primer bar que nos guiñó
Allí, un camarero encendía pequeñas velas
que flotaban en una copa rebosante
de licor rojo y transparente
Allí, seguramente esperaba una cita
que no terminaba de llegar
sirviendo copas a su ausencia
preparándolas cuidadosamente, de manera paciente.
Las luces menguaron y las estrellas se escondieron
para multiplicarse después
en la profundidad de tu mirada
al tenue ritmo de “Summertime”
La noche es un péndulo que se sostiene eterno
en estos días en que el sol abrasa nuestras vidas
La noche es el descanso, el alivio
de un peregrino que va buscando sus sueños diurnos

Esta noche, como otras,
terminó en la Plaza de San Miguel
cuando la terraza de la Place du Forum, en Arlés,
ya había recogido sus mesas
cuando en tus ojos ya había replegado velas
toda una flota de tripulantes vencidos por el sueño

Buenas noches, marinera en tierra

De camino a casa
barajé la idea de entrar a un par de sitios
que alargaban su hora de cierre
pero ¿qué sentido tiene esta madrugada sin tu compañía?
¿qué sentido tiene nada sin tí?
Así, seguí caminando con una música en mis oídos
que me hablaba de todo lo eterno
que en tí había encontrado
De repente, sin previo aviso, la farola que iluminaba mi camino
se apagó justo encima de mi cabeza
Todo lo que quedó fue un absurdo recuerdo rojo
que se fue esfumando poco a poco
En ese instante escuché ladrar
un horizonte entero de perros salvajes

Probablemente fue sólo un pequeño fallo en el fluido eléctrico
Pero para mí es la clara advertencia
de que los amores eternos duran, a penas, un segundo
después sólo quedan brasas, humo, nieblas…
el recuerdo que no te deja vivir
Por eso, aunque ahora estés durmiendo, he de decirte
que debemos aprovechar las noches como ésta
en que el mundo se nos viste de gala
Pues no sabemos cuándo se va a fundir
la bombilla que ilumina nuestro camino
no sabemos cuándo la vida nos la va a jugar
convertida en arena que, entre los dedos, lucha por escapar.


Ella Fitzgerald: "Summertime" (1968)